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Curiosidades

10 tonterías que puedes escuchar en un estudio de tatuajes

Publicado 29 Oct 2012 – 01:40 AM EDT | Actualizado 2 Abr 2018 – 09:15 AM EDT
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Antes de hacerse un tatuaje hay que pensarlo detenidamente, no es algo nuevo. Sin embargo, hay muchas personas que simplemente acuden al estudio con muy pocas ideas. Al llegar, muchos terminan poniéndose nerviosos, cometiendo muchos errores y muchas veces, haciendo o diciendo puras estupideces.

Aquí hay algunas de ellas que por más increíbles que puedan parecer, son mucho más frecuentes de lo que uno puede creer...

Los 10 disparates más frecuentes en un estudio de tatuajes

10. “Quiero tatuarme el nombre de mi novia”

Por mucho amor que uno pueda sentir por otra persona, tatuarse el nombre de tu novia no es una buena idea y aunque no siempre suceda así, en los hechos abunda el arrepentimiento. Es muy común que algún que otro cliente llegue al estudio con la idea de tatuarse el nombre de su pareja pues está profundamente enamorado y quiere llevar ese nombre consigo toda su vida. El tatuador suele advertir que, por experiencia, no es una buena idea, que las relaciones pueden terminar, que se puede arrepentir y demás, pero el cliente sigue empecinado. Algunas semanas más tarde, vuelve por un cover o para quitarlo.

9. “¿Trabajas a domicilio? ¿Podrías venir a tatuarme a mi casa?”

Un tatuador no es un delivery y si crees que el tatuador puede venir a tu casa como si nada a realizarte un tatuaje, estas bastante mal informado. El proceso de los tatuajes implica muchísimos cuidados de suma delicadeza y en gran parte del mundo, por suerte, existen leyes y normativas que determinan que un tatuaje se debe realizar en un lugar específico: el estudio de tatuajes profesional. Éste debe cumplir con una serie de requisitos que en tu casa no se cumplen y si vas a tatuarte, ve al estudio y ya, para algo existe.

8. Errores ortográficos y mala pronunciación

Una falta ortográfica o un error en la pronunciación de una palabra o un nombre, es algo que puede sucederle a cualquiera y eso no significa que eres un estúpido. Por otro lado, si llegas al estudio sin antes haberte asegurado de que lo que vas a tatuarte al menos es correcto, sí lo eres. Aunque no es lo más común, sucede: alguien llega al estudio y le pide al tatuador el nombre de su hijo y ese nombre no es hispánico, como por ejemplo Jason. El problema es que el cliente no advierte al tatuador que a su hijo no le puso Jason, sino Jayson. Cuando el cliente se da cuenta de esto, se pone más que furioso y el resto ya imaginarás...

7. “Tengo que ser mayor de 18 para tatuarme”

Bueno, si aún no sabes que debes tener más de 18 años para poder tatuarte en un estudio profesional...no eres un idiota, pero eres bastante inocente y de hecho, un inepto. No eres apto para tatuarte y antes de hacerle perder el tiempo a quienes trabajan en el estudio, podrías averiguar al respecto, no solo puedes encontrar mucha información al respecto por ejemplo en la web, sino en las propias leyes de tu estado.

6. Errores con las cuentas

No hay que ser muy listo como para saber que un tatuaje de unos 15 cm no puede cubrirse con uno de 10 cm, ¿estamos de acuerdo? El hecho es que algunas personas acuden al estudio para hacerse un cover con un nuevo diseño que es más pequeño que el que quieren cubrir. Por más ilógico e increíble que parezca, esto sucede. Otro ejemplo es el de clientes que llegan con un gran diseño, amplio y realmente bueno, pero todo se desmorona cuando preguntan “¿y cuánto tardaría hacer este diseño?”. El tatuador responde “unas 20 horas” y entonces el cliente pregunta sorprendido:  “¿en un solo día?”.

5. “Pero: ¡esto está al revés!”

Y seguimos con la falta de sentido común o más bien con la falta de percepción...Imagina que llega un cliente al estudio queriendo tatuarse el logo de Sepultura (gran banda por cierto) en su espalda, el cual consta de una gran “S”. El tatuador realiza su trabajo de forma satisfactoria y cuando acerca al espejo...cuando acerca al espejo el cliente le dice: “Pero: ¡esto está al revés! Esto es una Z”.

4. “¿Tienen tinta para vender?”

Claro, también podemos venderte nuestras máquinas y nuestras agujas para que tu puedas ir por allí tatuando. Adelante, ¡toma lo que necesites!

3. “¿Realizan tatuajes temporales?”

Mmmm... Hay ciertas preguntas que realmente irritan a los tatuadores y quizás esta sea una de las más complicadas. Obviamente no, en un estudio profesional de tatuajes ¿por qué habrían de hacer tatuajes temporales? Pero bueno, no te sientas mal...algunas golosinas vienen con tatuajes temporales de regalo, puedes intentarlo campeón.

2. “¿Los tatuajes duelen?”

Nunca conocí un tatuador al que no le hayan hecho esta estúpida pregunta y que no le haya molestado. Si quien visita el estudio para hacerle esta pregunta al tatuador, participara en un concurso para determinar quién es el que hace las preguntas más estúpidas en un estudio de tatuajes: perdería el mismo por hacer preguntas estúpidas en un estudio de tatuajes.

1. “Perdí mi documento de identidad, ¿puedes tatuarme igual?”

No seas inmaduro niño, vuelve a casa o habla con el muchacho de las golosinas con tatuajes temporales...

Estas son algunas de las cosas más tontas que uno puede escuchar y nunca puede decir en un estudio profesional de tatuajes. Espero que hayas disfrutado y lo hayas tomado con humor. ¿Alguna vez escuchaste alguna de estas cosas en un estudio? ¿Alguna similar? ¿Cuáles?  

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