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Relaciones Internacionales

Biden dice a Xi que "no hay necesidad de una nueva guerra fría"

En Bali, donde tiene lugar la cumbre del G20, los presidentes Joe Biden y Xi Jinping buscan sentar las bases para reencaminar la rivalidad de ambas potencias. El mandatario chino declaró que espera que los dos países gestionen "de forma adecuada su relación".
Publicado 14 Nov 2022 – 05:23 AM EST | Actualizado 14 Nov 2022 – 10:34 AM EST
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En su primer encuentro en persona desde 2020 el presidente estadounidense Joe Biden y su homólogo chino Xi Jinping abogaron este lunes desde Bali, en vísperas de la cumbre de líderes del G20, por "gestionar las diferencias" para que la rivalidad entre las dos mayores economías del mundo no se convierta en un conflicto.

"Cómo líderes de nuestras dos naciones, compartimos la responsabilidad, desde mi punto de vista, de mostrar que China y EEUU podemos manejar nuestras difernecias, prevenir que la competencia se convierta en nada cercano a un conflicto, y encontrar vías de trabajar juntos en asuntos globales urgentes que requieren nuestra cooperación", dijo Biden al inicio de la reunión.

Según la Casa Blanca, Biden no eludió sacar a relucir en el encuentro las "cada vez más agresivas" acciones de China respecto a Taiwán y el respeto a los derechos humanos en la región de Xinjiang, Tibet y Hong Kong.

Además, sobre Taiwán, Biden le reiteró al presidente Xi el compromiso de Estados Unidos con la política de "una China", que reconoce la legitimidad del gobierno de Pekín pero permite mantener lazos con las autoriades de Taiwán.

Por su parte, Xi le pidió a Biden "dibujar la ruta del rumbo adecuado" y "elevar la relación" de ambos países.

"No hay necesidad de una nueva guerra fría"

Y tras el encuentro, que duró más de tres horas, Biden dijo ante los medios que Xi había sido "directo" como siempre, al tiempo que destacó la importancia de que "no haya malentendidos".

"Estados Unidos competirá con vigor, pero no estoy buscando un conflicto. Creo que no ha necesidad de una nueva guerra fría con China", agregó el mandatario.

En el encuentro trataron sobre Taiwán, que se ha convertido en uno de los temas que más asperezas ha creado entre Washington y Pekín. De hecho, en más de una ocasión, Biden ha dicho que Estados Unidos defendería la isla en caso de una invasión.

Las diferencias escalaron con el viaje de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a Taiwán en agosto, lo que llevó a Pekín a una agresiva serie de maniobras militares en las que ensayaron un bloqueo de la isla y lanzaron misiles balísticos en aguas cercanas.

Según insistió Biden en su comparecencia, le dejó claro a Xi que no ha cambiado la política de "Una China".

Preguntado por los periodistas, el presidente dijo estar convencido de que "no existe un intento inminente de invasión de Taiwán por parte de China".

Xi, según la versión del gobierno chino, "subrayó que Taiwán está en el núcleo central de los intereses chinos, en la base fundacional de las relaciones entre EEUU y China y es la línea roja que no debe ser cruzada".

También discutieron la invasión rusa de Ucrania y reafirmaron que la amenaza o el uso de armas nucleares es "totalmente inaceptable", dijo Biden, en aparente alusión las veladas amenazas de uso de su arsenal atómico hechas por Vladimir Putin.

"No hay sustituto para las reuniones cara a cara"

El encuentro empezó con ambos mandatarios dándose la mano y posando para las cámaras. El estadounidense le dijo a su homólogo chino que "no hay sustituto" para las reuniones cara a cara

Según la Casa Blanca, Biden se comprometió a "mantener las líneas de comunicación abierta".


"Tenemos que encontrar la dirección correcta" en las relaciones, afirmó por su parte Xi Jinping, quien defendió que el mundo está en "una encrucijada" y espera que China y Estados Unidos "gestionarán de forma adecuada" esta situación.

Pero los mensajes conciliadores contrastan con las múltiples disputas aparecidas entre ambas potencias en los últimos años: guerra comercial, origen de la pandemia, derechos humanos en China, el estatus de Taiwán.

Antes del encuentro, la delegación estadounidense dijo que el objetivo último era fijar "salvaguardias" y aclarar "las reglas" de su rivalidad. El mensaje de Pekín era similar: mantener "las diferencias bajo control" y promover "una cooperación beneficiosa", dijo una portavoz diplomática.

Bajo la batuta de Xi Jinping, quien obtuvo en octubre un histórico tercer mandato al frente del país, China desplegó una conducta exterior más asertiva para cambiar el orden mundial liderado por Estados Unidos.


Desde Washington, aunque sin la agresiva retórica de su antecesor Donald Trump que lanzó una guerra comercial con China, Biden mostró firmeza.


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