null: nullpx
Papás y Mamás

¿Qué hago? Mi hijo adolescente va a comenzar a manejar

¿Está tu hijo listo para convertirse en conductor?
9 Feb 2016 – 2:08 PM EST

Para un adolescente es sumamente emocionante la idea de poder estar detrás de un volante y conducir libremente adónde sea. Para un padre puede ser sumamente aterrador: en Estados Unidos los accidentes de tránsito son la principal causa de mortalidad de adolescentes de entre 15 y 20 años. ¿Está tu hijo listo para convertirse en conductor? ¿Cómo y qué enseñarle para que maneje con cuidado y responsabilidad? ¿Cuáles son los mejores autos para aprender? Ten en cuenta esta guía básica de todo lo que necesitas saber para convertir a tu adolescente en un conductor ejemplar.

Que tenga edad para sacar la licencia no quiere decir que esté listo

Hay jóvenes que a los 16 años ya están capacitados para manejar y otros que no. Por eso, antes de darle las llaves del auto a tu hijo plantéate -o plantéense juntos- si tiene la madurez suficiente para dar el paso: ¿acata la autoridad en la casa y en la escuela? ¿Fue partícipe de hechos violentos entre sus pares? ¿Cumple con los horarios y con las reglas del hogar? ¿Cómo es su relación con las drogas y el alcohol? Tu hijo debe de entender que la libertad que conlleva conducir trae aparejada también muchísimas responsabilidades. Manejar no es chiste: detrás de un volante hay que velar no solo por la seguridad de uno sino también por la de los acompañantes, los demás conductores y los peatones.

¿Qué y cómo le enseño?

Coloca un sticker en el auto que diga " Student driver" y- con mucha paciencia- acompaña a tu hijo a realizar pequeños trayectos contigo como acompañante. Recuerda que nadie nace sabiendo y que sin dudas cometerá errores: no seas duro en las críticas porque de lo contrario no te querrá más de instructor. Transmítele confianza y seguridad.

Siempre es buena idea hacer una breve clase teórica antes de ir a la práctica: tu hijo debe conocer las leyes de tránsito, la ubicación y la función de los distintos controles del vehículo; cómo se mide la presión de las llantas, etc.

Incúlcale además desde el principio pequeños hábitos que hacen una gran diferencia en materia de seguridad como, por ejemplo, colocarse siempre el cinturón, chequear constantemente los espejos, usar las luces de cambio, hacer correctamente los stops y no pasar semáforos en rojo.

Enséñale también qué hacer en caso de accidente (llamar al 911 si hay heridos; no mover el auto sin antes haber sacado fotografías; intercambiar nombres, teléfonos, números de placas y datos de las aseguranza de los involucrados, etc.)

¿Cuál es el mejor auto?

Procura que el auto que vaya a conducir tu hijo esté en condiciones. Puede sonar obvio pero es importante que le funcionen las luces, los limpiaparabrisas, tenga buenas llantas, etc. Es aconsejable que su primer carro no sea muy grande (para no llevar pasajeros que fácilmente podrían distraerlo), que no tenga mucha potencia ni muchos accesorios. ¿Cuáles son las mejores opciones? Por ser autos chicos, económicos, maleables y de bajo consumo, el Honda FIT, el Kia Soul y el Mazda 3 ocuparon los primeros lugares de una lista de los mejores autos para adolescentes según un estudio realizado en agosto de 2015.

Establece reglas claras

Hacer por escrito u n contrato que explicite las obligaciones del nuevo conductor hará que las tenga más presentes y procure cumplirlas. El estatuto debería de cubrir puntos como:

Quién pagará por el seguro y la gasolina. Qué auto puede manejar, cuándo y cómo debe cuidarlo y mantenerlo. El compromiso de respetar siempre los límites de velocidad y las demás leyes de tránsito. La promesa de que siempre te hará saber dónde está y a qué hora regresará.

Importante: si bien en ningún momento se deben consumir drogas y alcohol, debe quedar claro que ésto es especialmente peligroso si se maneja. Dale la confianza de que puede llamarte para pasarlo a buscar si no puede manejar. No usar el celular mientras conduce. Limitar el número de pasajeros -al menos- durante los primeros 6 meses: pueden distraer con facilidad a un conductor novato. Aprender a manejar bien es cuestión de práctica. Dale la confianza para que comience con trayectos cortos y conocidos y no dudes en negarle el privilegio si notas que no conduce con responsabilidad, cuidando de su bienestar y del de los demás.

Por último: tu hijo aprenderá más viendo cómo manejas tú que escuchando cómo le dices que hay que manejar por lo que, como siempre, procura ser un conductor ejemplar.


RELACIONADOS:Papás y MamásAdolescentes

Más contenido de tu interés