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Localísimo Puerto Rico

¿Qué hacer en Cabo Rojo? Descubre sus playas, comidas y paisajes

Es llamada la “Capital del Turismo Interno” porque visitar Cabo Rojo se ha convertido en una verdadera tradición para miles de boricuas que llegan a este municipio en busca de sus hermosas playas y refugios naturales. Y tu, ¿estás listo para descubrir qué hacer en Cabo Rojo?
13 Sep 2021 – 06:42 PM EDT
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Las mejores cosas que hacer en @CaboRojo - Atardecer Crédito: Discover Puerto Rico

A unas dos horas de San Juan, en el extremo suroeste de Puerto Rico, está Cabo Rojo, un destino rodeado de paisajes naturales que se han hermanado para crear un ambiente relajante, toda vez que su creciente lista de deportes al aire libre, lo convierte en el lugar idóneo para los corazones aventureros. Te contamos las mejores cosas qué hacer en Cabo Rojo.

Aunque el municipio es famoso por sus playas, los atractivos de Cabo Rojo no terminan en la orilla del mar. Solo hace falta visitar el histórico Faro de Los Morrillos para volver atrás en el tiempo y revisitar una espléndida historia de piratas, tesoros y lagunas de sal.


No hay duda de que Cabo Rojo verdaderamente es la “Capital del turismo interno”, como bien anuncia su letrero de entrada. Y del extranjero, porque cada vez más personas quieren ver este precioso lugar en donde la playa es el jardín de muchos y que sigue luciendo una de las costas más impresionantes y elogiadas. Por eso aventúrate unas millas fuera de la metrópolis y dejáte seducir con estos encantos.

Descubre sus playas

Con su costa de aguas cálidas y olas serenas, cualquiera de las playas caborrojeñas está destinada a causar sensación. Después de todo la región es famosa por la diversidad de sus ecosistemas, lo que le permite tener aguas de diferentes matices y atardeceres tan dramáticos como fascinantes.

Pero al comenzar tu travesía, detente en una de las favoritas para los locales, Playa El Combate. Con su encantador muelle de madera y arena blanca, es el lugar ideal para visitar con toda la familia. Su entrada de fácil acceso y las palmeras que ofrecen sombra natural, ofrecen la combinación perfecta para pasar todo el día construyendo castillos de arena a la orilla del mar.


Para un pasadía plácida y conveniente, muchos han hecho de Boquerón su lugar predilecto. Este poblado es hogar de la playa que comparte su nombre, y el lugar ideal para hospedarse junto al mar. Durante el día, solo hace falta desenrollar la toalla y aprovechar el cálido sol caribeño. Y durante la noche, puedes descubrir su linda colección de tiendas y restaurantes al aire libre que crean un ambiente vivo y encantador.

Pero si tu idea de diversión requiere un poco más de aventura, en Playa Buyé encuentras la opción perfecta. Sus aguas claras y mansas reúnen todos los requisitos para flotar en paddle board, navegar en kayak o explorar el fondo del mar con aletas (chapaletas) y snorkel. Sino quieres andar cargando con esos equipos, no te preocupes: los puedes alquilar en varios de los locales que ofrecen ese servicio y, debido a la pandemia, están desinfectandolos muy bien.


Cualquier lista de lugares para visitar o qué hacer en Cabo Rojo estaría incompleta sin su atracción principal: La Playuela, o como la conocen los locales, “Playa Sucia”, en donde se encuentran varios ecosistemas. Precisamente por eso “Playa Sucia” no podría parecerse menos al nombre con que los caborrojeños la han bautizado. Su forma de herradura protege la costa del oleaje más vigoroso, permitiendo que solo las olas dóciles acaricien la orilla y, aunque es posible estacionarse en las cercanías, no lo hagas. Mejor aprovecha esta visita para explorar los senderos que desembocan en la costa, así disfutarás el doble del refrescante baño en el mar cuando llegues.

Descubre sus refugios naturales


Si en vez de plata prefieres expedición, Cabo Rojo también te compalce pues el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Cabo Rojo se extiende por unos 1,836 acres e incluye ecosistemas tales como lagunas hipersalinas, lagunas marítimas, bosques secos, manglares y arrecifes de coral.

¡Ah! Y es el hogar protegido para la mariquita de Puerto Rico, esa pequeña ave oriunda de la isla, que es fácilmente reconocible por su brillante plumaje negro y hombros amarillos. Por cierto, ni te harán falta binoculares para volverte un gran observador de aves en este hermoso ambiente.

Pero si tu debilidad son las vistas panorámicas, sube a la torre de observación. Desde allí podrás contemplar la gran variedad de paisajes que rodean Cabo Rojo. Seguramente quedará grabado en tu memoria la imagen de los largos planos de arena cubiertos en una gruesa capa de salcon el brillante sol del mediodía, pareciera nieve resplandeciente en el medio del Caribe.

Para caminatas impresionantes puedes refugiarte en el Bosque Estatal de Boquerón, uno de los siete bosques estatales administrados por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico. Cubre más de 5,000 acres y abarca desde la ciudad de Mayagüez hasta Lajas. La oficina principal del bosque está ubicada en el área del Poblado de Cabo Rojo, desde donde puedes pedir información de cómo visitarlo de manera segura.

Descubre su historia


Cabo Rojo debe su nombre a su terreno rico en minerales lo que le da una apariencia rojiza, también algo tiene que ver con las majestuosas puestas de sol que se pueden observar desde cualquier esquina de su pueblo. Sin embargo, es a través de uno de sus puntos más históricos que puedes obtener una vista presidencial de Cabo Rojo: su Faro de los Morillos.

El faro, que fue construido en 1877 bajo la dominación española, está localizado en uno de los panoramas más impresionantes de Puerto Rico y funge como centinela incansable desde finales del XIX. Esta estructura clásica permanece en el lugar original de su construcción, sobre una península de acantilados de piedra caliza, 200 pies por encima del nivel del mar.


Entre las formaciones rocosas, moldeadas por la erosión del agua y viento han quedado guardadas, por décadas, las leyendas del Pirata Cofresí, cuyo nombre real era Roberto Cofresí y Ramírez de Arellano. Su historia dice que nació en un hogar adinerado, pero durante la colonia del imperio español su familia perdió todo y el terminó convirtiéndose en un pirata. Cuando termines de recorrer el romántico panorama del faro, bien puedes ir a la bahía de Boquerón y ver el monumento dedicado a Cofresí.

En la parte sur del pueblo de Cabo Rojo, encuentras uno de los obeliscos más altos de Las Antillas (en la calle Luis Muñoz Rivera, esquina Ruiz Belbis) y no de los primeros en construirse. Está dedicado a los fundadores del pueblo.

Descubre sus sabores

Luego de tanto disfrutar, solo hace falta un buen banquete para terminar bien el día. Y Cabo Rojo es el lugar perfecto para degustar nuevos platos. Su oferta culinaria ofrece delicias tanto para el paladar sencillo, como para el muy refinado. Como progresivo pueblo costero, Cabo Rojo se distingue por sus platos de pesca fresca local. Viaja a través de la carretera principal del Sector Joyudas, y encontrará una hermosa vista costera con un abanico de restaurantes a ambos lados. En ellos, descubrirás un amplio menú de mariscos confeccionados cuidadosamente, y servidos con una espectacular vista al mar, como Annie's Place (en Combate Beach), que siemore sirve mariscos frescos, mientras que Buena Vista Tapas & Bar (Rte. 308 Km. 7.0 - Sector La Garita), los mariscos llegan cubiertitos de aguacate, para hacerlos más deliciosos y saludables.

Tu visita no estará completa si no pruebas una “ empanadilla”. Estas frituras de masa hojaldrada en forma de medialuna, pueden rellenarse con carne, pollo, queso o, por supuesto, mariscos frescos. Cuando vayas a un restaurante pide una como aperitivo, o unas cuantas como comida principal. Pero sin importar cuál sea el relleno de tu predilección, disfruta cada bocado como lo haría un local, sin ningún remordimiento.

Pero si es una cena completa lo que apetece, en Puerto Rico el mofongo es rey. Y Cabo Rojo no se queda atrás con una serie increíble de sus variantes. Puedes pedir un mofongo relleno de carrucho, pulpo, camarones, langosta, cangrejo o una mezcla de todos juntos. En su deliciosa salsa de tomate y especias, este platillo de plátano majado será tu razón para comprar un “pilón” para llevar contigo a casa.

¿Y acaso hay cena, si no hay postre? Luego de su largo día de playa, visita el “pueblo” de Cabo Rojo, también llamado "El Pueblo de Cofresí". A un bloque de la alcaldía, encontrarás una clásica heladería china llamada Rex Cream Icecream (Calle Méndez Vigo). Su oferta más reconocida: helado de maíz. Esta delicia singular es servida en cono de wafle o en vaso plástico y espolvoreada por encima con canela. También puedes disfrutar de otros sabores caribeños como helado de guanábana, parcha, tamarindo y piña colada.

Pero el verdadero secreto está escondido en un clásico kiosquito de dulces y café en el medio de la plaza recreativa. Ignora la larga lista del menú y pide un chocolate caliente supremo. El mismo viene bien cargadito y cubierto con tope de malvavisco, siropo de chocolate y una rajadura de canela para batirlo en vez de un removedor. Para tener el verdadero gusto de los abuelos, pídelo con un cubito de queso de papa para acompañarlo. No encontrarás mejor conclusión para un día lleno de grandes deleites.


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