La perfección no existe, pero es cierto que de niños pensamos que nuestros padres son perfectos, que todo lo saben y que siempre estarán para cuando los necesitemos. A medida que vamos creciendo nos damos cuenta que desgraciadamente no es así.
Los beneficios de ser una mamá imperfecta
Imagino que en la actualidad tú serás una mamá perfecta para tus hijos, pero imperfecta como todas las demás. Pero esas imperfecciones son estupendas, y te ayudarán a criar a unos niños fuertes y sanos. ¿Quieres conocer algunos beneficios de ser una mamá imperfecta?
Tus hijos aprenden que todos nos equivocamos
Sí, mamá y papá también se equivocan. Cuando los niños son pequeños y ven el primer error en sus padres, pueden sentir una sensación extraña recorriendo su cuerpo, pero esto realmente no es malo porque verán aprenderán que el error es algo natural.
Hay padres imperfectos que buscan la perfección en sus hijos, algo que además de no ser educativo es totalmente intolerable. Si nosotros no somos perfectos y nunca lo seremos, jamás hay que pedir a los niños que sí lo sean porque crecerán intentando alcanzar metas que nunca lograrán.

Se aprende de los errores
No sólo tú como madre, sino que tus hijos también aprenderán este beneficio tan importante. Los errores ocurren, y mientras respiremos es muy probable que cometamos algún que otro error, ¿y sabes qué? ¡No pasa nada!
Porque lo que realmente importa es que seas capaz de aprender de los errores, de remendar tu error, de sentirte con fuerzas para que no vuelva a pasar... y de enseñar a tus hijos que los errores son una oportunidad de mejora, para aprender a hacer las cosas mejor que la vez anterior.
Se aprende a perdonar
Cuando alguien comete un error puede que, sin intención alguna, le haga daño a alguien cercano, pero lo importante es saber perdonar estos actos involuntarios y sin premeditación.
Y lo más importante de todo, enseñar a los hijos que el perdón existe y que todos podemos perdonar no sólo para liberar al otro de la carga emocional, sino para que uno mismo también esté mejor.
Seguir leyendo: La importancia de pedirles perdón a nuestros hijos
¡La vida viene sin manual de instrucciones! Pero podemos sacarlo todo lo bueno, ¿verdad?








