publicidad
Josué, de 5 años, José Luis, de 10, y Brandon, de 5.

Niños migrantes quedan varados en Tijuana

Niños migrantes quedan varados en Tijuana

Tres niños migrantes de El Salvador han permanecido en un albergue de Tijuana por más de dos meses

Josué, de 5 años, José Luis, de 10, y Brandon, de 5.
Josué, de 5 años, José Luis, de 10, y Brandon, de 5.

Jorge Morales Almada
@Yorshmore

José Luis, Brandon y Josué son tres niños salvadoreños que el 25 de octubre salieron del departamento de San Miguel, en ese país centroamericano, con rumbo al norte para reunirse con sus mamás que viven en Washington D.C., pero que han quedado varados en Tijuana.

Los niños, dos de ellos de 5 años de edad y el otro de 10, se encuentran en el DIF de Tijuana, un albergue del gobierno estatal donde fueron enviados el 13 de noviembre al ser detectados por agentes mexicanos de inmigración cuando viajaban en un autobús.

Tres semanas antes, el 25 de octubre, habían emprendido la travesía migratoria desde El Salvador, un viaje con “coyote” por el que la familia en Estados Unidos iba a pagar 10,000 dólares.

El éxodo desde El Salvador lo iniciaron cuatro niños (tres hermanos y un primo) y un adolescente de 17 años que es tío de ellos, a quien le dio un paro respiratorio en algún lugar de México y fue hospitalizado.

Los cuatro niños continuaron el trayecto, pero el “coyote” sólo pudo cruzar al menor de los hermanos, quien tiene 3 años y ya se encuentra en la capital del país con su madre, Ingrid López, quien vía telefónica habló con Univision Los Ángeles para pedir al gobierno mexicano que no deporte a los niños a El Salvador.

Viaje traumático

“Por el peligro que corren allá, la cosa está mala”, comentó la mamá de José Luis y Brandon sobre la violencia en ese país centroamericano. “Que vean el sacrificio que han hecho estos niños”.

publicidad

El recorrido de San Miguel a Tijuana duró 19 días, una larga travesía que dejó a los niños traumatizados, a decir de la madre, ya que la última vez que pudo hablar con ellos, el lunes de la semana pasada, estuvieron llorando y se encuentran desesperados por estar en el albergue.

Hace dos años la señora López llegó a Estados Unidos como indocumentada al escapar de su país por las amenazas que había estado recibiendo de “las maras” que desde la cárcel le exigían una cuota.

“Yo tenía un negocio y de pronto me llegó un aviso de un centro penal, que les tenía que colaborar con 75 dólares semanales, y me empezaron a amenazar con mis hijos”, comentó.

López decidió dejar a sus hijos con el padre, de quien está divorciada, y emigrar a Estados Unidos con la intención de ganar dinero para costear el viaje de los niños.

Univision Los Ángeles confirmó con autoridades de Tijuana que los niños se encuentran en el albergue local y que la sede consular de El Salvador ya ha sido notificada, por lo que los menores estarían siendo repatriados al no tener contacto con la familia.

Un problema más grande

Organizaciones proinmigrantes en Los Ángeles están pidiendo a los gobiernos de México y El Salvador que promuevan un salvoconducto humanitario para que los niños sean entregados a las autoridades de inmigración de Estados Unidos e integrados al caso de asilo al que ha recurrido la madre.

publicidad


“Estos tres niños son sólo la punta del témpano de la crisis migratoria que hay en la frontera, ya que tenemos entendido que hay más de 100 niños centroamericanos en estas mismas condiciones”, dijo Salvador Sanabria, director de El Rescate, una organización proinmigrante en Los Ángeles.

Los activistas apelan a la Declaración de los Derechos del Niño adoptada por Naciones Unidas para que el Gobierno de México otorgue el permiso humanitario que ponga fin a la retención prolongada de los pequeños y se logre la reunificación familiar.

Lea la segunda parte de esta historia:

"Mis hijos corrían más peligro en El Salvador que con un coyote"

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad