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Papás y Mamás

Navidad: cómo aprendimos que es mejor dar que recibir regalos

11 Dic 2013 – 01:48 PM EST
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Estar en la posición de recibir a través de una Navidad patrocinada por otras personas me ayudó a darme cuenta cuán importante es dar. Un año, cuando los 5 niños estaban aún en casa, mi esposo perdió su trabajo antes de las festividades. Estábamos luchando para superar esa etapa—luchando hasta para tener comida en la mesa, y en lo que menos podíamos pensar era en comprar regalos. La persona que anteriormente nos ayudaba con las obligaciones de la casa, supo cuán precaria era nuestra situación y se dedicó a organizar para que su grupo de la iglesia patrocinara a nuestra familia. Cuando trajeron las cajas de ropa y juguetes a nuestros cinco hijos, fue una lección de humildad para nosotros.

Algunos años después, me gradué de la universidad y comencé mi propio negocio y mi esposo empezó a trabajar para la escuela mientras esperaba obtener su certificado. De repente, no había límite para gastar en regalos navideños. Ese año gastamos cantidad de dinero para darles a nuestros hijos una época navideña perfecta. De hecho, gastamos demasiado, cargando las compras a las tarjetas de crédito.

La mañana de Navidad los niños despertaron y se encontraron un cuarto lleno de juguetes; por supuesto que estaban felices… pero nuestra hija más pequeña, en quien gastamos una pequeña fortuna en la tienda de juguetes, se pasó el día entero jugando con una caja de cartón.

Eso me enseñó que aquellos días cuando la época navideña era algo sencillo, por el hecho que no podíamos darnos el lujo que fuera de otra manera, fueron las mejores Navidades que hemos tenido.  Desde entonces, enfatizamos en dar y no en recibir.

Enseñar a nuestros hijos los momentos valiosos por encima de las cosas materiales, nos ha tomado tiempo y esfuerzo. Mi esposo y yo reconocemos que nuestras vidas han estado llenas de complicaciones y por eso comenzamos a simplificarnos. Sabíamos que teníamos que ser modelos de comportamiento y un ejemplo para nuestros hijos. Donamos cosas, vendimos colecciones, dejamos de coleccionar—no solamente en Navidad, sino durante todo el año. Comenzamos a enfocarnos en enseñarles a nuestros hijos empatía y compasión y compartíamos historias con ellos acerca de cómo fue nuestra vida cuando éramos muy pobres y no podíamos darnos lujos en comprar regalos navideños.

Ahora, dos de nuestros hijos son mayores y tienen su propio estilo de vida. Los dos han escogido llevar una vida muy simple; inclusive se nos dificulta que nos digan qué desean para la Navidad. Los niños más pequeños son muy activos en ayudar. Ellos son felices con lo que tenemos, en la lista de regalos para Navidad que recibimos de ellos sólo piden cosas sencillas y baratas.

Nosotros nos enfocamos en dar, no en recibir en la época navideña, y pienso que por eso somos exitosos. Nos enfocamos en dar, no en recibir durante todo el año. Nos enfocamos en vivir de una manera sencilla y disfrutar los momentos y los recuerdos más que en otras cosas. Gastamos dinero en viajar en lugar de coleccionar (los niños han estado en 42 de los 50 estados y estamos ahorrando para un viaje a Europa).

Nos dimos cuenta de que no se trata solamente de los regalos de Navidad, sino que dar y no recibir es el foco de nuestro estilo de vida.

¿Cómo ayudas a tus hijos a aprender el valor de dar?

 

 

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