null: nullpx
Política

Trump preguntó al fiscal general Sessions si se podía cerrar el caso en contra del exalguacil Arpaio

El presidente siguió de cerca el juicio y el veredicto, luego espero el momento apropiado para iniciar los trámites del perdón, entre ellos preguntarle a Arpaio si lo aceptaría.
27 Ago 2017 – 12:00 AM EDT

El presidente Donald Trump tuvo la intención de ayudar a Arpaio desde el inicio del juicio el pasado mes de junio. Arpaio fue un aliado en su campaña y la cara para promover su política contra la inmigración indocumentada.

En ese momento, Trump le preguntó al fiscal general si era posible que el gobierno abandonara el caso criminal contra Arpaio, pero Sessions le aconsejó que sería inapropiado, dijeron tres personas que conocieron de esta conversación, según el reporta el Washington Post.

Después de hablar con el fiscal general, Trump decidió dejar que el caso siguiera su curso y en caso de ser encontrado culpable podría conceder el indulto.

El pasado 31 de julio la Juez Susan Bolton emitió su veredicto y Arpaio, de 85 años de edad, fue encontrado culpable de desacato por desafiar la orden de un juez que le pidió detener sus patrullajes en los que detenía a las personas por sospechar que eran inmigrantes indocumentados. La sentencia la recibiría el 5 de octubre.

El Departamento de Justicia se negó a hacer comentarios, señala el diario.

La decisión de Trump este viernes de emitir su primer perdón para Arpaio fue el agradecimiento a una amistad política de cinco años con raíces en el movimiento "birther" iniciado por el exsheriff del condado Maricopa para demostrar la falsedad del certificado de nacimiento del expresidente Barack Obama.

Con el perdón antes de recibir la sentencia, Trump evitó que Arpaio tocará una cárcel, así fuera por unos pocos días. La sentencia que recibiría el exoficial sería de hasta seis meses, pero abogados que siguieron el caso opinaron que seguramente no iría a prisión por su avanzada edad.

El perdón de Trump, emitido sin consultar con el Departamento de Justicia, generó una avalancha de reacciones , desde senadores, algunos de ellos republicano s, congresistas, activistas, organizaciones defensoras de los derechos civiles , miembros de la comunidad, entre otros.

Para expertos en derecho esta decisión de pasar por encima del sistema judicial enseña una preocupante división entre la Casa Blanca y el Departamento de Justicia.

Durante sus 23 años como sheriff del condado de Maricopa, el condado más grande de Arizona, Arpaio además de su profundo ensañamiento contra los inmigrantes indocumentados enfrentó varias acusaciones, una de ellas por discriminación racial, también por falta de investigación de delitos sexuales, mal trato a los presos y otros casos de mala conducta policial.

A pesar de todo esto, para el presidente Arpaio es un héroe estadounidense, un hombre que se alistó en el ejército a los 18 años después del estallido de la Guerra de Corea, trabajó como oficial en Washington y Las Vegas y como agente especial investigando delitos de drogas en todo el mundo. Fue elegido sheriff en 1993, en el epicentro del debate de inmigración.


La edad de Arpaio fue parte importante en la decisión de Trump, dijeron algunos de sus confidentes. El presidente, de 71 años, no podía soportar ver a un hombre de 85 años de edad, a quien admiraba como un icono de la ley y el orden, dentro la celda de una cárcel.

Trump no intervino en el caso Arpaio después de ser advertido de que sería inapropiado, pero incluso haberlo intentado sobrepasa el sistema, dijo al Post Chiraag Bains, un ex asesor de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia.

Según, Bains Trump "tiene la sensación de que el jefe ejecutivo controla todo en el poder ejecutivo, incluido el ejercicio del poder criminal. Y esa no es la forma en que el sistema está establecido".

Trump y Arpaio se aliaron cuando el exsheriff republicano se empeñó en comprobar la falsedad del nacimiento de Obama en Hawai.

En 2012, el magnate inmobiliario tuiteó "Enhorabuena a @RealSheriffJoe en su exitosa investigación Cold Case Posse, que afirma que el 'certificado de nacimiento' de BarackObama es falso".

Tres años más tarde, en julio de 2015, cuando Trump visitó Phoenix, para el primer mitin de su campaña presidencial, el exsheriff se convirtió en uno de los seguidores favoritos de Trump, incluso comparten la misma fecha de cumpleaños, el 14 de junio.

Trump ganó en las elecciones del pasado mes de noviembre, Arpaio perdió ante Paul Penzone.

Desde ese momento, su legado empezó a deteriorarse, fiscales federales presentaron cargos penales contra Arpaio el pasado mes de octubre.

Trump siguió de cerca el caso de Arpaio y lo llamó el Día de Acción de Gracias, según el ex sheriff. Fue entonces cuando Arpaio le dijo al presidente electo que su esposa, Ava, tenía cáncer.

Pero ese 31 de julio cuando Arpaio fue declarado culpable, el proceso de perdón inició.

El asesor de política Stephen Miller, que había conocido a Arpaio a través de su trabajo sobre la política de inmigración durante la campaña, abogó internamente por el perdón, al igual que el estratega Stephen K. Bannon, según personas familiarizadas con las conversaciones.

El pasado 15 de agosto Trump afirmó en una entrevista con Fox News que estaba "considerando seriamente" perdonar a Arpaio.

Alrededor de la misma época, Arpaio recibió una llamada de la Casa Blanca para preguntarle si aceptaría un indulto si se emitiera. El exoficial dijo que lo aceptaría.

En la tarde, cuando el avión presidencial aterrizó en Yuma, la vocera quiso disipar las especulaciones y afirmo a los reporteros que el presiente no discutiría un perdón presidencial para Arpaio esa noche.

Arpaio dijo que estaba ansioso por asistir al mitin y verse con el presidente detrás del escenario, pero no lo hizo porque no quería causar ningún daño o disturbios y eso lo afectó.

Cuando Arpaio oyó a Sanders decir que Trump no quería hablar de perdón, dijo que se volvió hacia su esposa y le dijo: "No creas en nada de lo que oyes porque sé cómo es".

Así fue. Trump les preguntó a los miles de asistentes: "Estoy curioso. ¿A la gente en esta sala le gusta el alguacil Joe?", preguntó ante los gritos del público.

"Le atacaron al alguacil por hacer su trabajo", lamentó el presidente antes de deslizar que lo indultará. "Predigo que va a estar bien. No lo voy a hacer hoy porque no quiero causar controversia, está bien. Pero el alguacil Joel se puede sentir bien", adelantó en el Centro de Convenciones de Phoenix.

Arpaio y su equipo legal no se sintieron muy bien la noche siguiente, cuando leyeron un informe de CBS News que Trump estaba siendo aconsejado no perdonar a Arpaio hasta después de su sentencia.

Goldman escribió una carta de dos páginas al abogado de la Casa Blanca Donald F. McGahn II, enviada el viernes por la mañana, diciendo: "Esperemos que esto sea más noticias falsas", y diciéndole a McGahn que un retraso hasta después de la sentencia "colocaría al alguacil Arpaio en una situación insostenible Y una posición sin precedentes ".

Sin un perdón, dijo Goldman, Arpaio podría ser sentenciado, esposado y encarcelado.

McGahn respondió horas más tarde. Después de asegurarse que Arpaio aceptaría el perdón, llegó un correo a la oficina del abogado, el perdón para Arpaio, firmado por Trump y con un sello dorado del Departamento de Justicia.

El abogado Goldman imprimió tres copias del documento y se dirigió a la residencia de Arpaio, ubicada en Fountain Hills, en Phoenix. El exsheriff se preparaba para salir a cenar para celebrar los 86 años de su esposa Ava.

"Por supuesto, su primera pregunta fue, '¿Es un documento falso?'", Recordó Goldman. "Sabemos que el sheriff ha buscado documentos falsos".

La pareja salió a cenar y a celebrar. Arpaio fue perdonado.


Entre saludos y protestas: la visita de Donald Trump a Arizona (FOTOS)

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés