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Rejuvenecimiento vaginal: conoce el procedimiento y sus principales riesgos

Publicado 4 Oct 2018 – 01:43 PM EDT | Actualizado 4 Oct 2018 – 01:43 PM EDT
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Muchas mujeres reportan que, después del parto, o debido a la edad, sus paredes vaginales están más flojas, al punto de que se caen los tampones o tienen disfunción sexual. Por eso, pueden considerar recurrir a una cirugía plástica para devolverle la tonicidad a la vagina. Si bien la vida con una vagina demasiado laxa puede ser muy incómoda, la cirugía genital no viene sin efectos secundarios o posibles complicaciones, por lo que no suele ser recomendada por los ginecólogos.

¿Qué es la vaginoplastia?

La vaginoplastia es cualquier cirugía de construcción o reconstrucción de la vagina. Por ejemplo, es utilizada en casos de niñas que nacen con una vagina demasiado corta o con algún defecto de nacimiento, para que puedan tener menstruaciones normales y relaciones sexuales placenteras. Por otra parte, en regiones del mundo donde la religión le da una gran importancia a la virginidad de la mujer, se realizan reconstrucciones del himen, práctica que ha sido muy cuestionada.

También puede ser aplicada cuando hay un trauma severo en la región genital femenina, por ejemplo, un desgarro de algún músculo durante el parto. En estos casos, una genitoplastia o vaginoplastia puede evitar problemas derivados de un debilitamiento del piso pélvico, como la incontinencia urinaria.

Muchas otras veces, las mujeres quieren aumentar su placer o el de su pareja durante las relaciones sexuales, y es por esta razón que recurren a una cirugía plástica. Estos procesos, según el American College of Obstetricians and Gynecologists, no se realizan bajo recomendación médica y pueden traer riesgos asociados a una práctica descuidada.

Otro tipo de genitoplastia es la cirugía llevada a cabo sobre los labios vaginales: la labiaplastia, creada para equilibrar el aspecto de los labios. Si uno de los labios menores es demasiado grande puede irritarse debido al roce con las telas o las toallitas femeninas, por lo que muchas mujeres consideran esta cirugía, además de por razones estéticas.

Por eso, hay que tener presente la diferencia entre las cirugías estéticas y las cirugías de reconstrucción: ¿cuál es la razón de la cirugía, recuperar el adecuado funcionamiento de un órgano o mejorar su aspecto estético?

¿Cuáles son los riesgos del rejuvenecimiento vaginal?

Como cualquier cirugía plástica, la vaginoplastia tiene sus riesgos. Según Liji Thomas, obstetra y ginecóloga del Calicut Medical College, en Kerala, India, estos incluyen: hemorragias, infecciones o cicatrices que imposibiliten una nueva corrección de la cirugía.

Además, según WebMD, otros riesgos incluyen dolor persistente y cambios permanentes en la sensación de la vagina, y, de acuerdo al ACOG, dispareunia: relaciones sexuales dolorosas.

Por último, muchas pacientes quedan desconformes con los resultados de la cirugía; afirman que el producto es una vagina demasiado laxa, es decir, casi igual que al comienzo, o que quedó muy apretada, lo que puede dificultar la penetración a la hora de tener sexo o usar tampones. Debido a la falta de estudios que revisen los resultados de este tipo de cirugías, el ACOG considera que sus beneficios no están comprobados.

Dada la complejidad de la relación entre el deseo sexual, la función sexual y los orgasmos, que no comprende solamente la tensión en los músculos de la vagina, la disfunción sexual puede continuar, lo que causaría insatisfacción después de recurrir a este tipo de cirugía para mejorar las relaciones sexuales.

Si estás considerando una cirugía plástica vaginal o sobre la vulva, lo más recomendable es que hables primero con tu ginecólogo y le expliques tu situación puntual. Si tu preocupación es estética, recuerda que todas las mujeres nacemos con genitales diferentes, todos normales y saludables, aunque ninguno es perfecto. No hay una manera «correcta» de verse.

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