Cuando un hijo te dice las más hirientes palabras: “te odio”

Moriríamos por ser padres perfectos pero no existe manual para serlo y, aceptémoslo, somos humanos y nunca lo seremos. Y en esta gran aventura llamada “paternidad” tendremos nuestros aciertos y nuestros errores lo cual es un gran reto ya que nuestros jueces son, nada más y nada menos, que nuestros hijos. Cuando los chicos son pequeños, …
Univision
1 Dic | 8:31 AM EST

Moriríamos por ser padres perfectos pero no existe manual para serlo y, aceptémoslo, somos humanos y nunca lo seremos. Y en esta gran aventura llamada “paternidad” tendremos nuestros aciertos y nuestros errores lo cual es un gran reto ya que nuestros jueces son, nada más y nada menos, que nuestros hijos.

Cuando los chicos son pequeños, a veces podemos llegar a sentirnos perfectos: ante la mirada de un pequeñín de 3 o 4 años somos como superhéroes que arreglamos mágicamente juguetes rotos y sanamos heridas con besos y abrazos.  Sin embargo, a medida que crecen, dejamos de ser héroes para asumir muchas veces el rol de villanos que coartamos libertades e impartimos reglas.   Nuestros errores serán mas que remarcados y, en momentos de confrontación, nuestros hijos pueden llegar a aniquilarnos con un “Mamá te odio”, “Papá eres un idiota” o “Son los peores padres del mundo”.  ¿Qué hacer?  ¿Realmente sienten eso? ¿Tan mal hemos hecho nuestro trabajo?

No lo tomes literal

Tu hijo está enojadísimo y te lo quiere hacer saber.  Decir “Te odio” es un recurso fácil de usar para que captes el enojo lo que no implica que de verdad te odie; más bien está tratando de llamar tu atención y de generar una reacción.

Por supuesto que te dolerá escuchar esas palabras pero lo mejor que puedes hacer es dejar que todo se calme para empezar a aclarar términos. Tu hijo está creciendo y crecer implica lidiar con distintas emociones y aprender a controlarlas, a identificarlas y a expresarlas. De seguro su sentimiento no fue “odio”; identifiquen juntos los verdaderos sentimientos que no supo expresar: ¿Rabia? ¿Tristeza? ¿Frustración? ¿Impotencia?

Manifiéstale tu dolor

No ocultes que te dolieron sus palabras. Tu hijo debe saber que hay que tener mucho cuidado con lo que uno dice porque las palabras son armas poderosas que pueden causar grandes daños por lo que no deben de usarse a la ligera. Dile que entiendes que pueda estar molesto pero que no hay razón alguna para ser cruel.

Ahora te toca a ti: escucha y respeta

Cuando tu hijo crece, ya no puedes controlarlo y saberlo todo. Deberás aprender a ceder espacios y respetar diferencias. Tal vez cuando hizo algo que a ti no te gustó, él no esperaba que tú estuvieras 100% de acuerdo pero sí esperaba que no lo juzgues, que puedas ponerte en su lugar y entenderlo.  Lo importante es que cuando las diferencias surjan puedan hablarlo y expresarlo y, sobre todo, si te dice palabras hirientes en momentos de enojo, no dejes de hacerle saber que no importa qué pasa, tú lo quieres y no dejarás de quererlo nunca.