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Acoso

Un hombre le dice vulgaridades, se defiende y sufre una brutal agresión: la historia del video que conmociona a Francia

La escena, vista por muchos de los que se encontraban en el café parisino, ha generado un gran debate, no solo sobre el acoso callejero con el lidian las mujeres a diario, sino sobre la indiferencia de los testigos de abusos.
30 Jul 2018 – 5:45 PM EDT

Marie Laguerre, una mujer francesa de 22 años, iba caminando por una calle parisina contigua a un café cuando se topó con un hombre que, en tono bajo, le susurró vulgaridades. La jovencita se volteó y le respondió que se callara. El hombre en respuesta le arrojó un cenicero que se encontró en una mesa del establecimiento y no contento con el agravio, se devolvió, caminó hacia ella y le profirió un tremendo golpe.

Toda la escena quedó grabada en las cámaras del café, y se ha hecho viral gracias a que Laguerre subió el video a su cuenta de Facebook con una contundente declaración: “Este es un comportamiento inaceptable. Sucede todos los días. Estos hombres piensan que pueden hacer cualquier cosa en la calle, piensan que tienen permitido humillarnos y se ofenden cuando respondemos. Es inaceptable”.


Un caso de acoso como este, que puede resultar para muchas cotidiano y hasta parte de su rutina al caminar solas por la ciudad, ha escalado a los medios y ha generado un acalorado debate en toda Francia, en parte, gracias a las políticas introducidas hace unos meses por la ministra de la Igualdad francesa, Marlène Schiappa, prontas a ser aprobadas en el Congreso, que buscan penalizar el acoso callejero con multas que van desde los 90 hasta los 750 euros.

“La respuesta política debe ser fuerte y lo es, porque por primera vez en Francia vamos a multar a los responsables del acoso callejero", dijo Schiappa en torno a este caso, que no solo ha levantado debate sobre el trato que recibe la joven de su agresor directo, sino también en torno al comportamiento de los testigos de lo ocurrido, que no reaccionaron.

Cuando el hombre golpea a la mujer, un testigo se levanta, toma una silla e intenta encarar al atacante, pero finalmente nadie más lo confronta y lo dejan ir. La policía ha iniciado una investigación sobre este caso, en el que el agresor no ha sido identificado.

La evidencia del video deja gravitando importantes preguntas que muchos se hacen en redes sociales: ¿Por qué nadie defendió a la joven cuando este hombre le arrojó el cenicero que, según sus declaraciones, casi le golpea la cabeza? ¿Por qué tuvieron que esperar a que la golpearan para reaccionar? ¿Y por qué a pesar del golpe, solo uno de los testigos se atreve a enfrentar al agresor?

La actitud de los testigos, que ha sido altamente debatida en redes sociales, parece corresponder a esa naturalización e invisibilización que ha cobijado el acoso callejero durante siglos.

"Estaba tan molesta que no quería esconderme o mirar hacia abajo. Y aún él se atreve a enojarse cuando era yo quien tenía motivos para estar enojada ", explicó Laguerre al diario The Guardian.

"Me volví hacia él y todo fue extremadamente rápido, pero luego supe que iba a golpearme. Incluso estaba lista para pelear. Cuando llegó el golpe, lo tomé sin mostrar ninguna emoción. Él continuó gritando", agregó.

Esa apatía al momento de defender a alguien que está siendo víctima de acoso no es nueva ni única de las calles parisinas. En 2017, una productora sueca llamada STHLM Panda, le dio vida a un experimento social y grabó durante dos días la reacción de las personas dentro de un ascensor que eran testigos de cómo un hombre maltrataba física y verbalmente a su pareja mujer. De las 53 personas que observaron el ataque, solo una mujer intervino y amenazó al hombre con llamar a la policía.


Las conclusiones de Marie Laguerre parecen ser cada vez más generalizadas: “Estoy enferma de sentirme insegura al caminar por la calle. Las cosas tienen que cambiar, y tienen que cambiar ahora”.

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