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Papás y Mamás

Del biberón al vaso: algunos consejos para la transición

22 Ene 2014 – 04:16 AM EST
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La idea del biberón fue concebida para poder alimentar a nuestros bebés en los momentos en los que no se les puede dar pecho porque la madre no está disponible. También puede ser un sustituto del amamantamiento (cuando no se tiene opción de dar leche materna). En Latinoamérica el biberón tiene distintos nombres, es el caso de tetero (Colombia y Venezuela), mamila (México), mamadera (Argentina), pepe (Honduras) y pacha (Salvador).  

Este recipiente, utilizado para dar líquidos a los infantes (leche y agua preferiblemente), parece ser que es mejor utilizarlo hasta antes de los 13 meses y usar un vaso en su defecto. Los pediatras y psicólogos están de acuerdo en que este cambio resulta beneficioso para los pequeños porque el uso prolongado del biberón podría ocasionar malformación en el paladar, dientes torcidos y aumenta las probabilidades de caries. Además, estudios serios han encontrado una relación con las infecciones recurrentes de oídos. El vaso facilita que el niño tenga mayor coordinación mano-boca, mantiene el pulso y le permite ganar autonomía.

Consejos para hacer la transición

  • Empezar la transición más o menos desde los 7 meses. Se va haciendo poco a poco, se combinan con sus biberones y se les da pequeñas cantidades de agua, jugo y luego de leche.

  • A las semanas puedes sustituir un biberón de leche por una taza. Si no quiere su leche ahí, se trata primero con una pequeña cantidad.

  • Dejar menos visibles los biberones

  • Llenar el biberón de agua y ponerle leche y jugos en las tazas

  • Tener siempre juguetes a la mano para que los manipule sin tener que dejarle el biberón como juguete.

  • Ir usando varios tipos de tazas con boquillas distintas. Yo usé con agarraderas o asas y boquillas más suaves, luego sin agarraderas y más grandes con pajita, popote, pitillo o sorbete, también unos especiales para beber que se asemejan a los de tomar bebidas calientes (café o chocolate para adultos). Estos últimos permiten que se acostumbren a no meterse a la boca todo un objeto para succionar y beber y se hace más fácil luego quitar la tapa y simplemente darle del vaso directamente. Cada tipo de boquilla está recomendada para la edad del niño (consulta en la guía del producto antes de adquirirlo).

  • Tratar de conseguir vasos o tazas para beber que tengan un sistema anti-derrame. Después de muchos intentos aprendí que es mejor invertir un par de dólares más, que gastar tiempo limpiando el piso y lavando mucha más ropa por los continuos derrames de líquidos.

    El mejor truco es tener una sonrisa, tomar todo con calma, jugar con tu bebé y si no quiere en el momento, intentarlo más tarde o mañana. Cuando menos esperas, verás resultados.

 
 

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