null: nullpx
Papás y Mamás

Eduquemos a los niños para que aprendan a respetar a la tercera edad

30 Jul 2014 – 01:44 PM EDT
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

Me parece importante transmitir a nuestros hijos que la vejez es una etapa de la vida como cualquier otra, reuniendo características evolutivas propias y que todos podemos llegar a vivirla.

La mayoría de las definiciones de esta etapa que se escuchan a diario en la sociedad, resaltan sólo aspectos negativos. Creo que nos hace falta fomentar y valorar, que aún siguen siendo personas maravillosas y que pueden enriquecernos con mucho amor.

Fomentemos la integración de todos los ancianos a nuestra sociedad y cumplamos con una meta clave en la educación de nuestros hijos: respetar a la tercera edad.

Aquí comparto algunos consejos:

Respetemos: Hay que tomar en cuenta sus deseos, sus gustos, su propia organización de vida y su propio ritmo de vivir. Son personas que viven una realidad muy distinta a la nuestra, pero aún necesitan ser valorados e integrados por la sociedad y por su familia.

Brindemos atención: Escuchemos sus anécdotas con atención, mirando a los ojos, tomando sus manos, brindando una caricia o compartiendo una deliciosa infusión. Seguramente tengan miles de experiencias enriquecedoras para contarnos de su pasado. Admiremos porque en cada uno de ellos hay algo que aprender. ¡No escuchemos por obligación! Son personas con características físicas diferentes, que merecen respeto. De esta manera, estaremos brindando el mejor ejemplo a nuestros hijos—respetar a la tercera edad.

Recibamos su afecto: Ellos demuestran todo su afecto de manera incondicional a cada miembro de la familia, en cada visita que realizamos. ¡Aprovecha y disfruta de sus mimos!

Ocupan un rol y una jerarquía: Ellos son los principales actores de nuestra historia familiar, y conservan cada detalle de nuestras vidas. Sin ellos, ¡no existiríamos nosotros! Todos ocupamos un lugar, sin importar las características biológicas del cuerpo. Lo relevante es que aún generan sonrisas, hacen latir muchos corazones y son parte de nuestra vida en cada reunión familiar.

Por eso me parece fundamental respetar a la tercera edad y como padres brindarnos como modelos positivos, con ejemplos explícitos para nuestros hijos. Esto no se logrará de la noche a la mañana, pero debemos comenzar afianzando y transmitiendo, las características esenciales positivas que tienen nuestros viejitos, por el sólo hecho de ser personas únicas, con un gran corazón lleno de amor y una mirada con un brillo en los ojos que nunca envejece.

Y tú, ¿cómo enseñas a respetar a la tercera edad día a día?

Reacciona
Comparte
RELACIONADOS:Papás y MamásFamilia
Publicidad