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Papás y Mamás

Juegos de violencia: cómo podemos intervenir positivamente

10 Mar 2015 – 01:57 AM EDT
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Observo las diferentes reacciones de mi hijo frente a los juegos de violencia. Por un lado, aparece la alegría expresada en saltos, bailes y sonrisas cuando puede superar los niveles propuestos. Y por otro, cuando la cantidad de minutos se extiende y las expectativas del juego no las puede lograr suelen aparecer: la irritación, las malas contestaciones, el llanto, los gritos, etc.

Me pregunto, ¿de qué manera estos juegos de violencia influyen en la formación personal de mi hijo? o ¿qué mensajes explícitos estamos brindando al dejarlos jugar varias horas por semana?

A mí particularmente, no me gusta jugar con juegos de violencia, pero no puedo negar la fascinación que mi hijo y otros niños tienen por ellos.

Entonces, como adultos debemos informarnos sobre este tema y encontrar el equilibrio entre: poder dejarlos jugar (porque es parte de la sociedad, les interesa y tiene algunos beneficios si se usa adecuadamente) y evitar que los afecte negativamente en su calidad de vida.

¿Cuál es nuestro rol ante los juegos de violencia?

Podemos ayudar a elegir un juego apropiado para nuestros hijos, acorde a su edad y a sus intereses, analizando los contenidos con un seguimiento de los valores que transmiten los juegos.

Debemos estar atentos a qué juegan para construir, si es necesario, argumentos con valores contrarios, tratando de que el niño adquiera una “consciencia crítica”. Tiene que saber qué es lo que tiene entre manos.

Intentemos buscar otros juegos y generar un espacio para compartir junto a ellos. Quizás al jugar juntos es una buena oportunidad de mostrar otros tipos de juegos y abrir el panorama de diferentes posibilidades—en vez de enojarnos o no acompañar este proceso de juego.

Etiquetarlos y clasificarlos por temáticas, por ejemplo: de violencia, desafío, etc. De esta manera, generamos una conciencia crítica en ellos y vamos intercambiando el uso de las temáticas, para que ningún juego de violencia quede siempre fijo en la rutina.

Una vez que están clasificados, podemos establecer reglas de uso por semana, armando un horario para variar las temáticas y fijar cantidad de horas de uso diarias o semanales.

Para culminar y enfocarnos en un aspecto positivo, al usar los videojuegos moderadamente, según los expertos, se pueden estimular:

  • El razonamiento
  • Coordinación óculo-manual
  • Orientación espacial
  • Toma de decisiones y resolución de conflictos

Y tú, ¿cómo manejas el uso de juegos de violencia?

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