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Abuso Policíaco

El hombre negro abatido en San Diego apuntó a la policía con un cigarrillo electrónico

El refugiado ugandés de 38 años, que según su familia tenía problemas mentales, sacó el objeto del bolsillo juntó las manos y se puso en "posición de tiro", indicó la policía.
29 Sep 2016 – 5:44 AM EDT

Un cigarrillo electrónico fue el objeto con el que apuntó Alfred Olango a dos policías que le rodeaban en un aparcamiento de un centro comercial en un suburbio San Diego, en California, antes de que uno de los agentes descargara su arma y le causara la muerte.

La policía tardó más de una hora en responder a las llamadas que alertaban de la presencia de un hombre que parecía "fuera de sí" caminando entre los vehículos, pero cuando encontraron a Olango en al aparcamiento de un centro comercial en El Cajón, el desenlace fatal se produjo en apenas un minuto, informó The Associated Press.


En un minuto

Olango, un refugiado ugandés de 38 años y que según su familia tenía problemas mentales, sacó el objeto del bolsillo juntó las manos y se puso en "posición de tiro" sin obedecer las órdenes que le daban los agentes, según la policía.

En ese momento, uno de los dos agentes disparó su pistola de descargas eléctricas mientras que el otro empleó su arma reglamentaria causándole las heridas que le costaron la vida más tarde en el hospital.

"El vaporizador tiene un cilindro plateado de 1 pulgada de diámetro y 3 de largo con el que apuntó al agente", detalló el teniente Rob Ransweiler, portavoz del Departamento de Policía de El Cajón, quien confirmó que el cigarrillo electrónico fue recogido del lugar del suceso.


La policía difundió una imagen en la que se aprecia el momento del enfrentamiento entre Olango y los agentes, que filmó un testigo con su celular y se lo entregó a las autoridades para su investigación. De momento, según han indicado no van a hacerlo público.

El abogado de la familia, Dan Gilleon, señaló que Olango sufrió una crisis emocional al conocer la muerte de un amigo, según recoge ABC News.

Decenas de personas protestaron este miércoles por segundo día en El Cajón para pedir que se haga público el vídeo y reclamar una investigación independiente del suceso, algo a lo que se ha comprometido el jefe del Departamento de Policía, Jeff Davis. "Varios pares de ojos analizarán esto, no sólo los nuestros", aseguró en una rueda de prensa el martes.

Los problemas mentales son un factor en el 25% de las muertes en tiroteos de la policía, según un recuento de estos casos que lleva el diario The Washinton Post, que señala que en lo que va de año 716 personas murieron a manos de la policía.


Por otra parte, el diario señala que, según documentos judiciales, Olango había tenido problemas con la justicia en el pasado por robo de automóviles, robo y venta de drogas, por lo que pasó tiempo en la cárcel.

Policía implicado

El alcalde de El Cajón, Bill Wells, que reconoció en rueda de prensa haber visto el video mostró su preocupación por lo rápido que se produjo el tiroteo y aseguró que se llevará a cabo una investigación exhaustiva.

Wells se mostró afectado por las imágenes que dijo que vio a "un hombre que estaba angustiado y un hombre que actúa como si estuviera en un gran dolor ". "Le vi tiroteado y muerto. Si él fuera mi hijo, me sentiría devastado", agregó.

Aunque la policía no ha revelado todavía la identidad de los agentes incolucrados, el alcalde señaló que el policía implicado en el incidente es Richard Gonsalves, un agente con más de 21 años de experiencia en el cuerpo.

Wells confirmó que no hubo asistencia de los equipos psiquiátricos que suele haber a disposición de la policía para casos de este tipo.

El FBI se ha sumado a las investigaciones para aclarar lo sucedido.


Emergencia psiquiátrica

Según explicó el teniente Rob Ransweiler, el Departamento de Policía de El Cajón tiene un acuerdo con una fundación que permite a médicos con licencia certificados ayudar a la policía en el campo para dar asistencia directa cuando se efrenten a siituaciones en las que la salud mental pueda ser un factor a tener en cuenta.

Pero en el momento del incidente "no estaban disponibles de inmediato", indicó Ransweiler.

El denominado Equipo de Respuesta de Emergencia Psiquiátrica (PERT, por su sigla en inglés) estaba atendiendo otra llamada relacionada con una situación de estas características, señaló.

Sin cámaras

Las cámaras corporales podrían ayudar a aclarar cómo fue el encuentro con Olango pero la policía confirmó que los agentes no llevaban cámaras porque todavía no forman parte de su uniformidad.

La alcaldía había autorizado una partida presupuestaria para compara las cámaras pero todavía no han sido entregadas.

El caso de Olango llega rodeado de un clima de tensión racial que ha crecido en los últimos dos años por diversos casos de violencia policial y una semana después de los disturbios en Charlotte, en Carolina del Norte, por la muerte de Keith Lamont Scott.

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