Huracán María

Trump felicitó a autoridades porque murieron menos personas por el huracán María que en la "catástrofe real" de Katrina

En su primera visita a la isla el presidente de EEUU también expresó que la emergencia de María está sacando a su gobierno de presupuesto y que han gastado mucho en los trabajos de recuperación en la isla.
3 Oct 2017 – 9:18 AM EDT

El presidente estadounidense Donald Trump visitó Puerto Rico este martes durante cuatro horas para ver de cerca los estragos que causó el huracán María en la isla y regresó a su país una hora antes de lo previsto.

Trump aterrizó alrededor de las 11:45 de la mañana en la base aérea Luis Muñiz, de la Guardia Nacional, acompañado de la primera dama, Melania.

Los recibieron el gobernador Ricardo Rosselló, su esposa Beatriz y su hija, y el mandatario habló brevemente con ellos antes de saludar a los militares congregados para recibirle.

El presidente luego se dirigió a un hangar acondicionado para una reunión con representantes de agencias federales, alcaldes y miembros de las fuerzas armadas que llegaron a la Isla para la reconstrucción de Puerto Rico y ayudar a los damnificados.

Trump dedicó grandes elogios para los funcionarios federales y locales y dijo que han hecho “gran trabajo, buen trabajo” durante la emergencia y que “están trabajando muy bien, todo el equipo ha trabajado muy bien”.

La administración Trump ha sido duramente criticado por la lentitud de la reacción de las autoridades federales a la emergencia y el poco personal que movilizó a la isla durante los primeros días después del paso de María.

Trump no perdió la oportunidad para recordarle al gobierno de la isla cuánto dinero su administración se está gastando en los trabajos de recuperación, que sin embargo no se comparan a la masiva reacción que tuvo el gobierno federal con las emergencias por los huracanes Harvey e Irma en Texas y Florida, respectivamente.

Declaraciones para la polémica

“Odio decirles Puerto Rico, pero ustedes han echado a perder nuestro presupuesto. Hemos gastado mucho dinero en Puerto Rico, pero está bien, hemos salvado muchas vidas”, dijo el mandatario en la primera reunión del día.

Asimismo, felicitó a Rosselló porque solo se reportaron 16 muertos en la isla (horas más tarde se confirmaron 34) a consecuencia de María, a diferencia de lo ocurrido en la "catástrofe real" de Katrina en EEUU, donde murieron más de 1,800 personas.


"Si miras a una catástrofe real como Katrina (...), cientos y cientos y cientos de personas que murieron, y miras lo que ha pasado aquí, con una tormenta que realmente fue abrumadora, nadie ha visto algo como esto", dijo Trump.

"¿Cuál es el saldo mortal al momento? ¿17? 16 muertes confirmadas, 16 frente a miles", agregó el Presidente.

Horas más tarde, Rosselló confirmó que la cifra de muertos a consecuencia de María había aumentado a 34.

De esas, un total de 19 fueron víctimas directas del huracán (ahogados por desbordes, inundaciones o en el mar durante el ciclón, golpeadas con objetos levantados por los vientos) y 15 murieron en eventos relacionados con el mismo.

Se identificaron dos suicidios durante el paso del ciclón y cuatro muertos por diversas causas, como ataques cardíacos y otras situaciones de esta índole que provocaron la muerte.

Otras muertes ocurrieron luego del paso del huracán y a consecuencia del ciclón, como tres personas que fallecieron por falta de oxígeno que no se les pudo suplir por la ausencia de energía eléctrica.

La cifra ofrecida por el gobernador podría aumentar porque aún quedan sectores de la isla aislados o con pocas comunicaciones, donde no se tiene una idea clara de la magnitud de los daños del ciclón.

Por otro lado, Rosselló declaró que “esto es un esfuerzo unido. Tenemos que trabajar juntos para sobreponernos de lo que está pasando aquí en Puerto Rico. Es un momento retante, necesitamos hacer más, pero vamos a poder reconstruir Puerto Rico. No solo saldremos de esto, construiremos más fuerte que nunca”.

Durante la reunión Trump saludó a la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, quien lo había criticado por la ineficiencia de la respuesta de las autoridades federales y varias declaraciones triunfalistas de su gobierno sobre una isla en la que los damnificados no estaban viendo la ayuda llegar a una semana del desastre.

A raíz de los señalamientos de Yulín Cruz, Trump emitió una serie de declaraciones por Twitter en donde criticó a la alcaldesa por su "pobre capacidad de liderazgo" y dio que tanto ella como otros líderes puertorriqueños querían "que todo se haga por ellos" en la emergencia.

Trump, sin embargo, pareció haber dejado atrás los rencores y en su estilo saludó a quien se le pusiera por delante e incluso aceptó en varias ocasiones tomarse ‘selfies’.

Luego de la reunión, Trump visitó una iglesia en el municipio de Guaynabo (Calvary Chapel), donde se recolecta ayuda para quienes perdieron sus hogares por María, y visitó una urbanización en esa ciudad.

También sobrevoló parte de la isla en el helicóptero Navy One y aterrizó en el buque anfibio USS Kearsarge, donde se reuniría con el gobernador de las Islas Vírgenes estadounidenses, Kenneth Mapp.

Sin embargo, una hora antes de lo programado para partir, el mandatario regresó a la base aérea Muñiz y el Air Force One despegó alrededor de las 4:00 de la tarde, poniendo fin a la primera visita de un presidente de EEUU a Puerto Rico durante una emergencia.

Trump se fue sin anunciar medidas específicas para la isla y se supone que haría declaraciones a la prensa cuando esté de vuelta en Washington DC.

La comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quien vino con Trump a bordo del Air Force One, le pidió a Presidente la extensión por ocho meses de una dispensa para que el gobierno federal cubra en 100% los gastos de reparación y restauración de la infraestructura eléctrica, de comunicaciones, transporte, salud y educación del país.

Usualmente en estos casos el gobierno federal pide a las jurisdicciones estatales contribuir al costo de reparación de infraestructura un 25% de los gastos y el gobierno de EEUU pone el restante 75%.

Lenta recuperación

La recuperación de los servicios básicos es muy lenta y solo ha registrado avances destacados en el agua, del que ya disfrutan cerca del 50% de los puertorriqueños, un progreso nada desdeñable si se tiene en cuenta que, por ejemplo, solo 5 % de la población (menos de 100,000 clientes) ha recuperado la electricidad, el principal reto del Ejecutivo local y las agencias federales desplazadas a la isla.

El servicio de telefonía fija está prácticamente recuperado, mientras que los móviles han conseguido un avance que les permite ya dar servicio a más del 30% de sus clientes.

El Gobierno dice que la comida y el agua están llegando y que si ha habido problemas se debe al "atasco" de la distribución provocada por la falta de camioneros y otros problemas de logística.

Mientras, la población se queja de la falta de ayuda, las innumerables filas para sacar dinero en los cajeros, recargar gasolina e, incluso, entrar a un supermercado.

Las condiciones varían drásticamente de lugares como la capital, donde las condiciones van mejorando con lentitud, y las áreas del interior, con problemas de accesibilidad y comunicaciones, tanto a nivel de carreteras como de telecomunicaciones.

Rosselló dijo que la situación avanza, que las filas en las estaciones de gasolina son cada día menores y que en los próximos días tres cuartas partes de las gasolineras en la isla estarán operando.

Además, que el personal de agencias federales en la isla aumentó a más de 7.000.

En el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín el lunes operaron más de 40 vuelos comerciales.


En fotos: El presidente Donald Trump visita Puerto Rico para ver los daños que dejó el huracán María

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