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Un joven vive seis meses con su abuela muerta por covid-19 para seguir cobrando su pensión

Cuando la anciana murió en marzo por covid-19, el joven que la cuidaba y que se encargaba de avisar al resto de la familia sobre su salud, no supo cómo decirles sobre el fallecimiento. Durante meses, mientras el cadáver se descomponía, se refugió en el alcohol. Fue hasta hace unos días que sus familiares hallaron la casa sucia, en un estado de abandono y el cuerpo de la mujer encerrado en un habitación junto a una carta.
9 Sep 2021 – 11:12 PM EDT
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El joven desempleado identificado como Agustín tenía una sola tarea: cuidar a su abuela María Jevos, de 89 años, y dar un parte diario a todos sus familiares sobre su estado de salud.

Durante meses, Agustín -que compartía la casa de Caseros, Argentina con su abuela- desarrolló sin problemas esta labor hasta que de pronto comenzó a cancelar reuniones familiares, siempre poniendo como excusa el miedo a un posible brote de covid-19 que pudiera afectar a la anciana, contó Clarín.

El hermetismo de Agustín fue creciendo con el correr de los meses, y aunque algunos miembros de la familia no ocultaron su preocupación, ninguno terminó por desconfiar en la palabra de aquel joven que siempre había cuidado de Jevos.


Pero, lo que comenzó siendo una serie de pretextos para evitar verlos, terminó siendo un silencio total, a partir del pasado 29 de agosto, cuando Agustín cortó de tajo todo contacto con su familia.

Luego de varias semanas tratando de dar con él sin éxito, varios familiares de Jevos se acercaron hasta la vivienda, sin estar preparados para el escenario que estaban a punto de presenciar.

Al entrar a la casa la encontraron sucia y en un estado de abandono, con todos los cuartos llenos de latas de cerveza, sobras de comida y bebidas refrescantes. Sin embargo, el aspecto más macabro se presentó al llegar hasta la puerta de la habitación de Jevos, donde había un cartel que decía: “No entrar, llamar al 911, leéme”, al lado de una carta.

Una vez dentro de la habitación de la anciana, un penetrante olor a putrefacción los golpeó de lleno antes de encontrar el cuerpo en descomposición de Jevos, la cual estaba tapada con una cobija. Más tarde, la policía aseguraría que la mujer había fallecido desde marzo pasado.

Por si este escenario tétrico no fuera suficiente, los familiares de la mujer tomaron la carta escrita por el propio Agustín en la que explicaba: “La abuela murió hace unos meses por mi culpa y no sabía cómo decirlo. Aparentemente contrajo covid-19”.

El joven añadió que un día la encontró decaída y que, luego de negarse a ir al médico, pronto empeoró y después la había hallado tirada en el piso sin vida. “Posponía los días porque no sabía cómo decirlo. Decidí irme, espero que algún día me perdonen”, se justificó.

En la misma carta, Agustín quiso aclarar que toda la mugre que había en la casa se había acumulado después de la muerte de su abuela y que los meses posteriores habían sido “difíciles” y que había recaído en el alcohol.

“Esto lo digo para que sepan que la abuela no vivió en la mugre; siempre estuvo como una reina. Me gustaría contar bien cómo fue todo, pero no puedo. Un beso”, se despidió el joven.


Tras dar aviso a las autoridades, la policía arrestó al joven en una de las ocasiones en las que volvía desde Chascomús -ciudad a la que había escapado- para cobrar la pensión de su abuela, según el sitio MinutoUno.

El caso de Agustín, en medio de la conmoción de la comunidad, será investigado por la Unidad Funcional No. 5 de San Martín.

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