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Día de la Mujer

¿Iguales o igualmente dispares que antes?

No importan los avances, en latinoamérica la inequidad está más cerca de lo que parece
8 Mar 2016 – 2:57 PM EST

Por Jeannine Diego | @UnivisionTrends

Cuando oímos hablar de la inequidad de género, vienen a la mente culturas geográfica y culturalmente lejanas: mujeres con burqas en Oriente Medio, niñas del África subsahariana prometidas en matrimonio, muchachas del sudeste asiático apedreadas debido al deshonor que su violación le provoca a sus familias...

Nos consideramos afortunados de vivir en lugares donde las mujeres pueden votar, trabajar y exigir sus derechos al amparo de la ley. Todo parece indicar que de este lado del planeta, hemos alcanzado la igualdad y que en este Día Internacional de la Mujer nos podemos dedicar a celebrar nuestro buen ejemplo.

Pero, como reza la leyenda de los espejos laterales de los automóviles, la inequidad está más cerca de lo que aparenta. Si como mujer te reconoces en cuatro o más de las siguientes situaciones, te ubicas dentro del promedio de mujeres latinoamericanas en lo que respecta a la equidad de género:


1. Llaman de la escuela de tu hijo: hay que pasar por él. Vas tú sin llamar a tu pareja para averiguar si él puede acudir.

2. Sientes que priorizar al trabajo remunerado por encima de la crianza de tus hijos te hace una madre menos que ejemplar.

3. El carácter de tu pareja es tal que tiene la capacidad de ignorar los trastes sucios y las camas desechas; tú eres más neurótica y por eso te haces cargo.

4. Sientes que las mujeres en los altos mandos de una empresa se ven obligadas a comprobar su capacidad constantemente.

5. El pediatra te ofrece una cita a media mañana y se da por hecho que serás tú la que abrirá un espacio en su jornada laboral.

6. Él gana más que tú y trabaja más horas, por lo cual es justo hacerte cargo mayormente de las tareas de la casa.

7. Prefieres llevarla bien con tus colegas del trabajo que buscar un ascenso que quizá genere un resentimiento hacia ti.

8. Vuelves a casa junto con tu pareja después de un largo día de trabajo y te dispones a hacer la comida, ordenar la casa, ayudar a los chicos con sus tareas, mientras él se "desconecta" frente al televisor.



No importa: las mujeres se harán cargo

Desde la percepción que las mujeres tienen sobre sí mismas y sus pares hombres, hasta los sesgos instituidos en la sociedad, o la falta de políticas gubernamentales de apoyo a las familias en una región donde la gran mayoría de los hogares necesitan de dos ingresos para sobrevivir, los factores que contribuyen a que la mujer latinoamericana que se haga cargo del 80 a 90 por ciento de las tareas del hogar y/o familia, además de trabajar fuera de casa, son múltiples y complejos.

Si bien parece elemental afirmar que la equidad comienza en casa, es importante señalar que no sólo se debe a un asunto de justicia, sino que existe una correlación directa entre la equidad en casa y el desempeño laboral de las mujeres. Debido a la falta de apoyo en casa, la mujer latinoamericana busca trabajos más flexibles, y por ende con menor remuneración y certeza laboral. Hoy, hay 100 millones de mujeres latinoamericanas en la fuerza laboral, 22.8 por ciento de las cuales cuentan con una educación universitaria (comparada con el 16.2 por ciento de los hombres), y sin embargo ganan en promedio 30 por ciento menos que los hombres. Según un estudio encabezado por la empresa ManpowerGroup, al ritmo actual, las mujeres a nivel mundial tardarán 75 años en alcanzar una representación semejante a la de los hombres en los puestos de alto nivel.

Recientemente, Sheryl Sandberg, la jefa de operaciones de Facebook, acuñó el término choreplay en un artículo del New York Times para referirse a la noción de que las parejas heterosexuales que comparten equitativamente las tareas del hogar tienen una vida sexual más satisfactoria, según hallazgos de un estudio publicado por el Journal of Family Issues, validando así no sólo la noción del sexo como arma de negociación entre una pareja, sino la idea de que el cuerpo de la mujer es un bien sujeto de intercambio, incluso un premio para los hombres que suponemos incapaces de razonar que una mujer con más tiempo libre, autonomía y apoyo va a sentirse naturalmente atraída a un hombre que está cien por ciento presente en la relación.


Situaciones de violencia

Cuando la inequidad se reproduce en la esfera privada, es invisible a los ojos de la ley, si bien repercute de manera definitiva en la manera que, como sociedad—y por ende nuestras leyes—, abordamos los derechos de las mujeres en situaciones de, por ejemplo, violencia. Más de la mitad de los países con el número más alto de femicidios se encuentra en el continente americano. Durante 2014, fueron registrados 1,678 femicidios en América Latina y el Caribe, la mayor parte de los cuales fueron cometidos por parejas o ex parejas de las víctimas.

Desde la primera vez que se celebró el Día Internacional de la Mujer en 2011, se han establecido leyes en la mayor parte de países que garantizan el derecho de las mujeres a mantener un empleo, su derecho a una economía propia, la legalización del divorcio, su derecho al voto, su derecho a obtener un título universitario, su derecho a ocupar un cargo público, su derecho a ganar lo mismo que un hombre por el mismo trabajo, el derecho a controlar su reproducción, entre otras. Pese a estos avances y a los acuerdos internacionales, a un sinfín de organismos y esfuerzos, 12 de los 20 países latinoamericanos que han decretado leyes a favor de la equidad y en contra de la violencia de género, no han canalizado los recursos necesarios para implementarlas.

La mejor manera de festejar a la mujer en tu vida en este día no es llevándole un ramo de flores, sino tratándola como a tu mejor amigo. Si eres mujer, dale a él la oportunidad de serlo.


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