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¿No sabes qué estudiar en la universidad? Intenta conocer mejor tus habilidades intelectuales, emocionales y físicas

El sistema universitario estadounidense brinda al joven la oportunidad de descubrir sus intereses mientras estudia los primeros años de una carrera, sin que eso implique una pérdida de tiempo. Hablar con el consejero de la escuela, con profesionales en ejercicio y consultar la página de Internet del departamento de trabajo ayuda a que el estudiante haga su elección basado en información precisa.
20 Nov 2017 – 6:49 PM EST

“No dar con la carrera que les gusta o pensar que la que quieren no les va a generar beneficios económicos en un futuro les origina muchas dudas y temor en los estudiantes”. Con estas palabras, Mónica Nelsas, de la oficina de ayuda a los padres del departamento bilingüe/ESOL de las escuelas públicas del condado de Broward (Florida) diagnostica un problema que aquejan muchos futuros estudiantes.

Sin embargo, según esta experta, no debe ser una piedra que tranque o retrase el ingreso a la educación superior, sino el punto de partida para comenzar la búsqueda de información.

Lo importante es que, aunque hay algunos estudiantes que no tienen claro lo que quieren estudiar, el sistema universitario les da la oportunidad de ir descubriendo intereses personales sin que eso implique una pérdida de tiempo.

“Al principio hay materias electivas, así que pueden cursar las que sirven para cualquier carrera como: inglés, ciencias, matemáticas, sociología o psicología y, luego de año y medio, tomar las clases específicas de la carrera que quieren. Es en ese momento cuando esperamos que sepan qué dirección van a seguir”, apunta Angelica Cardenas, consejera educativa en Perry High School, que está ubicada en Perry, Iowa.


Para la mentora, que un estudiante del último año de High School no tenga clara la carrera que elegirá es algo frecuente. Asegura que alrededor de la mitad tiene dudas. “Pero lo que siempre les decimos es que si están inseguros no es el fin del mundo. Deben entrar a la universidad, tomar clases regulares y luego de dos años encontrar lo que quieren estudiar”.

Para evitar que el estudiante limite sus posibilidades de elección, lo más aconsejable es que durante su paso por High School seleccione materias de diversos contenidos, con la finalidad de que conozca distintas áreas y descubra sus intereses. De esa manera, definirá sus gustos. “Cuando me reúno con los muchachos revisamos cuáles clases les han gustado más y cuáles menos, porque si hay algo que no le gusta y es el componente principal de la carrera que quiere estudiar, lo más seguro es que no le encante realmente”, agrega Nelsas.

Un viaje al interior de sí mismo

Un ejercicio práctico para hacer la selección de la carrera es viajar en el tiempo. “Es bueno que se imaginen qué se ven haciendo en el futuro, si se ven trabajando en lo mismo que sus padres o en otra cosa”, recomienda Nelsas. Preguntarse cuáles son sus gustos personales, ¿en qué ambiente le gusta estar? ¿Qué actividades se ajustan más a su estilo de vida? Conocer sus fortalezas y debilidades también suele ser de mucha ayuda para tomar una decisión.

“Los estudiantes deben preguntarse si quieren estudiar una carrera para la cual reúnen las habilidades necesarias. Tienen que evaluar no solo su parte intelectual, sino también la emocional y la física porque todo eso le permitirá escoger algo en lo que puedan ser exitosos”, puntualiza a Univision Noticias Isabel Martínez, especialista en carreras del Miami Dade College-Wolfson Campus.

Martínez propone que el alumno responda sinceramente preguntas como: ¿A qué niveles de presión puede estar expuesto?, ¿cómo es su paciencia ante determinadas circunstancias?, ¿le gusta dar o seguir instrucciones?, ¿cómo es su tolerancia física para estar mucho tiempo de pie, sentado o frente a un computador?, ¿cómo es su coordinación de ojos y manos?, o si ¿le gusta estar expuesto al sol?, entre otras.


“Las respuestas que dé a esas preguntas y a otras relacionadas con las carreras que tenga en mente le ayudará a saber si lo que quiere estudiar es realmente lo que puede ejercer basado en sus habilidades. Si no tiene paciencia, no debería ser maestro de kindergarten”, ejemplifica Martínez.

Buscar la información más precisa

Una buena opción para tomar una decisión es consultar el sitio de internet del departamento de trabajo de Estados Unidos. donde está disponible un manual de previsión ocupacional, que ofrece la posibilidad de conocer las distintas carreras que existen, los campos de trabajo, los requerimientos mínimos de estudio para ejercerlas y el promedio de salario anual. Por ejemplo, un alumno al que le guste escribir en el periódico de su colegio puede explorar todas las ocupaciones listadas en el área de ‘Media and Communication’.

Es importante, además, que la información se busque en fuentes primarias como estadísticas actualizadas, para saber qué demanda el mercado laboral. Recurrir a profesionales en las áreas de interés también suele ser útil, porque pueden ofrecer una opinión precisa de lo que es el ejercicio profesional, con sus pros y contras. “Si pueden hacer pasantías con los profesionales tendrán una idea más clara de lo que es el trabajo al cual estarían expuestos”, dice Martínez.

También se deben explorar herramientas disponibles en Internet. “Las escuelas públicas ofrecen sistemas de ayuda gratuita a los que los alumnos pueden acceder de acuerdo con donde vivan. En ellas pueden explorar las universidades, recibir orientación de las carreras y hacer encuestas de interés para despejar dudas”, asegura Nelsas.

El estudiante también puede solicitarle al consejero escolar que le haga un test vocacional para saber hacia cuáles áreas o carreras tiene más inclinación, recomienda Martínez.

La familia es parte de la decisión

La familia desempeña un papel decisivo para que un estudiante decida continuar la educación superior. “Lo más importante es que los padres animen a sus hijos a seguir sus estudios universitarios. De lo contrario, los pondrán en ese sector de la población que no tiene cómo salir adelante”, enfatiza Nelsas.

La profesional considera que cuanto más temprano las familias hablen de la universidad como un hecho posible, más alumnos la tendrán en su plan de vida. “Nunca es temprano para informarse sobre cómo funciona el sistema, sobre todo si somos hispanos y no lo conocemos. Desde sexto grado los niños y sus padres deben saber que todo lo que los muchachos hagan en High School va a afectar su ingreso a la universidad”, destaca Nelsas.

Una mejor calificación del joven incidirá en una mayor probabilidad de recibir una beca para estudiar la carrera que decida, lo que aliviará el peso económico de la universidad en muchas familias.

Nelsas sugiere también que los padres se informen sobre todas las carreras que pueden estudiar sus hijos para no limitarlos a las tradicionales. “En los países latinoamericanos son contadas las opciones, pero acá hay un universo en el que los jóvenes pueden labrar sus carreras con especializaciones particulares. No deben angustiarse si ven que su hijo no da con la carrera que le gusta rápidamente”, recomienda.

El apoyo de la familia debe ir cargado de respeto a las decisiones de los hijos. “Los padres deben ser parte de la decisión, pero no deben tomarla. Es necesario que permitan que sus hijos tomen las riendas de su destino y, si no están de acuerdo con ellos, deben explicarles por qué y mostrarles otras opciones que haya para ellos”, concluye Martínez.

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