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Papás y Mamás

Hijos desobedientes: cinco formas de revertir situaciones difíciles

30 Ene 2015 – 11:18 AM EST
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Algo que me cuesta mucho todos los días es no perder la paciencia repitiendo cosas a mis hijas. No es que ellas sean desobedientes, simplemente es que a veces siento que no me escuchan y que la técnica de repetir y repetir no funciona.

Hijos desobedientes, padres frustrados

Todos los padres pasamos por una etapa en la que sentimos que lidiamos con hijos desobedientes o hijos que no escuchan o no reaccionan de la forma que esperamos a nuestros pedidos, pero sería absurdo e injusto creer que nosotros, como papás, no estamos haciendo nada mal y que los chicos son los responsables de los problemas de comunicación.

Es decir, los padres podemos hacer cambios simples para revertir situaciones difíciles y ayudar a nuestros hijos a comunicarse o a escuchar mejor, evitando el agotamiento que nos dejan a todos, grandes e hijos, las “peleas” sobre quién escucha y quién no.

Expertos en educación y disciplina positiva aseguran que hay varias formas de hacer que los hijos desobedientes aprendan a escuchar mejor y que los padres gritones dejen de levantar la voz para hacerse escuchar:

1- No es lo que se dice, sino cómo se dice: La forma en la que decimos las cosas tiene un impacto en nuestros hijos. Verán que si les gritamos todo el día, nuestros hijos harán lo mismo con sus amigos, hermanos, etc. Tenemos que escoger formas amables, respetuosas y concretas para hablarles a los hijos y contar hasta 10 antes de levantar la voz. Los expertos recomiendan usar más el SI, que el NO y recurrir al NO sólo cuando realmente lo necesitamos. También reemplazar frases como ¿cuál es tu problema? por ¿cómo puedo ayudarte? o ¡no puedo soportarte ahora! por frases como “por favor dame unos minutos que mamá necesita recuperarse”. De esta forma estamos en control de la situación, sin crear más estrés o tensión en la comunicación.

2- Escuchar antes de reaccionar: Si queremos que nuestros hijos nos escuchen, tenemos que escucharlos a ellos también y esperar a ver qué nos dicen antes de sacar conclusiones o reaccionar. Un actitud desobediente puede significar que nuestro hijo está pasando por una situación complicada que requiere atención. Pueden sentirse frustrados, solos, o desatendidos. Nosotros, los padres somos quienes tenemos que hacerlos sentir queridos, escuchados y contenidos.

3- Más pedidos, menos demandas: Otra forma de cambiar la forma de comunicarnos con nuestros hijos es haciendo menos demandas y en cambio reemplazarlas por pedidos. ¿Acaso nosotros, los adultos, no reaccionamos diferente cuando se nos demanda algo versus cuando alguien nos pide algo amablemente?

4-. Aceptar los errores: Esto es algo que va para nosotros, los papás y para los hijos. Si algo aprendemos de nuestro rol de padres es que equivocarnos es algo que no podemos evitar, pero también de esos errores podemos aprender todos. Los expertos coinciden en que si aprendemos de verdad a dejar de mortificarnos por nuestros errores y nos dedicamos a resaltar lo positivo de los hijos y de nuestro día a día, habrá menos hijos desobedientes y menos padres estresados.

5- Pedir ayuda profesional: Si la situación en casa es tan complicada que sientes que no puedes avanzar, recurre a ayuda de especialistas. En las escuelas públicas ofrecen ayuda a través de las trabajadoras sociales, pero también hay decenas de expertos que se dedican a trabajar en la comunicación familiar y que realmente hacen una diferencia a la hora de mejorar la forma en la que nos relacionamos con los hijos.

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