null: nullpx
Papás y Mamás

Enséñale a tus hijos a tomar decisiones y ayúdalos a tener un mejor futuro

31 Ene 2014 – 05:48 AM EST
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

Nuestros hijos pequeños no deciden a qué escuela ir, ni cuál será el destino de sus vacaciones. Tampoco deciden si compran o rentan la casa en la que viven, o si el auto de la familia será nuevo o usado, pero algún día lo harán y para ello es importante que estén preparados.

¡Uff! Tomar ciertas decisiones no es fácil, nadie tiene un manual, y por mucha experiencia y edad, muchas veces nos equivocamos. Sin embargo hay pautas que sirven para ayudar a los más pequeños a tomar decisiones y, en el futuro, a tener más confianza y seguridad a la hora de elegir lo que sea que les toque elegir.

Todas las recomendaciones que leí coinciden en que, cuánto antes le demos espacio a los chicos para tomar decisiones, mejores decisiones tomarán en su vida de adultos.

Como las decisiones que toman de pequeños no son tan dramáticas, tampoco lo son las consecuencias, pero sí sirven para educarlos y ayudarlos a ver lo que pasa cada vez que decidimos algo. Es decir, si empezamos por dejarlos escoger entre ir a visitar una amiga o ir al parque o escoger qué ropa se pondrán o si usarán zapatillas o botas, lo que elijan no les ocasionará un cambio sustancial en sus vidas, pero sí los ayudará a ver que cada elección tiene ventajas y desventajas.

La mejor forma de ayudarlos es siendo un buen ejemplo: si nuestros hijos ven que tomamos decisiones sin tanto estrés ni agobio, y nos va bien, ellos estarán inspirados y guiados por nosotros. Ojo, también cuando nos equivocamos, ellos aprenden. ¡A veces mucho más de lo que aprendemos nosotros mismos!

Otra forma de encaminarlos a la hora de decidir es empezar dándoles opciones. Si son pequeños, las opciones deben ser limitadas: ¿escoges el vestido verde o el rojo?, ¿quieres ir al parque o al cine?, etc. A medida que crecen se puede ir ampliando el abanico de opciones.

Los chicos también deben aprender que tomar una decisión requiere tiempo para revisar cada oportunidad, y que tienen el derecho a ese tiempo, pero una vez tomada la decisión es raro que se pueda dar marcha atrás. No es bueno para nadie pasar todo el tiempo arrepintiéndose o dudando de lo que se ha decidido.

Como padres, tenemos que incentivarlos a decidir y guiarlos a tomar decisiones beneficiosas al corto y al largo plazo, pero dándoles su autonomía. Es comprensible que no nos guste verlos cometer errores, pero precisamente decidiendo, es como los hijos aprenderán. Si decidimos por ellos todo el tiempo estamos impidiendo que desarrollen una habilidad importante que les ayudará a ser adultos más maduros y satisfechos.

Finalmente, una vez tomada la decisión, como padres tenemos que contenerlos. Si se equivocaron, no es necesario recordarles que cometieron un error, es mejor escucharlos y ayudarlos a sacar algo positivo de ese error. Si aciertan, nos corresponde celebrarlos, ¡pero sin exagerar!

Y tú, ¿cómo ayudas a tus hijos a decidir?

Reacciona
Comparte
Publicidad