Universo de ángeles: promueve en tus niños la compasión por el otro

¿Qué tal sería si comenzáramos a observar a nuestro mundo y nuestro entorno como uno rodeado de ángeles terrenales, desde los ojos de la compasión? ¿Te imaginas a un universo nuevo, dotado de seres de luz? ¿Cómo cambiaría nuestra historia colectiva si comenzáramos a visualizarnos como seres en evolución y con un color distinto, desde …
Univision
5 May | 4:56 PM EDT

¿Qué tal sería si comenzáramos a observar a nuestro mundo y nuestro entorno como uno rodeado de ángeles terrenales, desde los ojos de la compasión? ¿Te imaginas a un universo nuevo, dotado de seres de luz? ¿Cómo cambiaría nuestra historia colectiva si comenzáramos a visualizarnos como seres en evolución y con un color distinto, desde pequeños?

Los valores tales como la diversidad, la transparencia y el aprecio positivo e incondicional son indispensables para fomentar una mejor relación entre los seres que nos rodean. Imagina el poder inigualable de tales valores entre los más pequeños: incluso, a través de la riqueza de los cuentos y de sus personajes imaginarios, podemos cultivar en ellos el poder innegable de la compasión. Si bien es cierto que esta cualidad puede ser modelada desde la niñez y perpetuarse, de igual manera, se han encontrado cambios significativos, incluso a nivel neuronal, en aquellos que la practican, ya de adultos. Existen zonas en nuestro cerebro relacionadas con el aspecto emocional y con el altruismo que experimentan cambios significativos si se expone al sujeto a actividades que la promulguen—se puede “ejercitar” esta destreza. Por éstas y otras razones, el poder de la compasión no solamente debe ser cultivado en nuestros hijos, sino además, en nuestras vidas, ya en nuestra adultez.

A continuación, te ofrezco algunas alternativas para desarrollar en tus preciados hijos ese valor tan necesario en nuestra sociedad actual:

  1. Héroes y sombras: Crea espacios con tus hijos para dialogar sobre sus “héroes internos” y sus sombras. Los héroes internos son aquellas representaciones a nivel mental (imaginarias) de nosotros o facetas de nuestras vidas que nos permiten realizar, por ejemplo, labores altruistas con los demás (ayudar al necesitado, orar por una determinada causa, entre otros) o perfeccionar nuestras virtudes en un determinado contexto. Te invito a crearlo, de forma tangible, en el papel. Invítales a confeccionar un dibujo o una manualidad que integre diversos tipos de arte inspirado en su héroe interior. Asimismo, invítales a reconocer sus sombras y a trabajar con ellas. Ponle un nombre tanto al héroe, como al villano (“el villano de la pereza”, “el anti-modelo del coraje”, “el valiente guerrero de las causas perdidas”). La humildad que requiere el reconocer que poseemos tanto héroes internos como sombras, le permitirá a tus hijos sentirse vulnerables y aprender un poco más sobre ellos, desde el aprecio positivo incondicional y la dualidad existente en su interior. También les permitirá exteriorizar dichas cualidades y reconocerlas mediante los héroes y villanos, para así utilizarlas a su favor.
  2. Elemento Tierra: Invita a tus hijos a descubrir las riquezas que nos proporciona el elemento Tierra, en todas sus manifestaciones. Desde sembrar un árbol, hacer recogidos de basura en el mar/océano durante el verano y cuidar un pequeño animalito son algunas de las mejores formas de cultivar el valor por nuestra Tierra y sus hijos. Investiga sobre las diversas organizaciones que existen en torno al cuidado de la naturaleza y platícales sobre el día del planeta Tierra.
  3. Causas “perdidas”: Quienes piensan que las palabras o frases “cáncer”, “VIH/SIDA”, “deambulantes”, “trata humana”, “niños maltratados”, entre otras, no deben aparecer en el vocablo de los más pequeños, están muy equivocados. Debemos ser capaces de platicar con nuestros hijos sobre todas estas causas de gran valor que, por cuestiones de la vida, forman parte de nuestra sociedad y nos proveen una gran enseñanza a nivel colectivo. Seleccionen una en consenso y trabaja con tus hijos en proyectos de servicio que permitan aportar a la causa seleccionada.
  4. Niño amoroso: Cultiva en tus hijos las cualidades de un niño amoroso, capaz de amarse a sí mismo, amar a sus hermanos y amigos y amar a sus padres. Enséñales a sintonizar con sus emociones a través de la música, la meditación, el silencio y el poder de la narrativa. A través de cuentos y pequeños escritos, se pueden enseñar grandes valores. Un niño amoroso respeta a los animales, ayuda a sus padres, comparte en la comunidad y se acepta, tal cual es. Esto es un proceso de vida y requiere de la guía de los padres y seres significativos. Seamos agentes de factores de protección y no de riesgo para nuestros hijos. El no manejar conductas de tipo compasivas, como lo es el daño a los animales, puede resultar en condiciones psicológicas específicas, que pueden traer problemas a nivel social, ya de adultos.

Imagina que abres los ojos un día y descubres, a través de una carta, que tu hijo ha recibido un galardón por haber servido a su comunidad o a su escuela mediante determinada causa. Tus hijos tienen alas, no lo dudes: ¿estás listo para descubrir la tonalidad de su color en el servicio a los demás, su causa y misión y el poder innegable de su vuelo en el planeta Tierra?