null: nullpx
Muertes

Sedado y escondido por tres años en un clóset, así era el infierno de Yónatan antes morir

La madre decía a sus conocidos que el niño estaba estudiando en México, pero en realidad el menor se encontraba dentro de un armario bajo condiciones infrahumanas.
27 Oct 2016 – 06:28 PM EDT
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte
Yónatan Aguilar Crédito: CBS Los Angeles

LOS ÁNGELES, California.- El niño Yónatan Aguilar habría sido sedado y oculto dentro de un clóset durante unos tres años, antes de que la Policía encontrara su cadáver el 22 de agosto en su casa en Los Ángeles, California, según documentos judiciales publicados este jueves por un diario local.

El cuerpo de Yónatan, de 11 años y quien habría sido diagnosticado con autismo, fue hallado en el interior de un clóset y tapado con una cobija de la que salieron un par de cucarachas cuando fue removida. El niño, de complexión esquelética, estaba pálido, rígido y en posición fetal.

La presencia de Yónatan en su casa era supuestamente negada por su madre, Verónica Aguilar, de 39 años y quien se declaró no culpable de los cargos por la muerte del menor. A quienes le preguntaban por el niño, detallan documentos de la corte que obtuvo y publicó el diario Los Angeles Times, ella les decía que se encontraba estudiando en México.

Loading
Cargando galería

Se cree que desde 2012 el niño fue oculto por Aguilar dentro del armario, después de que funcionarios escolares detectaron que había llegado a la escuela con un ojo morado y que robaba alimentos. La mujer explicó al terapista del menor que este había vivido con su abuela materna desde la edad de tres años y que desarrolló ese hábito luego de ser privado de comida. Tras esa reunión no se supo de él.

Los detectives del caso creen que el método de ocultar al chico dentro del clóset era tan efectivo que ni los hijos del padrastro, José Pinzón, quien reportó la muerte del niño a las autoridades, se enteraron que Yónatan vivía todo el tiempo con la familia, según los documentos judiciales.

Según testimonios recogidos en los documentos obtenidos por el diario, Aguilar ocultaba al chico en el armario para evitar que se metiera en problemas.

A pesar de que se habían hecho reportes ante la Policía de posible abuso físico contra el menor, no se inició ninguna investigación. Desde que su madre lo sacó del plantel no le pudieron seguir el rastro, porque la familia se mudó en distintas ocasiones. Entonces, el Departamento de Servicios Infantiles y Familiares (DCFS) abandonó el caso porque legalmente no puede preguntar por un niño sin un informe.

Aquel trágico 22 de agosto, la madre le habría dicho a su pareja que Yónatan había muerto y le pidió que cuidara a sus otros hijos. El hombre pensaba que Aguilar sepultaría al menor en México, pero luego supo que envolvió el cadáver con una cobija y lo colocó dentro del clóset.

Los detectives encontraron espuma en la nariz del cadáver del menor y medicamentos de color rojo y rosa, presuntamente los sedantes que le solía dar la mujer, cita el diario angelino.

El cuerpo de Yónatan pesaba apenas 34 libras (15.4 kilos), que es normal para un niño de 3 o 4 años, según el reporte policíaco y el expediente del niño sobre los reportes de abuso que desde el 2009 se hicieron ante el gobierno del condado de Los Ángeles.

El policía que encontró a Yónatan en el clóset expuso en su informe que cuando llegó a la casa la mamá se encontraba en la calle paseando al perro.

Cuando vio al niño en el clóset lo tomó del brazo y lo sacudió al momento que le preguntaba si se encontraba bien, señaló en su informe. El oficial no se había dado cuenta de que el niño ya estaba muerto. Luego descubrieron que tenía visibles huellas de maltrato y desnutrición.

Reacciona
Comparte
Publicidad