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Papás y Mamás

Mamá gallina. ¿Cómo saber si estoy sobreprotegiendo a mi hijo?

Habremos sido exitosos si nuestros hijos llegan a ser adultos balanceados, responsables y activos en su entorno.
29 Jun 2016 – 7:44 AM EDT

Proteger y cuidar de nuestros hijos es nuestro deber como padres, no existe algo que no haríamos por ellos, pero en nuestro afán por darles lo mejor muchas veces no les permitimos que desarrollen las habilidades que les permitirán valerse por sí mismos en un futuro. Cuidarlos y amarlos no es suficiente, nuestro papel como padres también consiste en permitirles cometer sus propios errores, vivir consecuencias y desarrollar tolerancia a la frustración.

Una cosa es entender la importancia de no sobreproteger a los hijos y otra muy diferente es identificar nuestras conductas de sobreprotección, aquí te comparto algunas formas de identificar si estás o no sobreprotegiendo a tus peques:

1. Haces cosas por ellos que ya pueden hacer por sí mismos o que están cercanos a poder realizar por sí mismos: Aunque pensamos que el llevarles la leche a la cama cuando ya tienen once año es simplemente un gesto de cariño, y probablemente lo sea, el hacer cosas por los niños que pueden o deberían hacer sin asistencia es enviar el mensaje de “Tú no puedes sólo, así que yo lo haré por tí” hace que se sientan inútiles en lugar de amados.

2. Eres ese padre o madre en su colegio: Si eres de esos que en lugar de permitir que tus hijos lidien por sí mismos con los problemas que surjan con compañeros o maestros y acudes a hablar con el director con la espada desenvainada ante la menor provocación; es muy probable que seas un padre sobreprotector. Deja que tus hijos aprendan a resolver sus propios problemas, dales la oportunidad de lidiar con sus conflictos sólo antes de que tú intercedas por ellos. De hecho, un estudio de la Universidad de Texas descubrió que el involucramiento de los padres en la vida escolar de sus hijos rara vez deja consecuencias positivas.
3. Te preocupa mucho que vayan a sufrir cualquier desilusión o fracaso: Los niños aprenden mucho de sus fracasos, aprenden sobre sus propios límites, aprenden habilidades para manejar emociones negativas y sobre todo aprenden que no siempre tienen que ganar. Los padres sobreprotectores mueven cielo mar y tierra para prevenir que sus hijos sufran aunque sea la más mínima desilusión; en lugar de protegerlos contra la desilusión ayudémosles a enfrentar la frustración.

4. No darles responsabilidades en la casa y familia: Un problema del que muchos maestros se quejan es que muchos niños en la actualidad esperan recibir todo sin tener que dar nada a cambio, creen merecerlo todo por el simple hecho de existir, es muy importante que los niños tengan obligaciones dentro de su casa, desde ayudar a lavar los platos o mantener su cuarto en orden, pero deben entender que ellos también deben contribuir al bienestar de su familia y de su sociedad.

5. Gestionar sus amistades: Como padres, podemos darnos cuenta más rápido que nuestros hijos cuando algún amiguito o amiguita no es la mejor influencia o que va a lastimarlos tarde o temprano, pero interferir en las relaciones de los hijos no les ayuda, ellos deben aprender a construir relaciones sociales por sí mismos y aprender sobre el significado de la amistad de primera mano.

Como padres es difícil entender que algunos de nuestros actos de amor pueden hacerle daño a nuestros hijos, parte de amarlos es ayudarlos a que desarrollen herramientas para llegar a ser independientes ( económica, emocional y socialmente) de nosotros. Habremos sido exitosos si nuestros hijos llegan a ser adultos balanceados, responsables y activos en su entorno.

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