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Papás y Mamás

No más aburrimiento por no poder salir de casa en el invierno

29 Ene 2015 – 11:14 PM EST
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No poder salir de la casa, estar demasiado tiempo encerrados, el frío, la nieve y los días grises, pueden causar aburrimiento, bajo nivel de energía, fatiga, frustración y hasta distintos niveles de depresión. En algún momento podemos sentirnos tristes o con melancolía, con ansiedad, pesimismo, impotentes, inquietos, o con ganas de llorar. El tener estos síntomas podría interferir en nuestra vida diaria, pero esto debe ser pasajero, no podemos permitir tenerlos por mucho tiempo.

De todas maneras, vale la pena revisar si nosotros o algún miembro de la familia sufre de un trastorno denominado TAE (Trastorno Afectivo Estacional) que es una forma de depresión que afecta a más o menos el 6% de la población y que sus síntomas se reflejan en el invierno y mejoran en la primavera, ya que el estado de ánimo y el nivel de energía de la persona se normalizan. Parece que la principal causa es la disminución de la exposición a la luz, lo cual hace que se reduzcan ciertas sustancias químicas en el cerebro como la melatonina y la serotonina. Esto causa cambios de estado de ánimo, incapacidad para disfrutar o pérdida de interés, poca energía, cansancio, sueño (poco o mucho), cambios en el apetito, falta de concentración y apatía para participar en actividades sociales. La condición mejora con mayor exposición a la luz, terapias de luz o conversación y si lo determina un médico deben usarse medicamentos.

Cuando llega el invierno aumentan las posibilidades de sentirnos aburridos o deprimidos porque hay menos sol y calor, debemos ponernos demasiada ropa, los días son cortos, la idea de no poder salir en cualquier momento o quedarse atascados en casa por la nieve no ayuda mucho. Piensa en todo lo que puedes hacer en la temporada de frío y planifica actividades dentro y fuera de casa.

Actividades dentro de casa

  • Promover el arte. Crear manualidades recortando, pintando o armando esculturas. Para pintar se puede usar papel, ropa, vasos, porta retratos. También moldear piezas o crear arte con plastilina, arcilla, yeso o alguna masa casera. Cada semana se pueden hacer retos diferentes. Con el paso de los días puedes juntar todo y hacer una muestra de arte para el resto de la familia y amigos.

  • Cocinar con los niños platos sencillos, deliciosos y divertidos.

  • Recurrir a imprimibles que puedan colorear, recortar, hacer sopas de letra o juegos.

  • Juegos de mesa o armar rompecabezas o juegos de construir piezas.

  • Crear personajes y armar títeres.

  • Usar la televisión seleccionando programas adecuados para la edad de los niños y controlando tiempo y horarios es lo mejor.

  • El uso de computadoras, tabletas o consolas de juego también debe ser limitado.

  • Programar tardes de juegos o play dates con los amigos de los niños.

  • Crear juguetes con materiales reutilizables, etc.

  • Ver una película (no olvides hacer crispetas o “pop corn”).

Actividades fuera de casa

  • Abrigarse bien y salir a caminar cuando el clima lo permita y en los momentos más soleados o menos fríos del día.

  • Ir al cine, museos o teatros—seguramente encontrarás opciones que interesen a toda la familia.

  • Ir al zoológico—seguramente habrá descuentos en los boletos de entrada y no habrá que esperar o hacer fila para ver los animales.

  • Visita la biblioteca porque además de leer, también podrías participar en actividades programadas para las distintas edades.

  • Actividades en la nieve como construir hombres de nieve, tirar bolitas, deslizarse en trineos, etc. Sin olvidar mantener a la familia abrigada adecuadamente y con materiales impermeables.

  • Programar algún viaje en familia para escapar del frío o aprovechar festivos o días de descanso.

Recuerda que es importante mantenerse activos en familia, no permitir que el frío o el invierno generen aburrimiento o depresión por no poder salir de casa. Debemos aprovechar cada instante.

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