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Incidentes de Odio

Manifestantes acallan el discurso de Richard Spencer en la Universidad de Florida

Cientos de personas se dieron cita este jueves en Gainesville para protestar contra la presencia del supremacista blanco, cuya intervención en la Universidad de Florida fue boicoteada.
18 Oct 2017 – 5:50 PM EDT

Richard Spencer acudió finalmente a la Universidad de Florida, pero no fue fácil oírle: decenas de manifestantes prácticamente le impidieron articular su polémico discurso nacionalista blanco entre gritos de "Spencer vete a casa" que apenas cesaron durante su intervención.

Su presencia en esta universidad había llevado al gobernador de Florida, Rick Scott, a declarar previamente el estado de emergencia. Spencer, líder supremacista blanco, neonazi y uno de los representantes más visibles del movimiento de extrema derecha, se había empeñado en dar un discurso en una universidad donde hay estudiantes de 127 países y 40% de su población no es blanca.

Muchos de estos estudiantes se congregaron desdes primeras horas de la mañana por las calles de la ciudad con pancartas y coreando gritos contra las posiciones radicales de Spencer.

A pesar de los intentos del neonazi y sus colaboradores de controlar la entrega de entradas al acto, decenas de manifestantes dieron la bienvenida a Spencer al auditorio con cantos como: 'Vete a casa, Spencer' y 'Los nazis no son bienvenidos aquí'. En las primeras filas, seguidores del neonazi aplaudían su intervención de un Spencer por momentos frustrado que trató de provocar a los asistentes con burlas.

El temor alrededor de su figura parte del hecho de que Spencer ya fue uno de los protagonistas de las protestas en la ciudad de Charlottesville, Virginia, donde una joven mujer murió arrollada por un supremacista que participaba en una marcha para manifestarse en contra del posible retiro de un monumento del general confederado Robert Lee en esa localidad.


Precisamente lo que temían las autoridades es que se produjera un enfrentamiento entre los partidarios de Spencer y quienes critican su radicalismo, esta vez en el centro de Florida. Por eso, la universidad apareció ese jueves con fuertes medidas de seguridad. De hecho, poco antes de que comenzara su intervernción, una persona armada que alegó ser periodista fue detenida.

El pasado 11 de agosto en Charlottesvile, Spencer lideró la vigilia de antorchas de grupos nacionalistas blancos en la Universidad de Virginia, lo que desató la violencia en el campus. Un día después de la protesta, uno de los radicales congregados en la ciudad, atropelló a un grupo de manifestantes. Heather Heyer murió por los golpes mortales que recibió al ser arrollada y otras 19 personas resultaron heridas.

Esta vez y ante la posibilidad de que la universidad floridana fuera demandada por no permitirle a Spencer ejercer su derecho a libertad de expresión, el centro de estudios no le quedó otra opción que dejarlo hablar.


Tensión

El discurso del supremacista en la UF estaba pautado para las 2:30 de la tarde de este jueves en el Phillips Center. A la misma hora y en el mismo lugar, otro grupo convocó una protesta con el lema “No nazis at UF” para enfrentar el discurso de Spencer, quien pagó 10,000 dólares para rentar el lugar. Cerca de 3,000 personas ya han confirmado que irán a esa protesta.

La Universidad de Florida y el estado planeraron un enorme operativo con fuerzas de varios cuerpos de seguridad estadales y federales, anticipándose a los miles de manifestantes que asistirán. Autoridades de la propia universidad señalaron que el costo de estas medidas para la universidad asciende a 500,000 dólares, lo que equivale a la matrícula anual de 78 estudiantes de pregrado.


El discurso de Spencer atrae a grupos como el Ku Klux Klan y los neonazis. Mitch Emerson, un activista que está liderando la contraprotesta del jueves, se preguntó si el “discurso de odio” de Spencer sería admitido si se tratara de otro grupo radical.

“Quisiera saber si UF y el gobierno de Florida pasarían por todas estas complicaciones para permitir que otro grupo de odio o terrorismo pudiera hablar en un sitio, ¿o acaso se lo permiten porque fomenta la supremacía blanca?”, dijo en una publicación de su Facebook.


Esta nueva generación que defiende ideas racistas, misóginas, antisemitas y antiinmigración, se ha valido del poder de Internet para difundir sus mensajes e ideas. Pero ahora el movimiento Alt-right, un eufemismo para referirse a grupos de extrema derecha, y que agrupa varias organizaciones entre las que está el National Policy Institute, que preside Spencer, ha mostrado su intención de llevar sus mensajes también a las universidades.

La gira nacional del supremacista ya ha pasado por Alabama, Texas, Virginia y California, aunque las instituciones no hayan estado de acuerdo con su mensaje. La Universidad de Auburn, la última en tratar de negar la presencia de Spencer por preocupaciones de seguridad, terminó siendo forzada a recibirlo y además pagarle 30,000 dólares.

El turno de Florida

La solicitud inicial de Spencer de hablar en UF fue denegada, pero la universidad cedió bajo la amenaza de una acción legal y permitió que Spencer alquilara el Centro Phillips de 2:30 a 4:30 este jueves. En un comunicado personal, el rector de la universidad, W. Kent Fuchs, aclaró que nadie de la universidad invitó a Spencer, y que tampoco estaban patrocinando el evento, pero defendían el derecho de todo aquel que quiera expresar sus ideas.

Además dijo que están obligados “por ley” a permitir la visita del supremacista.

Fuchs catalogó a Spencer como uno de los personajes que buscan “publicidad con sus discursos de odio y racismo, incitando a las protestas que llevan a la violencia". De manera clara, también indicó que "no compartimos los valores de este individuo. En esta universidad, por el contrario, fomentamos la igualdad, y nunca el odio”.

UF insistió en que deben respetar la Primera Enmienda, que establece la libertad de expresión, y no discriminar a nadie por el contenido de su discurso incluso cuando raya en el odio.

Ante esta situación, la máxima autoridad de UF pidió a la comunidad universitaria dos cosas: mantenerse alejados de la actividad convocada por Spencer para no darle más visibilidad y que el mensaje de odio del vocero no se quede sin oposición.

“Hablen por sus ideas y las de la universidad. Dejen claro que los mensajes de odio son contrarios a nuestros principios”, suplicó.

“Como entidad de estado, la UF debe permitir la libre expresión. No podemos prohibir que grupos o individuos hablen en nuestros foros públicos, salvo excepciones limitadas, que incluyen seguridad y protección”, publicó la universidad en un comunicado para explicar por qué aceptaron la visita de Spencer.

La fiscal general de Florida, Pam Bondi, también pidió a los estudiantes que no asistieran al evento: “Pido a la comunidad estudiantil que no vaya. Allí no hay lugar para el odio ni para exponer esa terrible visión”, declaró.

También la decana de la escuela de Comunicaciones y Periodismo de UF, Diane McFarlin, defendió el derecho de Spencer a hablar, aunque no comparte sus ideas. “Es nuestra obligación como periodistas, cubrir el evento del señor Spencer”, declaró.

En fotos: la polémica presentación del supremacista Richard Spencer en la Universidad de Florida

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