Cuando las madres recurrimos a los biberones o teteros, sea cual sea la razón, tenemos muchas dudas sobre cuál es el mejor o más adecuado para nuestros hijos.
Biberones: entre el plástico y el vidrio
Entre los distintos materiales utilizados para la fabricación de biberones encontramos el vidrio y el plástico. Estos últimos generalmente son elaborados con polipropileno, policarbonato, poliamida o látex. Ambos tipos se pueden esterilizar en frío utilizando sustancias desinfectantes y con los métodos de calor (ebullición, vapor, microondas). A los de vidrio se les asocia con una mayor facilidad de limpieza e higiene más profunda.
A continuación te presento un cuadro en el que resumo algunos puntos a favor y en contra de cada material.
Biberones
Vidrio
Plástico
A favor
No desprenden ninguna de las sustancias de las que están compuestos.
No absorben los olores, los sabores ni los colores de los alimentos.
Son termorresistentes. Es decir, pueden soportar cambios bruscos de temperatura.
Son más ligeros que los de vidrio.
Son irrompibles.
Resisten los cambios de temperatura.
Se pueden esterilizar.
En contra
Se pueden romper (durante la preparación, la limpieza, o traslado).
Pueden ser más pesados.
Son más costosos.
No son tan fáciles de conseguir en cualquier almacén.
Pueden absorber el color de algunas bebidas.
Se pueden rayar y volver opacos o amarillentos.
Existen unos biberones especiales para lactantes que usan unas bolsas pre-esterilizadas para la leche (sea de fórmula o materna). Tienen un diseño único que reduce los cólicos y el malestar, imita la lactancia, supone más esfuerzo para la succión (similar al seno materno) y promueve la alimentación semi-vertical (esto podría evitar reflujo y problemas en los oídos). Lo único que debe esterilizarse son las tetinas o chupos. Se requiere inversión adicional porque deben irse comprando las bolsas plásticas para seguir utilizándolos. Podría resultar más costoso su uso y aunque indican las medidas, no son tan exactas como las de los otros biberones.
Con respecto a las tetinas, pueden ser de látex o silicona, tener formas redondeadas, anatómicas, fisiológicas y de gota. También se pueden conseguir para las distintas necesidades de flujo de la leche (lento, medio, rápido) con uno o con varios orificios. Hay muchísimas variedades en el mercado y por eso se requiere un capítulo aparte para estudiar más a fondo las características y tipos.
Espero que te sirva este resumen para ayudarte a decidir cuál tipo de biberón es mejor para tu hijo.










