Mamás emprendedoras: si ellas pudieron, tú también

Para muchos de nosotros es un sueño de todos los días: tener un negocio propio o tener un emprendimiento familiar que nos permita vivir de ello sin estar contando monedas a fin de mes. Y muchas veces nos decidimos a lanzarnos a esa aventura inspirados por otros, que, en condiciones similares a las nuestras, lograron …
Univision
1 Dic | 12:11 PM EST

Para muchos de nosotros es un sueño de todos los días: tener un negocio propio o tener un emprendimiento familiar que nos permita vivir de ello sin estar contando monedas a fin de mes. Y muchas veces nos decidimos a lanzarnos a esa aventura inspirados por otros, que, en condiciones similares a las nuestras, lograron lo que estaban buscando.

Muchos de esos sueños son alcanzados por mamás emprendedoras que, pese a las demandas del trabajo, de la crianza de los hijos y de la vida misma, decidieron dejar las excusas e inseguridades de lado y poner manos a la obra.

Hoy les comparto la historia de una de estas mamás emprendedoras. Ella es Adriana León, una mamá profesional y empresaria, que es dueña (con su esposo) de un pequeño restaurante mexicano en el East Village, donde todos los días, decenas de extraños y conocidos saborean verdaderas delicias de la comida mexicana como chilaquiles, flautas, carnitas y por supuesto, exquisitos tacos.

El lugar se llama “La Lucha” y el nombre está inspirado en las tradicionales luchas mexicanas, a las que Adriana solía ir a ver con su familia y de las que tiene recuerdos muy interesantes. Para los fans de la comida mexicana, es un destino recomendado en New York City, no sólo porque la comida es auténtica y deliciosa, sino porque el lugar tiene todos los elementos para complementar la experiencia.

La Lucha antes y hoy

La Lucha es hoy un restaurante establecido en New York, con reviews de críticos y presencia en los medios. Personalmente no me puedo ni imaginar lo que debe ser poner una empresa de este tipo en NYC, una ciudad en la que hay más de 8000 restaurantes, opciones por doquier, competencia voraz y costos inmensos.

Pero Adriana tenía una gran razón detrás de su emprendimiento: ella se quejaba de “no encontrar buenos tacos en New York y añoraba los sabores” de su país. Eso fue lo que la motivó a abrir su taquería, contra todas las vicisitudes, para traer a New York el concepto de una auténtica taquería mexicana, y la experiencia de irse por unos tacos antes de salir de fiesta, como se hace en México cada día.

If you can make it there…

New York, New York. Sabemos los que vivimos acá que esta ciudad tan maravillosa, esta metrópolis que nos enamora, nos hace también la vida “de cuadritos”: todo es caro, en todas partes hay gente, la competencia es enorme y el margen de error es mínimo. Para Adriana, los obstáculos fueron tantos que asegura que es difícil enumerarlos. “Fueron muchísimos obstáculos, empezando por encontrar la locación exacta que se adaptara a nuestro concepto, y lidiar con una cantidad enorme de permisos que se requiere para abrir un negocio”.

Adriana, que es mamá orgullosa de un nene de 3 años y de un bebé de apenas meses, nos cuenta que algo que hubiera hecho diferente antes de empezar, es entender un poco más el proyecto. “Ninguno de los dos teníamos experiencia en el ámbito de restaurantes, y fuimos algo ingenuos. Hemos aprendido de nuestros errores”.

Un proyecto a largo plazo

Adriana y su esposo no pretenden hacerse millonarios de la noche a la mañana con su empresa, pero sí trabajan duro por sus hijos. “Mi esposo, que también es mi socio, es un gran apoyo siempre, me levanta el ánimo cuando estoy a punto de tirar la toalla. Me apoya para que sigamos luchando y saquemos el lugar adelante por el futuro de nuestros hijos”.

Los hijos, la inspiración de cada día

Para Adriana, como para muchas de nosotras, sus hijos son el motor que la inspiran a trabajar todos los días y a “ser una mejor persona en todos los sentidos”.

Finalmente, Adriana recomienda a los que quieren tener su negocio propio “luchar por sus sueños”, pero también tener los pies sobre la tierra y buscar asesoría para hacer el proyecto lo mejor posible. También recuerda a los que quieren empezar que hay programas gubernamentales que dan financiamiento y ayuda a empresas pequeñas, o familiares, como la de ella.

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