La relación entre EEUU y Venezuela vive este jueves un episodio difícil de imaginar hace apenas un par de semanas: Nicolás Maduro está en una cárcel en Nueva York, su vicepresidenta Delcy Rodríguez está al mando del país sudamericano y manteniendo conversaciones amistosas con Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado es recibida en la Casa Blanca por el presidente con la misión de ganar peso en la tomas de decisiones de Washington sobre Venezuela.
María Corina Machado visita la Casa Blanca buscando relevancia con Trump
María Corina Machado se reúne este jueves con Trump en la Casa Blanca un día después de que el presidente llamara "persona estupenda" a Delcy Rodríguez, con quien mantuvo una amigable conversación.

Con la caída de Maduro, asumió el poder como "presidenta encargada" Delcy Rodríguez, mientras que su hermano, Jorge Rodríguez, se mantiene como presidente del Parlamento. "Nosotros estamos a cargo", ha dicho Trump.
Mientras busca consolidar el equilibrio interno, el gobierno de Rodríguez parece mostrar cierta disposición a escuchar y cumplir en lo que llama "nuevo momento político", mientras satisface demandas de EEUU como el envío de millones de barriles de petróleo venezolano o la liberación —hasta ahora muy lenta— de decenas de los casi 1,000 presos políticos de los gobiernos de Maduro y Hugo Chávez.
Y a última hora del miércoles, Reuters adelantó que una fuente oficial de EEUU confirmó que habían completado la primera venta de petróleo venezolano por un estimado de unos $500 millones.
En ese contexto, María Corina Machado, líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 —para disgusto de Trump, que esperaba recibirlo—, llega a la Casa Blanca con la legitimidad del respaldo popular a ella y su movimiento, pero habiendo sido descartada por el propio republicano para encabezar la actual etapa política en Venezuela.
El mandatario republicano consideró públicamente que "no tiene el respeto" para gobernar las instituciones que ha dominado el chavismo en Venezuela durante más de dos décadas.
N+ Univision Noticias conversó sobre esta reunión de Machado con Trump con la doctora en Comunicación Pública y analista política Carmen Beatriz Fernández, y con un internacionalista y profesor universitario en Venezuela, quien prefirió el anonimato por temor a represalias en su país.
"Es muy importante esta reunión porque es Trump quien ha tirado del mantel, quien ha hecho que la situación se convierta en este equilibrio inestable que responde a una lógica de fuerza. Y es Trump quien ha puesto la fuerza", comenta Fernández. "Nos permitirá saber con mayor exactitud dónde estamos".
Desde Venezuela, el experto en relaciones internacionales coincide y apunta que "Machado necesita tener una idea de cuál será su papel".
"Tienen que estar ella y su equipo conscientes de que nadie les va a entregar las llaves de lo que sucederá, nadie les entregará un tipo de mando a estas alturas. Ella debe buscar un puesto en la mesa" porque, considera, nadie en la oposición venezolana "puede influir directamente en esta etapa".
Machado, quien venció en unas primarias opositoras arrasando a sus rivales, fue excluida del proceso electoral presidencial por el chavismo. Por ello debió ungir como abanderado opositor a Edmundo González Urrutia, un diplomático no conocido por las masas que, con el apoyo de la flamante premio nobel de la paz, venció abrumadoramente a Maduro en los comicios presidenciales de 2024.
Al Trump recibir a Machado, muestra de nuevo lo que Fernández llama "ambigüedad que le da fortalezas": concede un acercamiento con la oposición venezolana, pero tras haber sostenido una llamada con Delcy Rodríguez apenas el día anterior y llamarla "una persona estupenda", en palabras de Trump.
"Hace de la ambigüedad otra ventaja", dice la experta en comunicación, y recuerda que el día de la captura de Maduro "él define el mapa" político venezolano que "deja en evidencia que hay un acuerdo con Delcy Rodríguez".
Pero, luego de esto, Trump replicó un mensaje en redes sociales del presidente francés, Emanuel Macron, donde este llamó a que la oposición venezolana estuviera al mando de una transición en el poder en Venezuela.
¿Una aliada de Maduro para desmantelar el chavismo?
Machado, a la cabeza de la oposición democrática venezolana, afirmó apenas fue derrocado Maduro que estaban listos para asumir las riendas del país. Pero ahora enfrenta el reto de cómo conseguir un rol. "A Trump le gusta estar en control. Sentir que lo necesitan para que pueda repartir favores", de acuerdo con el internacionalista.
Y le interesa bastante más una victoria para su administración que las consecuencias sobre cómo esto afectará a EEUU en unas décadas. Pero sus asesores claramente han tomado una directriz, y es que Delcy Rodríguez en este momento es útil, necesaria para este proceso, cualquiera que sea lo quiera al final Trump para Venezuela
Fernández resalta que "Trump parece estar aspirando para Venezuela" un modelo de cambio de régimen donde "el desmantelamiento de un estado autoritario no venga desde un adversario que rescató la democracia" sino desde "un aliado que intenta trazar puentes desde adentro".
Y menciona los casos de Bolivia, con Luis Arce y Evo Morales, o décadas atrás en España, con la muerte de Francisco Franco y la transición a la democracia "que no fue construida por Felipe González, sino por alguien cercano al propio Franco".
La experta también resalta que en el expediente en la justicia estadounidense por narcotráfico contra Maduro y su esposa, Cilia Flores, figuran otros personajes del aparato chavista como Diosdado Cabello, actual ministro de Interior, o el exjefe de Inteligencia, general Ramón Rodríguez Chacín.
Lo interesante de ese expediente no es quienes están allí, sino quienes no: los hermanos Rodríguez y el general Padrino López.
"Entre líneas lo que quiere decir es que se está depositando en los Rodríguez y (el ministro de Defensa, Vladimir) Padrino, como cabeza de la estructura militar venezolana, la responsabilidad de desmantelar lo peor de ese estado chavista madurista", considera Fernández.
"Por eso el énfasis en el tema petrolero, que es muy importante, pero también en la liberación de presos políticos, la destrucción o reutilización del [Centro de Detención] Helicoide, que es ese ejemplo o símbolo infame de violaciones de los derechos humanos y políticos de los venezolanos".
Ser la voz de los reclamos
En la otra acera, subraya el académico desde Venezuela que "María Corina Machado no tiene un papel, y por eso ella debe convencer a Trump de lo contrario. Sus asesores y él han explicado que en este momento ella no está jugando un papel clave".
Esta no es la primera visita oficial de Machado a la Casa Blanca. En 2004 fue recibida por el presidente George W. Bush, en uno de los momentos más álgidos en la crisis política venezolana con el entonces presidente Hugo Chávez en el cargo (1999-2013).
"La oposición tiene que esforzarse en ser vocera de ciertas causas, de las preocupaciones de la gente. Los presos políticos es un tema muy importante, o la situación del Estado de derecho, pues a pesar de que están liberando presos políticos, por otro lado las fuerzas de seguridad están revisando a las personas en las calles", advierte el internacionalista.
Una señal en este sentido la dio la propia Machado hace una semana, cuando publicó en redes sociales un mensaje donde aseguró que "no descansaremos hasta que todos los presos sean libres".
Pero Machado "también tiene que demostrar que tiene planes de largo plazo, claros, lógicos. Mostrar fortaleza", afirma el profesor universitario desde Venezuela.
¿Estados Unidos, el gran árbitro?
El gobierno de Delcy Rodríguez se mueve para mejorar su relación ante EEUU y con el presidente Trump, pensando en opciones en el futuro, dice el internacionalista.
Hay quienes dentro de la coalición gobernante estarán pensando que si soy parte de un proceso de liberalización y quizás más adelante de transición, puedo ser parte de lo que venga después
Pero apunta que "ante un agente externo que ya mostró que está dispuesto a usar una fuerza militar abrumadora, el cálculo se hace muy incierto".
Fernández, por su parte, resalta que "sin duda hay un conflicto en el chavismo radical duro por todo esto. Un conflicto que obliga a Delcy Rodríguez a manejarse con la destreza de un equilibrista. No está en una situación nada fácil. Por un lado debe satisfacer las demandas de Trump, que le ha otorgado la legitimidad en una situación de fuerza, pero por otro lado no debe quedar demasiado mal con las bases del oficialismo".
También apunta que "la gran expectativa que tiene la sociedad venezolana es la celebración de unas elecciones a muy corto plazo", pero hay retos por superar como el consenso político para un nuevo órgano electoral.
Explica que Delcy Rodríguez está ocupando el cargo de presidenta dentro de una falta temporal que puede extenderse según las leyes hasta 6 meses, tras lo cual debe llamarse a elecciones en 30 días. "Eso son siete meses, pero dudo que lleguemos a una elección en ese plazo".
"El oficialismo tratará de extender los tiempos de la elección hasta que se empiecen a ver las bondades de esa gran cooperación energética con EEUU. Los Rodríguez esperan que eso les traiga ventajas. Pero la oposición democrática tratará de acortarlos, y eso sin duda dependerá también de los EEUU, que terminan siendo el gran arbitro", dice Fernández.








