Las frases que más repetirán tus hijos

Te harán reir, te sorprenderán y no las olvidarás
Univision
15 Abr | 1:57 PM EDT

La experiencia de ser maestra de Educación Infantil y madre de dos hijos de 7 y 4 años me permite cada día conocer un poco más el fascinante mundo de la infancia.

Hoy quiero compartir con ustedes esas frases que suelen decirnos nuestros hijos casi a diario. Pareciera que están programados genéticamente para pronunciarlas en la niñez y es que, en cierta manera, esas palabras constituyen la forma que tienen de revelarse para ir construyendo y reafirmando su identidad, por lo que forman parte de su proceso de desarrollo.

Durante las discusiones.

No importa en qué lugar te encuentres ni lo que estés haciendo porque cuando tus hijos digan “Me ha dicho”, “Me ha hecho”, Me ha quitado” o “Yo no he sido, ha sido él”, se armará tal lío a tu alrededor que tendrás que ejercer de “juez de paz” para mediar entre ellos.

Durante los juegos.

“Es mío”. Todo lo que se encuentra al alcance de un niño pequeño pasa a ser de su propiedad y esto es motivo de discusión entre hermanos. Enséñales a compartir.

“Otra vez”. Pasear a tu hijo en el balancín, llevarlo a cuestas, leerle un cuento, etc. ¡Como le guste estás perdida!

“Otro ratito más”. Estáis en el parque y llega el momento de volver a casa, pero tu hijo se resiste a marchar. Tú le coges de la mano y tu niño tira de ti mientras te dice “Otro ratito más”. ¿Te resulta familiar?

“¡Ya voy!”. Cuando llamas a tu hijo para hacer algo y este te responde con un “¡Ya voy!” significa que va a tardar un buen rato en ir. Para él todo puede esperar menos el juego.

Durante las comidas.

Los niños mal comedores tienen un repertorio de frases que suele minar la paciencia de sus padres. Las más pronunciadas son “¿Qué hay de comer?” (cuanto peor comen más preguntan sobre la comida), “ ¡Quiero el postre ya!” (si por ellos fuera se alimentarían exclusivamente con postres), “¡No me gusta!” (ante una comida que no han llegado a probar), “¡No quiero más!” (tras la primera cucharada de guiso), “Déjame, como yo solito” (mientras se derrama la sopa por encima. Es importante que fomentes su autonomía. No te preocupes, las manchas se lavan).

Cuando se visten.

Las frases “Me aprieta” y “Me pica” serán las que más escuches, seguidas de “Déjame, me visto yo solito” cuanto más prisa tengas por salir de casa. No falla.

Durante los viajes.

No importa cómo de largo sea tu viaje porque a los dos o tres minutos de haber emprendido la marcha tu hijo te preguntará “¿Cuánto falta?” y así una y otra vez seguido de “¡Me aburroooooo!” (con un tono de voz tan elevado que podría romper la barrera del sonido). Para que los viajes no se hagan interminables, dale cositas para que se entretenga.

Durante las compras.

“Esto me gusta. ¿Me lo compras? ¿Sí?”. A los niños les encanta todo y si por ellos fuera se llevarían a casa un carro de la compra repleto de juguetes, cuentos, chuches, cajas de cereales, etc.

Estate atenta cuando te diga esa frase porque cuando le respondas con un “No”, tu hijo se las ingeniará para colarte estratégicamente su producto preferido en la cesta. Ya en caja empezará a llorar cuando le arrebates de sus manos la que podría haber sido su más preciada adquisición.

Cuando quiere saber algo.

“¿Y por qué?”. Cuando un niño quiere saber sobre algo te bombardeará continuamente con la famosa pregunta “¿Por qué”. A cada respuesta que tú le des le seguirá otro “¿Por qué?” y así sucesivamente hasta dejarte seca de respuestas. Para saciar la curiosidad de tu hijo, jueguen en casa a hacer pequeños proyectos de investigación sobre sus temas de interés.

La mayoría de los niños prefieren dedicar su tiempo a divertirse, así que es normal que cuando tú le preguntes si tiene que hacer algo del cole te responda con “No tengo deberes” y/o “Ya me lo sé”. Revisa su agenda y dile que cuando termine sus obligaciones podrá jugar.

Otra frase que suelen decirnos es “¿Me ayudas? Cuando te diga esto es importante que te limites solamente a resolver sus dudas.

La hora de ir a dormir.

La hora de ir a dormir puede llegar a convertirse en una auténtica pesadilla. Si ya te costó conseguir que tu hijo se fuera solito a dormir a su cama, quizás te cueste más que logre conciliar el sueño porque a cada rato reclamará tu atención con las típicas frases “Me da miedo” , “Tengo pipí”, “Quiero agua” y “No puedo dormir”. Paciencia y buena suerte.

Otras palabras.

“¡Papááá!” y/o “¡Mamáááá!”. Te las repetirán tanto que llegará un momento en el que las escuches aunque no te las estén diciendo.

Te gritarán “¡Que sííííííííííííííí!” o “¡Que noooooooo!” para desafiar las normas y así reafirmar su identidad. Se firme y no cedas a sus berrinches.

“Te quiero” son las palabras más bellas que podemos escuchar de nuestros hijos y una de las muestras de afecto más linda. Abraza a tu hijo, bésalo y dile que tú también lo amas con locura.

¿A ti qué otras frases te dicen constantemente tus hijos? Cuéntanoslo.