null: nullpx
Papás y Mamás

Alteraciones en el desarrollo del habla infantil: la tartamudez

29 Dic 2014 – 12:25 PM EST
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

Nada nos enorgullece más como padres que ver los logros que experimentan nuestros hijos a lo largo de sus vidas. El desarrollo del habla constituye uno de los hitos del desarrollo infantil que más celebramos en nuestros pequeños.

Las preocupaciones surgen cuando notamos que nuestro hijo experimenta algún retraso o dificultad en sus progresos. Para saber si manifiesta o no alguna alteración en el desarrollo del lenguaje es importante conocer las etapas por las que pasa en su proceso de adquisición y producción.

Así pues, según Gallardo Cruz y Trianes (1998), en su libro “Psicología de la Educación y del Desarrollo”, se pueden distinguir dos etapas en el desarrollo del habla con sus momentos más significativos:

  1. Etapa prelingüística. El niño, al no ser capaz de pronunciar palabras coherentes, se comunica con gestos, miradas y sonidos con los que reclama la atención de las personas que le rodean. Distinguimos:
  • Llanto no diferenciado (hasta el primer mes)
  • Llanto diferenciado (1-3 mes)
  • Sonidos simples y emisión de vocales (2-3 meses)
  • Balbuceo (3-4 meses)
  • Lalación (6-7 meses)
  • Jerga expresiva (11-12 meses)

A los 9-12 meses el niño comienza a comunicarse de una forma más intencional.
2. Etapa lingüística:

  • A los 12 o 13 meses el niño dice una “palabra” que el adulto puede comprender dependiendo del contexto. Por ejemplo, si nuestro hijo nos ve con un vaso en la mano y dice “aba” lo que está pidiendo es agua.
  • A los 2 años, tu hijo se comunica en modo “telegrama”. En lugar de decir una frase completa, dice la palabra clave. Para decir “Quiero jugar a la pelota” dice “pelota”.
  • A partir de los tres años se puede hablar de lenguaje propiamente dicho. El niño pasa de la frase corta a la frase larga empleando artículos, preposiciones, etc. y amplía su repertorio comunicativo. A los 5 años ya es capaz de emitir unas 2000-2200 palabras aproximadamente.

Alteraciones en el desarrollo del habla: la tartamudez

La tartamudez es una alteración del habla que los niños experimentan con bloqueos, repetición de sonidos o sílabas y espasmos durante sus conversaciones.

La intensidad de estas señales puede cambiar en un mismo niño y depende de factores como:

  • La persona con la que está hablando. Los niños se ponen más nerviosos con desconocidos y pueden tartamudear más.
  • El mensaje que quieren comunicar. Si el niño, por ejemplo, quiere contar un problema a su madre (ha roto la computadora) puede que tartamudee con mayor intensidad, puesto que ese mensaje que quiere transmitir le produce ansiedad.
  • El contexto en el que se produce la comunicación. Las situaciones y lugares estresantes acentúan la tartamudez (por ejemplo, cuando un profesor hace una pregunta que el niño ha de responder y cuya respuesta no conoce bien).
  • Su estado de ánimo. Si el niño está triste, asustado o enfadado quizás tartamudee más al hablar.

La tartamudez suele aparecer aproximadamente entre los 3 y 4 años, es más frecuente en niños que en niñas y se asocia a una personalidad introvertida, nerviosa e insegura.

Esta alteración del habla en la mayoría de las ocasiones forma parte del proceso de aprendizaje del lenguaje, por lo que no debemos alarmarnos por ello, pues puede remitir y desaparecer con el tiempo. Consulta más información sobre la tartamudez leyendo estas útiles guías y manuales.

¿Cuándo debemos acudir a un especialista en trastornos del lenguaje (logopedas, pedagogos terapéuticos)? Cuando tengamos alguna duda acerca del normal desarrollo del habla de nuestro hijo y veamos que su tartamudez persiste en el tiempo dificultándoles la comunicación con los demás.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos? Te propongo estos consejos y técnicas:

  • No aumentemos el nerviosismo de nuestro hijo corrigiéndole.
  • No le obliguemos a repetir una determinada palabra.
  • No le digamos que acelere la velocidad a la que habla para que termine de contar sus cosas.
  • No terminemos las palabras y/o frases en las que ha tenido un bloqueo o repetición de alguna sílaba.
  • Dediquemos momentos relajados del día para conversar sobre temas de su interés, sin presiones.
  • Propongamos juegos en los que con su voz imite sonidos (ladrido, piar, ronquido, el motor de un coche).
  • Invitémosle a que cante o memorice poesías, adivinanzas, etc. para después decirlas con un tono de voz triste, alegre, enfadado o sorprendido.
  • Hagamos juegos de respiración en los que infle o desinfle globos, haga pompas de jabón, etc.
  • Realicemos juntos gimnasia con la boca y los músculos de la cara: dando besos, apretando los labios, sacando la lengua.
  • Leámosle o que él lea (si sabe) el cuento “Pedro, el niño tartamudo” (creado por Luis Castejón Fernández). Le ayudará a comprender la tartamudez y a reducir su ansiedad.

Si crees que tu hijo presenta alguna alteración en el desarrollo del habla, acude a un especialista del área del lenguaje y quédate tranquila. Estarás en buenas manos.

Reacciona
Comparte
RELACIONADOS:Papás y MamásNiños
Publicidad