Mudarse a los suburbios: Pros, Contras y Mas

Lo ideal es buscar la comunidad o ciudad primero, tener una idea más real de cómo la gente vive y luego comenzar la búsqueda de casa o departamento.
Univision
31 Ene | 3:43 PM EST

Cuando me mudé a NYC, hace más de 10 años, nunca pensé que iba a llegar un día en el que me quisiera ir de esta ciudad. Hasta hace poco menos de un año vivía con mi familia en una casa-departamento, con patio, closets grandes y poco ruido, algo que realmente es muy raro en esta ciudad (ah, y a sólo 15 minutos del centro). Y allí quería quedarme todo el tiempo posible.

Pero lamentablemente nos tuvimos que mudar y todas mis rutinas cambiaron: se acabaron los asados con amigos, las fiestas de cumpleaños en el patio, las tardes de piscina (inflable) y juegos con mis hijas y mis horas de jardinería, algo que me encanta y que extraño. En el jardín teníamos flores, plantas y hasta tomates y zanahorias. Mis papás venían a visitarme, se quedaban con nosotros y tomaban mate en el patio.

Con este cambio toda mi visión del futuro de mi familia aquí cambió totalmente. Y sin pensarlo, tanto mi esposo como yo empezamos a hablar de mudarnos.

Alison Bernstein, una agente inmobiliaria, creó una compañía que se especializa en familias que deciden dejar NYC y se enfoca en mostrarle a sus clientes qué ciudades o pueblos son los más convenientes según la necesidad de cada familia.

En una charla telefónica con ella, Alison resumió estos puntos para tener en cuenta antes de empezar el proceso de mudarse a los suburbios:

1- Estar todos “en la misma página”: Padre y madre deben estar los dos convencidos, decididos y tener una idea similar de dónde y cómo quieren vivir en los suburbios. Tienen que estar de acuerdo con el estilo de vida que tendrán una vez que se muden y con todo lo que implica. Manejar más, trabajar desde la casa, cambiar de trabajo, etc.

2- No centrarse en la casa, sino en la comunidad: Mucha gente comete el error de buscar una casa que les guste, pero no tienen en cuenta si la ciudad tiene buenos servicios, si tiene buen transporte público, si el commute al trabajo es complicado, etc. Lo ideal es buscar la comunidad o ciudad primero, tener una idea más real de cómo la gente vive y luego comenzar la búsqueda de casa o departamento.

3- ¡Escuelas!: Una de las cosas a tener en cuenta siempre es el nivel de las escuelas públicas o el costo de las privadas, en el caso que a la familia le interese que sus hijos vayan a colegios privados. Obviamente, los barrios donde hay buenas escuelas tienden a ser bastante más caros pero hay que tener en cuenta que pagar por una escuela privada también requiere de un presupuesto aparte.

4- Personalidad de la ciudad o el pueblo: Es importante no decidirse por un lugar basado en el downtown o centro. Puede ser que se vea super lindo, con boutiques y cafés, pero que para vivir en familia no sea una buena opción. Mejor es darse una vuelta por las escuelas, ir a los parques, ver cómo la gente vive el día a día para tener un panorama mucho más realista de lo que será la vida en esa ciudad.

5- Aceptar las diferencias y desventajas: Ninguna ciudad es perfecta y mudarse siempre implica algún sacrificio o dejar atrás algo que realmente nos gustaba. Quizá no haya opciones de comida de todo el mundo, ni preparen el café macchiato tan bien como la barista del barrio, pero el suburbio permite darle a los hijos un lugar para jugar, divertirse y estar en contacto con la naturaleza. Además de darnos a los adultos un lugar al que podemos llamar nuestro hogar.

Una amiga con la que compartí por muchos años la vibrante vida de New York se mudó hace un tiempo a los suburbios, a una casa hermosa, a sólo 40 minutos de Manhattan. Para ella la experiencia ha sido fabulosa y sorprendente: “Me di cuenta de cuánto necesitaba y añoraba este estilo de vida. Las comodidades, el espacio, el silencio, el darles su propio espacio a cada uno de mis hijos, como el tener el mío y mi esposo igual, el dejar de desperdiciar tanto tiempo y energía en todas las dificultades que involucra vivir en NYC y dedicar ese tiempo y energía a mis hijos y esposo. ¡Jamás me imaginé cuánto iba a valorar y disfrutar este estilo de vida!

Para ella lo más difícil fue empezar de cero, encontrar escuelas, doctores y hacer amistades locales, pero no cambiaría la experiencia por nada del mundo. “Fue la mejor decisión que pudimos haber tomado mi esposo y yo. Amamos el suburbio en el que vivimos y estamos muy felices con la vida y oportunidades que le estamos ofreciendo a nuestros hijos”.

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