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Manifestaciones

Activistas que salieron de Chicago rumbo a Cleveland para protestar en la Convención Republicana, cada vez más cerca de llegar

Los activistas ya han recorrido más de 300 millas y planean llegar a Cleveland el próximo 15 de julio para protestar contra el discurso antiinmigrante de Donald Trump.
11 Jul 2016 – 6:35 PM EDT

Chicago, Illinois. Tres activistas que hace 20 días salieron de Chicago con destino a Cleveland, Ohio, donde el día 18 comienza la Convención Nacional Republicana, siguen su camino para denunciar el discurso de "odio" del magnate Donald Trump y pedir un alto en las deportaciones.

Los inmigrantes han recorrido ya más de 300 millas y se encontraban el domingo a las afueras de Wakeman, en el estado de Ohio, a 50 millas de su objetivo, que piensan alcanzar el próximo 15 de julio. La Convención Nacional Republica será del 18 al 21 de julio.

Los tres caminantes, que realizan una marcha de diez millas diarias, son el activista mexicano Juan González y el puertorriqueño Diego López, así como el reverendo José Landaverde, de la misión Vida, Fe y Esperanza, de Chicago.

Landaverde, un inmigrante salvadoreño, dijo a la agencia Efe que han encontrado en el camino varias muestras de odio, pero también muchas de apoyo por parte de la gente de Indiana y Ohio.


El pastor destacó que en su camino han recorrido áreas rurales en donde hay muchos simpatizantes de Trump y donde les han amenazado, e incluso el dueño de un hotel de Bellevue, Ohio les alertó del peligro que corrían.

"Nos dijo 'Miren yo prefiero ver que ustedes no se vayan hoy de aquí porque hay pueblos en que los pueden desaparecer y ustedes no son muchos, prefiero que se queden aquí'", relató Landaverde.

"En un pueblo en que nos quedamos cerca de Maumee, Ohio nos salió un grupo de blancos, gente que dijo estar en contra de nosotros y a querernos golpear", lamentó el religioso, que contó que han visto rótulos del Ku Klux Klan en varios pueblos.


Pero no todo ha sido negativo, relató, pues también han recibido muestras de apoyo, hermandad y humanidad.

"En la frontera con Ohio nos interceptó un grupo de señoras para darnos agua y comida, rezar por nosotros y ofrecernos sus casas para descansar", dijo el reverendo.

También varias familias amish que se encontraron les preguntaron si les podían ofrecer algo y un barbero se ofreció a cortar el pelo a Landaverde al descubrir de su caminata contra el odio.

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