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Papás y Mamás

Los “terrible twos” ¿Qué razones psicológicas hay detrás de esta etapa?

27 Ago 2015 – 01:21 AM EDT
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Es el cumpleaños número dos de tu hijo, todos te dicen “Ahhh los famosos terrible twos, prepárate para lo que te espera” y tienen mucha razón, el título de terrible twos ha sido ganado a pulso. Parece que el instante en el que cumplen dos años nos cambian a nuestro plácido y racional bebé por un torbellino que nos reta, cambia de parecer, no quiere recibir ayuda y se mete en problemas cada 0.2 segundos. Bien lo dijo el cómico Jerry Seinfeld “un niño de dos años es como una licuadora sin tapa” y vaya que lo son. Pero detrás del lodo, los juguetes tirados, los berrinches y las travesuras hay procesos psicológicos importantísimos que suceden en esta etapa, aquí te comparto algunos de los principales:

– Autonomía: Si tu bebé de dos años es muy voluntarioso ,no lo hace para desafiarte o hacerte enojar, es que está empezando a buscar su libertad, quiere ser independiente. Es por eso que no permite que lo ayuden en nada y es por eso que puede ser muy rebelde, en especial con sus papás, necesita saber dónde empieza él y acabas tú.

Permanencia de objeto: Como se está dando cuenta que es un ser independiente y no una extensión de mamá, es posible que se sienta ansioso cuando está lejos de ti o cuando lo rodean extraños. Si antes se quedaba en la guardería muy feliz pero últimamente llora, es porque ya se da cuenta que se queda sin ti y le da ansiedad pensar si volverás o no, es por eso también que corre a tus brazos emocionado cada vez que llegas a recogerlo.

– Control: Lo primero que te vendrá a la cabeza con esta palabra es control de esfínteres, entre los dos y tres años en cuando la mayoría del los niños empiezan a ir solos al baño. Normalmente se logra sin muchas complicaciones aunque a veces puede ser uno de los campos de batalla preferidos para que tu criatura quiera imponer su voluntad. Son capaces de sentarse durante horas en la baño sin soltar nada, pero en el momento en que se paran ¡pum! nos dejan un regalo en el suelo. Aquí nos quieren decir “Las cosas se hacen cuando yo digo, no cuando tú quieras”. Cuando va al baño y cuando no, es de las primeras cosas que dependerán enteramente de él. Significa un gran paso hacia su independencia y para ayudarlo a conseguirla puedes tratar de darle elecciones como qué camiseta se pondrá o qué fruta quiere para desayunar. Esto le dará un sensación de control y ayudará a que sea más cooperativo.

– Causa – consecuencia: Un niño de dos años aún no entiende que hay consecuencias. Es por eso que siempre está haciendo experimentos con lo que se encuentra, le fascina ver cómo se derraman las cosas, se rompen y chorrea el agua. Busca entender el origen y camino que sigue todo. Cuando haga alguna travesura no te desgastes dando demasiadas explicaciones que sólo lo confundirán. Mejor edúcalo sobre las consecuencias mostrando que cuando tira algo lo debe limpiar, no te enojes pero demuestra que eso no es permitido.

– Egoísmo: Nunca quieren prestar nada y todo es “mío” pero esto es una buena señal, aunque no lo creas. Quiere decir que empieza a entender que no es el centro del universo. Empieza a darse cuenta que existen otros, por lo que se rebela y exige seguir siendo lo primero y único del universo, negando ceder aunque sea un milímetro ante los demás. Procura que sea generoso, pero no te preocupes, que poco a poco saldrá de esta fase.

– Sentido del humor: Empiezan a buscar hacerte reír con pequeños chistes y payasadas, adquieren un sentido del humor y querrán tener bromas privadas sólo contigo. Disfrútalo ya que es una de las características que vuelven a los pequeños de dos años en seres adorables e irresistibles.

Ahora ya sabes, los terrible twos si pueden ser un poco terribles, pero es porque tu chiquitín está pasando por muchos cambios que aún no entiende. Armate de paciencia, ámalo y trata de disfrutarlo todo lo que puedas porque cuando te des cuenta estarás lidiando con un adolescente de 15 años.

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