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Artes Visuales

"Si me olvidas, ellos ganan": un proyecto reúne cientos de dibujos por los 43 de Ayotzinapa

Esta semana se cumplieron dos años de la desaparición de los estudiantes en México. Ante la falta de respuestas, la artista Andrea Arroyo coordina un movimiento masivo para recordar a los que siguen ausentes.
28 Sep 2016 – 10:00 AM EDT

Rabia. Tras dos años sin conocerse el paradero de los jóvenes, rabia es lo que sienten muchos mexicanos que no han perdido la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Tribute to the Disappeared está ofreciendo la oportunidad de canalizar estos sentimientos y transformarlos en arte, además de servir como altavoz contra la injusticia social.


Los dibujos y bordados que recuerdan a los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa

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En este proyecto que empezó la artista Andrea Arroyo con la desaparición de los 43 estudiantes en Ayotzinapa, decenas de personas de todo el mundo contribuyen con obras llenas de significado y reivindicación. Cualquiera está invitado a participar enviando bordados, montajes fotográficos con imágenes de las víctimas, esculturas, performances, poemas, murales... Ya hay más de un centenar de piezas, y el número sigue en aumento.

Una mujer llora mirando al cielo con la silueta de un joven formando un vacío en su cuerpo. 43 velas mantienen su llama encendida. Una joven abraza a alguien invisible. Una bandada de palomas echa el vuelo. La carga simbólica de las obras aporta un valor incalculable al proyecto. "Hablan de dignidad, de rabia. Tienen también un aire de esperanza, de optimismo", cuenta Arroyo a Univisión Trends.

Algunos de los lemas presentes en las obras:


"El cielo se está superpoblando"


"En nuestros corazones recordaremos a los que están desaparecidos"


"La vida vale más que el oro"


"Iguala no nos da igual"


"Nos quitaron tanto que nos quitaron el miedo"


"Intentaron enterrarnos. No sabían que éramos semillas"


Durante estos dos años, Arroyo ha estado cerca de las familias que han sufrido la pérdida de sus hijos, sobre todo las madres. "Su dolor y su esperanza son increíbles. Tienen una fuerza y una dignidad que van mas allá de lo que yo me hubiera imaginado que un ser humano puede tener. Ella nos han enseñado lo que es luchar en este país", cuenta Arroyo a Univisión Trends. Con dos de ellas habla casi cada semana, "yo quiero que con todo ese dolor que están viviendo recordarles que hay alguien que está pensando en ellas".


Con el tiempo la temática se ha ampliado para incluir todo tipo de desapariciones, transformándose en un foro de conciencia social. Empezó con el caso de los 43 estudiantes, y ahora también hay obras dedicadas a los feminicidios de Ciudad Juárez, al secuestro de las jóvenenes nigerianas por Boko Haram, el accidente industrial de Bangladesh que sepultó a centenares de trabajadores de una fábrica bajo escombros, o a la violencia contra la comunidad negra. Porque donde hay discriminación también se produce una desaparición de algún tipo, según explica la artista.


"La gente se conmueve hasta las lágrimas", dice Arroyo sobre las exposiciones que realiza alrededor del país. "Muchos no saben lo que está pasando y no lo cree hasta que lo ve, que tenemos 26,000 desaparecidos en México". Ha exhibido las obras en numerosos lugares, entre ellos el Brooklyn Museum, y actualmente se puede encontrar una selección de las piezas en The City College of New York.

"Originé este proyecto como una manera de sanarme a mí misma, de crear un foro para los demás artistas y mis colegas. Pero me di cuenta en la primera acción pública que el arte toca corazones de manera muy diferente a un discurso político o un evento. Vi que hay conexiones que son universales muy a nivel humano, y que transforman fronteras y lenguajes".


Arroyo dio sus primeros pasos en el arte como bailarina. Años después, al llegar a Nueva York, se le abrió un mundo de posibilidades a través de la pintura y ya no pudo dejar el pincel. Su formación en la danza hizo que la silueta de la figura femenina se convirtiera en la mayor fuente de inspiración, y hoy, sus obras están marcadas por el movimiento de las curvas y las líneas que un día marcaron sus fouettés. Es actualmente una de las artistas más reconocidas del panorama gracias a su representación del feminismo y su compromiso social, que le ha valido premios en el mundo del arte junto a otros nombres como Lin-Manuel Miranda, creador del musical del año, Hamilton.

"Desafortunadamente, las desapariciones son un tema que no se va a resolver nunca en algunos casos. Pero haciendo esto para una familia, podemos mantener viva la llama de la solidaridad". Entre todas estas injusticias y la desesperación, Arroyo ve la luz: "Soy optimista. La realidad es desgarradora, pero el arte puede cambiar el mundo, aunque sea poco a poco. Si tocamos el corazón de una persona, esa persona puede tocar el corazón de otra".



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