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Papás y Mamás

Le decimos NO a la comida chatarra

21 Nov 2013 – 02:40 AM EST
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Una sonrisa se dibuja en mi rostro, y creo que también en el de cada padre que se ha enterado sobre un impuesto para la comida chatarra aprobado por el Senado mexicano, y una resolución de la FDA en Estados Unidos para regular la eliminación de las grasas trans en los alimentos. ¡Sencillamente es maravilloso!

Pero, ¿qué es la comida chatarra? Pues no está hecha con chatarra, es una comida que tiene muy pocos nutrientes y muchas grasas, azúcares, sal, preservativos y aditamentos que te pueden dar la sensación de llenura, pero a la vez te da más hambre en poco tiempo y terminas consumiendo mucho más que lo que el cuerpo necesita. Eso sin hablar de que, en algunos casos, puedes comerte en una sola ración de comida las calorías diarias necesarias para una dieta balanceada.

En México, al aprobar ese impuesto, se está promoviendo una campaña en contra del sobrepeso, la obesidad y la diabetes que ha aumentado dramáticamente en ese país en los últimos años. Es preocupante saber que 7 de cada 10 adultos y uno de cada 3 niños tienen sobrepeso y obesidad, y que la diabetes es la principal causa de muerte en ese país. El 80% de los casos de diabetes tienen su origen en estas condiciones y son más de 500 mil personas las que han muerto en los últimos sesenta años por esta causa. La parte interesante es que han comenzado a trabajar en eso desde las políticas públicas. La propuesta del Senado definió aumentar de 5% a 8% el gravamen a los alimentos que aporten 275 kilo-calorías o más por cada 100 gramos. O sea, productos como frituras, confitería, chocolates, tortas, entre otras. Esto podría incidir en que se disminuya la compra, pero lástima que se quedaron cortos al dejar sin ningún cambio el asunto de las bebidas endulzadas. Qué pesar, pues México es uno de los mayores consumidores de refrescos en el mundo.

En Estados Unidos la FDA decidió regular la eliminación de las grasas trans artificiales de la oferta de alimentos y supone la culminación de tres décadas de esfuerzos de salud pública para que el gobierno tomara medidas contra ellos. Ejemplo: Glaseados, palomitas de microondas, pasteles, pizzas congeladas, margarinas y cremas para café. Las grasas trans son aceites parcialmente hidrogenados que obstruyen las arterias que durante años se pensó que eran más saludables y son más baratos que las grasas animales saturadas como la mantequilla. Al eliminar estas grasas se sustituyen con grasas saturadas, pero expertos dicen que puede ser peor porque hay mucha más grasa saturada que en la dieta de grasas trans. De todas maneras es un comienzo.

¡Creo que los padres también decimos NO a la comida chatarra! Este tipo de impuestos y regulaciones los deberían tener todos los países. Y tú, ¿también aplaudes estas políticas gubernamentales?

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