La reina Isabel II no ha muerto, pero los ministros británicos ya ensayan para su funeral

Debido a su edad, los británicos se mantienen atentos a cualquier cambio en su salud. Con 92 años de edad (y 65 en el trono), la madre del príncipe Carlos se ha convertido en la monarca más longeva en la historia inglesa.

Aunque el Palacio de Buckingham lo trató como un asunto menor y no ofreció detalles, las alarmas sonaron a través de Inglaterra la semana pasada cuando la reina Isabel II se ausentó de un evento oficial por razones de salud.

La monarca tiene 92 años y cualquier señal de indisposición parece convertirse en un asunto de Estado.

Desde la década del 60, existe un plan llamado ‘ Operación Puente de Londres’, que ofrece un paso a paso de las medidas que se tomarán en caso de su deceso, pero cuando un ejercicio relacionado a este plan se realizó a pocos días de que Isabel II faltara a una misa en la Catedral de San Pablo los medios de comunicación británicos lo reportaron como un evento inusual.

Pese a que reseñó que el ejercicio no estaba relacionado al quebranto de salud de la reina más longeva en la historia inglesa, los diarios The Times y The Sun destacaron que el ministro David Lidington encabezó la reunión donde se discutieron los pormenores del plan de acción, en particular los eventos a realizarse el día después de la muerte de Isabel II y el mensaje que la primera ministra Theresa May ofrecería en público.

Esta es la primera vez que los ministros participaban en el ejercicio bautizado ‘ Castle Dove’ (Castillo de Palomas), apuntaló The Times al inicio del reportaje.

El ejercicio secreto se delineó en torno a un periodo de 10 días de duelo nacional, que se decretaría tras el fallecimiento de la monarca, quien ha regentado Inglaterra por los pasados 65 años.

“Las cosas claramente se han intensificado debido al proceso de envejecimiento”, según una fuente gubernamental citada por The Times.

Antes de que se realice algún anuncio oficial, el plan establece que la secretaria de la reina Isabel II llamaría a la primera ministra para darle la noticia. Pero no lo haría como se informa cualquier muerte sino usando un código. De acuerdo a The Sun, la secretaria de la monarca diría “London Brigde is down” o “el puente de Londres se vino abajo”.

Al analizar el alcance de la muerte de Isabel II, el diario estadounidense Business Insider señaló que se trataría de unos de los eventos más disruptivos en Gran Bretaña en los últimos 70 años. Esto porque durante 12 días el país se paralizaría provocando un caos económico.

Business Insider calculó que tanto el funeral como la coronación del nuevo rey causarían pérdidas en el producto interno bruto que oscilarían entre 1,600 millones de dólares y 7,900 millones de dólares. Esta cifra no incluyó los costos que acarrearía cada evento por separado.

Con la muerte de Isabel II, se espera que su hijo, el príncipe Carlos herede el trono. La publicación especializada en temas de negocios apuntó que si el nieto de la monarca, el príncipe William heredara el trono en vez de su padre (como se ha especulado) eso crearía una crisis constitucional de ribetes mayores. Por eso, apostó a que el príncipe de Cambridge se convertirá en el príncipe de Gales, título que ostenta Carlos en este momento. Eso ya habían advertido varios medios de comunicación convertiría a Kate Middleton en la princesa de Gales, el título que llevó Lady Diana , mientras estuvo casada con el heredero al trono británico.

En un extenso reportaje, la publicación repasa cómo se alteraría la rutina de los ingleses durante ese periodo de luto. Por ejemplo, la BBC cancelará los programas de comedia y todas sus subsidiarias se encadenarán para el anuncio oficial de la muerte de Isabel II. Si el deceso ocurre en la noche, se esperará a la mañana siguiente para hacer el anuncio, entre tantos pormenores.