Muerte de Anthony: investigadores se burlaron verificando quejas de maltrato en casa del niño

Varias denuncias telefónicas que recibieron las autoridades sobre abusos infantiles en la casa de Anthony Ávalos salieron a la luz esta semana. Familiares, un subdirector y el empleado de una guardería trataron de prevenir una tragedia. Pero a finales de junio, tras pasar una semana de torturas, el niño falleció en un hospital.
6 Dic 2018 – 8:08 PM EST

LOS ÁNGELES, California.- Quizás hartos de recibir múltiples quejas de abuso infantil que señalaban al hogar del niño Anthony Ávalos y que resultaban “infundadas o no concluyentes”, trabajadores sociales del condado de Los Ángeles llegaron a burlarse del caso. “¿Cuál es nuestro alegato? Tenemos que poner algo”, dijo un telefonista de la agencia gubernamental encargada de proteger a los menores. “¿Para cubrirnos el trasero?”, preguntó un investigador. “Lo sé”, respondió el telefonista entre risas.

Pero esas denuncias resultaron ser ciertas: Anthony, de 10 años, falleció el pasado 20 de junio tras sufrir abuso físico aparentemente de su propia madre y el novio de ella, quienes enfrentan cargos que los harían elegibles a la pena de muerte. Según los fiscales, la pareja trató al niño como si fuese un prisionero de guerra: pegándole con un cinturón, azotándolo contra la pared, dejándole caer sobre su cabeza, obligándolo a arrodillarse en arroz y negándole comida.

Aquella conversación entre empleados del Departamento de Servicios para Niños y Familias (DCFS) y varias quejas telefónicas que interpusieron parientes y maestros tratando de prevenir una tragedia en la casa de Anthony han salido a la luz. Las transcripciones de esas llamadas parecen agregar peso al alegato de que las autoridades no atendieron con seriedad este caso. La agencia se ha mantenido al margen.

Una de las denuncias telefónicas la hizo David Barron, hermano de la madre de Anthony, Heather. En esta describió cómo el novio de ella, Kareem Leiva, colgaba al niño de los tobillos desde una ventana del segundo piso de la vivienda, así como las golpizas que le daba al menor.

“(Anthony) vino a nuestra casa y sus oídos tenían costras y moretones y dijo que era porque Kareem lo arrastraba de la oreja. Yo le dije: '¿Qué más hace?' y él me dijo: 'Me levanta y me golpea contra el piso y la pared'”, describió David Barron a las autoridades.


También el subdirector de la primaria de Anthony se comunicó con el DCFS para reportar que el niño le había dicho que su madre le había pegado y que había tenido que buscar comida entre la basura.

Otra denuncia la hizo un trabajador de una guardería de Lancaster, en el norte del condado de Los Ángeles, a la cual acudían los hermanos de Anthony. “Los niños vinieron, tenían moretones en la cara, así que preguntamos y la mamá acaba de decir que estaban peleando entre ellos... Ellos dijeron que su mamá no estaba en casa, que (el novio de ella) hizo que pelearan entre ellos”, relató el empleado.

“Esto nunca debió pasar”

La familia del niño no ha quitado el dedo del renglón, exigiendo que investiguen a los trabajadores sociales que aparentemente no detectaron a tiempo el maltrato que sufrió este niño. En múltiples ocasiones estos llegaron a su casa en Lancaster respondiendo a denuncias de abuso, pero jamás encontraron o hicieron nada.

“Espero que haya gente que tome este trabajo con seriedad”, reclamó Víctor Ávalos, el padre de Anthony, en su funeral el pasado 20 de julio.


La DCFS no ha comentado específicamente sobre la presunta negligencia de sus empleados. “Estamos también comprometidos en hacer todo lo que podemos para cooperar con la oficina del Sheriff de Los Ángeles mientras continúa su investigación criminal", ha declarado la agencia en un comunicado.

El abogado de la familia, Brian Claypool, considera que de alguna manera los trabajadores sociales permitieron el asesinato del niño y también deben ser llevados ante la justicia. “Esto nunca debió pasar. Anthony debería estar vivo”, expresó en una entrevista con Univision Noticias hace unos meses.

Claypool ha dicho que obtuvo los registros de al menos 18 investigaciones dentro de la casa de Anthony y que estuvieron a cargo del DCFS. Estos reportes ocurrieron en el transcurso de cuatro años desde 2013. Según el litigante, cada una de estas quejas eran “justificadas”.

Entre capas, 'superhéroes' y camiones de bomberos: así despidieron al pequeño Anthony Ávalos

Loading
Cargando galería
Publicidad