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¿Tu bebé llora cada vez que lo acuestas en su cuna? Especialistas explican cómo acostumbrarlo

Publicado 27 May 2020 – 10:01 AM EDT | Actualizado 27 May 2020 – 10:01 AM EDT
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El sueño juega un papel fundamental en el desarrollo del bebé. Una buena rutina de descanso ayuda a que tu pequeño tenga más energía y esté de buen humor durante el día.

Por esto, es importante que le brindes todas las herramientas para que pueda tener un descanso reparador.

Sin embargo, muchos bebés tienen problemas para dormir solos en su cuna, sin que se despierten a mitad de la noche pidiendo los brazos de mamá.

Afortunadamente, existen un par de consejos y recomendaciones para lograr que tu pequeño se acostumbre a dormir solo y que pueda descansar adecuadamente. Toma nota.

#1 Crea una atmósfera relajante

Para que tu pequeño duerma en su cuna y logre relajarse, es muy importante que acondiciones su habitación para que tenga una atmósfera tranquila y confortable, que le permita dormir cómodamente y sin distracciones.

La Asociación Española de Pediatría explica que la habitación debe tener una temperatura de alrededor de 20 grados, buena ventilación y estar libre de objetos que puedan acumular polvo.

Asimismo, se recomienda el uso de cortinas gruesas que impidan el paso de la luz y de un entorno libre de ruidos molestos o que puedan aturdir al bebé.

#2 Una siesta a la vez

Al igual que todos los procesos de aprendizaje, lograr que tu pequeño duerma en su cuna también requiere de mucha paciencia.

Los especialistas explican que la mejor alternativa para lograrlo es ir paso a pasito, hasta que tu pequeño se acostumbre.

Si lograr que duerma toda la noche en su cuna es complicado, puedes comenzar por la siesta. Esto le ayudará a familiarizarse con su cuarto (o al espacio que esté destinado a su descanso) y poco a poco le pierda el miedo.

#3 Planea una rutina

El sitio Raising Children menciona que un bebé recién nacido está programado naturalmente para dormir por lapsos de 3 a 4 horas, en el día y la noche.

Estos períodos permiten que su cuerpo descanse y se desarrolle adecuadamente.

Si tu pequeño suele despertarse por no estar a tu lado, estos ciclos no se completarán y es posible que no reciba los beneficios de una buena noche de descanso.

Por eso, los expertos recomiendan crear una serie de hábitos para enseñarle al pequeño cuándo es la hora de dormir y que logre acostumbrar a su cuerpo a tener un ciclo de descanso saludable e ininterrumpido.

Una buena rutina puede estar conformada de la siguiente forma: cuando se despierte, ofrécele un poco de leche y después revisa su pañal para ver si es necesario cambiarlo. Asigna un horario para que juegue y, al terminar ese lapso, prepáralo para que tome una siesta.

Establecer una rutina y horarios más o menos fijos, lo ayudará a acostumbrarse más rápido a que es momento de dormir y que debe hacerlo en su cuna.

#4 Rutina de siestas

De acuerdo con Mayo Clinic, algunos bebés pueden confundir el día y la noche, razón por la que pueden mantenerse despiertos y activos durante la noche y estar aletargados y cansados durante el día.

La mejor alternativa para contrarrestar esta situación es crear una rutina de siestas, que se delimiten en un horario determinado y que tengan una duración de un par de horas.

De esta forma, su cuerpo se acostumbrará y será más fácil que logre conciliar el sueño en su cuna. Recuerda ser constante y respetar sus horarios, de otra forma este paso no funcionará.

#5 Sé cuidadosa y delicada

Si tu bebé suele despertarse una vez que tiene contacto con la cuna, es necesario que aprendas a acostarlo con mucha (pero mucha) delicadeza.

Para lograrlo debes hacer lo siguiente: antes de cargarlo, asegúrate de tener las manos libres de pulseras, relojes, anillos o cualquier objeto que pueda incomodarlo.

Sujeta su cabeza con tu mano y mantenla a una altura adecuada, no la muevas de sitio hasta que logres acostarlo. Esto es lo que le dará estabilidad y confianza de que aún estás cuidándolo.

Acércate a la cuna lo más que puedas y apóyalo boca arriba con mucha calma. Una vez que esté acostado, saca la mano por debajo de las pompis y desliza suavemente tu brazo hacia afuera.

Es probable que haga un pequeño ruidito o gesto, en ese momento las caricias y las palabras de amor son fundamentales para que tu pequeño escuche que sigues ahí y que estás cuidado de él.

Espera un par de minutos y retírate lentamente de la habitación.

Estas recomendaciones ayudarán a que tu pequeño se acostumbre a dormir en su cuna y pasará sus noches descansando como todo un angelito.

¿Tienes otro consejo que pueda resultar útil? Escríbelo en los comentarios.

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