Los candidatos republicanos en Arizona y Georgia tienen algo en común, representan a lo más profundo de los conservadores y los valores de su líder: El presidente Donald Trump.
Este es el problema en común que enfrentan los republicanos en Arizona y Georgia
Las elecciones al Senado de EEUU en Georgia y Arizona tienen un ingrediente en común, las diferencias entre la base del partido y las actuales senadoras que tienen en peligro sus puestos en el Congreso, según las últimas encuestas.

Ese sentimiento que la base republicana reconoce como Trumpismo y sus mejores mensajeros, es lo que se observa en la contienda en Georgia con el congresista federal Doug Collings y en Arizona con la senadora, Martha McSally, de acuerdo con un reporte publicado en The New York Times.
La republicana McSally se enfrenta no solo a un electorado demócrata fortalecido sino a una base escéptica de derecha. En ambos estados, los gobernadores republicanos nombraron a las actuales senadoras, que ahora tienen que ganar sus escaños en las urnas en las elecciones de noviembre.
En Georgia, muchos conservadores todavía no están de acuerdo con que el gobernador Brian Kemp nombrara a la empresaria y política Kelly Loeffler como Senadora de EEUU en 2019 y no a Collins. Esto lo vieron como un intento de quedar bien con la clase empresarial y esperan corregir esto en las elecciones.
"No me opongo a la senadora en ejercicio, solo voy por Doug Collins", dijo Lauren "Bubba" McDonald Jr., miembro de la comisión de servicio público del estado, en entrevista con The New York Times.
Muchos candidatos republicanos se enfrentan a un panorama electoral desconcertante este año, dado que la conducta de Trump ha satisfecho a los grupos más conservadores del partido, pero ha desilucionado a algunos moderados.
Esto según el reporte hace más difícil ganar teniendo en cuenta que cuentan con una base de votantes que no solo quiere elegir republicanos, sino soldados de infantería leales que se enfrenten a los enemigos políticos y culturales de Trump.
En el período previo a las elecciones de mitad de período de 2018, un número récord de republicanos de la Cámara eligió no buscar la reelección en lugar de enfrentar un conflicto con la base conservadora, e incluso un mapa favorable del Senado vio a los republicanos perder en estados como Arizona y Nevada. En ese entonces el senador republicano Jeff Flake prefirió renunciar a la su silla que seguir su pelea con Trump.
Aliados de Trump
Con Trump en la boleta electoral este año, será aún más difícil para los candidatos esconder las diferencias y la relación incómoda entre los votantes más derechistas del partido y los moderados, mientras las republicanas como Loeffler y McSally confían en esos votos.
Los gobernadores de Arizona, Doug Ducey y Georgia, Brian Kemp se enfrentan actualmente a un reto político, después de su decisión de reabrir las economías de sus estados siguiendo el llamado de Trump y ahora enfrentar la presión de revertir el curso después de la ola de casos de coronavirus.
Las encuestas también muestran que Loeffler y McSally no están fuertes en sus respectivas carreras, enfrentan a un electorado demócrata más fuerte y organizado además de sus disputas internas.
The New York Times no tuvo reacciones a esta historia de las senadoras Loeffler y McSally, ni de los gobernadores que las nombraron.
En las elecciones especiales de Georgia programadas para el 3 de noviembre, que no tendrán una primaria y enfrentará a varios demócratas y republicanos entre sí en una sola votación, Collins encabeza casi todas las encuestas públicas y privadas, con Loeffler y varios demócratas detrás de él. El ganador debe ganar el 50 por ciento de los votos para evitar una segunda vuelta.
En una reciente encuesta de votantes de Arizona realizada por New York Times y Siena College, McSally sigue a su oponente, el demócrata, exastronauta y capitán de la marina de EEUU, Mark Kelly, por nueve puntos porcentuales. En la de Fox News sobre la contienda en Arizona, el 73% de los republicanos apoya a McSally, mientras que el 88% de los demócratas apoya a Kelly.
McSally se enfrenta a la presión de una sección nativa que le pide ser abierta en cuanto a restringir la inmigración. La riqueza de Loeffler, que tiene un patrimonio neto de cientos de millones y está casada con el presidente de la Bolsa de Nueva York, se ha convertido en un problema en su carrera, particularmente desde que enfrentó críticas por las transacciones de acciones que coincidieron con los primeros días de la pandemia de coronavirus.



















