Diez cosas que juré que al ser madre no haría y que hago

Antes de ser madre podía pasar horas imaginándome serlo. Observaba a las madres con sus hijos y pensaba en cómo sería yo. En mi mente, yo sería una madre tan buena que tendría hijos que se duermen temprano, que comen toda su comida, que no tienen rabietas y etc., etc., etc…Sin embargo, una cosa es …
Univision
14 Abr | 8:13 PM EDT

Antes de ser madre podía pasar horas imaginándome serlo. Observaba a las madres con sus hijos y pensaba en cómo sería yo. En mi mente, yo sería una madre tan buena que tendría hijos que se duermen temprano, que comen toda su comida, que no tienen rabietas y etc., etc., etc…Sin embargo, una cosa es la teoría y otra la práctica, ¿no? Resultó ser que ahora que soy mamá, hay muchas cosas que hago y que antes juraba que nunca haría:

  1. Tomar fotos de momentos ridículos de mis hijos. Odiaba que mi foto de la primera vez que fui al baño estuviera en el álbum de la familia. ¿Acaso mis padres querían ridiculizarme? Hoy entiendo que para un padre no hay fotos vergonzosas, sino especiales y así es que la foto de uno de mis hijos sentado en el inodoro y con cara de molesto es una de mis favoritas y circula en los teléfonos de mis mejores amigas.
  2. ¿Dónde quedó mi sentido del ridículo? Siempre pensé que ser madre no tenía que significar perder la elegancia y el estilo. Eso ya no me importa mucho y puedo salir de casa sin peinarme y cantar y bailar en público con mis hijos sin temer cómo me veo ante los demás.
  3. Usar mi dedo con saliva para ¿todo? Nunca pensé que lo haría, pero el dedo con saliva puede acomodar mechones de pelos y dejar caritas relucientes en cuestión de segundos. Ellos lo odian. Yo no es que adore la técnica pero reconozco que soy una madre práctica.
  4. Comentar algunas intimidades de mis hijos. ¡Qué feo fue que la primera vez que me vino el período mi mamá lo divulgara con liviandad! ¡Yo moría de vergüenza y ella como si quisiera publicarlo en el periódico! Ahora cometo yo también el mismo pecado y hasta la frecuencia en la que mis hijos van al baño es tema de conversación.
  5. Hacer que coman. De chica odiaba que me obligaran a tomar la leche o a comer el tomate que tanto aborrecía. Ahora entiendo lo importante que es para una madre que sus hijos se alimenten bien y sí les pongo cierta presión para que tomen su leche en la mañana y coman bien durante el día. A veces pienso que no está bien presionarlos pero me gana mi preocupación porque coman bien.
  6. Repetir típicas frases de madre. “Abrígate”; “Cuando tengas hijos me vas a entender”; “Te lo digo por tu bien” o “Pregúntale a papá”. Creo que todos crecimos escuchando frases de este tipo y—casi sin quererlo—las repetimos nosotros también cuando somos padres.
  7. Dejar que estén sucios. Antes observaba indignada cómo había madres que no se preocupaban por cómo se veían sus hijos y los tenían con la cara sucia, descalzos, despeinados y con algún moco colgando. ¡Qué horror! Ahora ya entiendo que es difícil tener a un chico 100% limpio todo el día porque es muy fácil para ellos ensuciarse mientras comen y mientras juegan. Ya soy una mamá relajada y dejo que mis hijos se diviertan tranquilos aunque se ensucien: el baño viene después.
  8. Postergar la hora de ir a la cama. ¡Por supuesto que mis hijos se irían a la cama a las 8! La teoría que tenía antes de ser madre era que los hijos debían irse a dormir temprano. Aprovechando que los míos aún no van a la escuela, mi esposo y yo preferimos llegar del trabajo y estar con nuestros hijos el mayor de los tiempos posibles. La hora en la que se acuestan a dormir es mucho más tarde que mi teórico 8 pm.
  9. Aceptar rabietas. Estaba segura de que mis hijos no tendrían rabietas porque sería siempre rigurosa y no les permitiría semejante comportamiento. Ahora sé que las rabietas son parte de su crecimiento y no creo que el fin de ellas esté en el rigor, sino en el diálogo.

10. Reordenar prioridades. Pensé que ser exitosa en mi profesión sería siempre una prioridad. Lo era, antes de ser mamá. Hoy trato de compaginar—siempre con malabares—mi rol de madre y de trabajadora pero lo importante son mis hijos y soy yo la que quiere criarlos. Antes de ser madre quería ser la mejor periodista; hoy quiero ser la mejor mamá.

Y tú, ¿qué cosas agregarías a mi lista ahora que eres madre?