Juguetes y juegos: cómo influimos los adultos en la elección del niño

Según los expertos, en la infancia se desarrollan habilidades, se forma la personalidad y se absorbe conocimiento a través del juego. El juguete puede o no estar presente (eso lo decidirá el niño). Pero me pregunto, ¿cómo influimos los adultos y el ambiente en la selección de los juegos y los juguetes de nuestros peques? …
Univision
18 Feb | 3:02 PM EST

Según los expertos, en la infancia se desarrollan habilidades, se forma la personalidad y se absorbe conocimiento a través del juego. El juguete puede o no estar presente (eso lo decidirá el niño).

Pero me pregunto, ¿cómo influimos los adultos y el ambiente en la selección de los juegos y los juguetes de nuestros peques?

Los adultos influimos para que se interesen por ciertos colores, roles, formas y juegos determinados. Parecería, por ejemplo, que una niña no puede jugar con un carrito o un niño no puede jugar a ser cocinero, porque los utensilios de cocina y el auto corresponden categóricamente para niñas o niños. Pero en un futuro esa niña, ¿no puede manejar un auto? o ese niño, ¿no puede ser un chef?

Estoy de acuerdo con los expertos, en que la infancia es una etapa exclusiva para jugar con libertad teniendo la posibilidad de elegir, imaginar y soñar. Tratemos de incentivar el juego libre y no categorizarlo en temáticas exclusivas para niñas o niños. Recordemos que cualquier objeto que no presente riesgos para la salud, puede resultar interesante para un niño. Las categorías de género no existen en el juego en esta etapa del desarrollo.

Al contrario, es enriquecedor que el niño antes de los cinco años pueda jugar y explorar con diversos juguetes sin que limitemos sus experiencias.

Como padres podemos ofrecerles alternar los tipos de juego. Por ejemplo, que un día jueguen a la pelota y otro a las muñecas. Lo importante es acompañar e incrementar el proceso de juego.

Con estas divisiones categóricas de género, los adultos culturalmente tenemos una actitud frente a los niños según su sexo, a la hora de la elección de sus propios juguetes o juegos. Brindando mandatos que encasillan—el niño “debe jugar a esto”… y la niña “debe jugar a esto” y quizás limitamos negativamente el momento de jugar.

Llevemos a nuestros hijos a las jugueterías y dejemos que elijan sus juguetes acorde a sus intereses o que representen el rol que quieran sin limitarles su imaginación.

Lo importante es ofrecer tiempo de juego con nuestros hijos y no limitar este momento maravilloso de soñar.