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Papás y Mamás

Truquitos para ser un padre saludable y con buen físico

15 Nov 2013 – 06:07 PM EST
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Puedes llevar 10 años en el gimnasio entrenando por 3 horas diarias, pero si no cuidas tu alimentación, seguirás luciendo igual. Si quieres ver cambios verdaderos en tu cuerpo y poder vivir la vida como todo un padre saludable (y claro, esto aplica para las madres también), combina tu rutina de ejercicios con una buena alimentación—es decir, comida limpia.

Ésta es la parte más difícil dentro de un plan de entrenamiento, por lo que debes crear nuevos hábitos, ser fuerte y controlar tu mente. Se dice que un nuevo hábito se puede adquirir en 21 días. Estudios demuestran que dependiendo del grado de dificultad y de exigencia podría tardarse más. Los hábitos más difíciles requieren de una gran motivación y de mucha perseverancia; por lo tanto, necesitas comprometerte contigo mismo y con tu meta.

Por ejemplo, si acostumbras comer en restaurantes de comidas rápidas, cambia ese hábito por comer en tu casa. Aquí entrarías a otro nuevo hábito de padre saludable que sería tener que cocinar. En estos momentos abriste los ojos, hiciste muecas y te imaginaste cocinando…sí, lo sé, pasé por eso, y si yo no hubiese hecho esos mismos cambios que te estoy sugiriendo, yo no hubiese logrado el cambio en mi cuerpo. Compartiré contigo algunos trucos que pueden ayudarte en tu proceso de transformación, los cuales me ayudaron a transformar mi cuerpo y mi mente:

  1. Lo que no se compra, no se come- ve al supermercado con el estómago lleno, así no te antojarás de nada. Si necesitas comprar meriendas para tus niños, compra aquellas que no te gusten a ti, pero a tus niños sí. ¡Pronto te darás cuenta de que ellos te seguirán los pasos y se antojarán de lo que tú comes!
  2. Selecciona un día o dos para cocinar todas las comidas de la semana- Cocina de antemano los alimentos que requieren cocinarse en la estufa (carnes, pescados, arroces). Puedes usar el microondas para aquellos alimentos que no requieran ser cocinados en la estufa (papas, batatas, vegetales, espárragos); éstos los puedes hacer el mismo día que los vas a consumir. Guarda tus porciones en envases en la nevera. Lleva tus comidas diarias en una mochila. Así no tendrás excusas para saltar comidas o para detenerte a comprar en un restaurante de comidas rápidas.
  3. Mientras cocinas puedes escuchar la música que sea de tu agrado.
  4. Come porciones pequeñas cada 2.5 o 3 horas.
  5. Evita lo más que puedas el consumir dulces, frituras, panes, refrescos, jugos, bebidas alcohólicas, pastas, aderezos y harinas.
  6. Mantente firme en tus comidas limpias de lunes a domingo por lo menos 3 meses. Luego de 3 meses podrás darte tus gustitos dos veces a la semana.
  7. Toma tu agua- El agua regula tu temperatura, desintoxica, ayuda al metabolismo, protege tus órganos, energiza tu mente y tu cuerpo.
  8. Si te dan antojos, puedes comer un puño de almendras, maní, arándanos, uvas blancas, una manzana verde pequeña o un kiwi.
  9. Contrata los servicios de un entrenador personal mínimo 3 veces a la semana. Él te guiará hacia tu meta y te motivará en el camino.
  10. Deberás incluir ejercicio cardiovascular (caminar, trotar, correr bicicleta) en combinación con tu entrenamiento de pesas. Usa unos audífonos para escuchar la música que más te gusta mientras haces el cardiovascular para que te motives aún más.
  11. Mantente positivo en tu transformación, recuerda que la grasa acumulada no se va de la noche a la mañana.
  12. Lo que comes en privado, lo luces en público- No te desahogues con comida ni te engañes a ti mismo.
  13. Una semana de sacrificio la puedes perder en un fin de semana- Si comes comida chatarra en un fin de semana, retrocedes y sacrificas 4 días de tu entrenamiento.

Esta combinación no falla…come limpio, entrena inteligentemente y lograrás tu meta de reducir la grasa de tu cuerpo y más importante aún, de convertirte en un padre saludable.
¡Vamos, te apoyo, no te desvíes del plan!

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