
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Locutor: televisa presenta... Regina: vamos a apoyar a tu mamá en lo que necesite.
David: gracias. Por lo menos, tengo el consuelo de tenerte a ti.
Me preocupa mucho mi mamá. Se tiene que estar sintiendo mal, se tiene que estar sintiendo sola.
Regina: ¿y dónde está? David: pues, iba a ir a hablar con mi papá, no quiso que yo la acompañara.
Regina: bueno, ¿por qué no la buscas? No la dejes sola.
David: sí. Sí, eso tengo que hacer, pero antes quiero hablar con franco.
Franco: padrino, no sé si ahora ya te puedo llamar "papá". Bueno, tú me dices a partir de cuando.
¿qué pasa? ¿todo bien?
Eladio: tu madre me pidió que ahora, que todo se sabe, te reconozca y te dé mi apellido pero tú sabes que no puedo hacerlo. Franco: sí.
Tal vez, ahora no, lo entiendo. Pero más adelante...
Eladio: sinceramente, no lo creo. Lo que sí, aprende.
Aprende, y aprende bien, franco. Mira lo que me pasó por mentir y engañar.
Ten cuidado lo que estás haciendo con marintia. Fíjate bien lo que vas a hacer: la vas a localizar y vas a llegar a un acuerdo con ella, porque, de lo contrario, vas a perder a gabriela.
Gabriela: ¿cómo estás, tía? ¿ya más tranquila?
Julia: no. No, no estoy tranquila.
Me peleé con la mamá de franco. Gabriela: pero ¿cómo, tía?
Si la mamá de franco está muerta. Julia: ¿muerta?
No, no está muerta. Esa fue otra más de las mentiras de eladio.
Esa mujer está muy cerca de él. Y está muy cerca de nosotras.
Gabriela: ¿quién es? Julia: es caridad herrera.
Eladio: piensa, como siempre te enseñé. Franco: a ti te fue muy bien, ¿no?
Eladio: sí, sí, sí. Yo sé que no me fue bien, y no me fue bien por decir una mentira y otra mentira.
Y lo que todavía no resuelvo es cómo se enteró julia. Tuvo que haber sido por caridad.
O por ti. Franco: pudo haber sido humberto.
Ya ves que no me quiere nada. Eladio: no, no digas tonterías.
A él, menos que a nadie le conviene que yo me separe de julia. Voy a averiguar quién fue.
Y lo que sí te prometo, te lo juro, que el día que me entere quién fue, esa persona se va a arrepentir por el resto de sus días por lo que ha hecho. Nina: debiste ser más firme con consuelo.
Arturo: a ver, entiende, no puedo obligarla a nada. Perdón, debo contestar.
Bueno. Ah, es usted.
Dígame, ¿qué noticias tiene del negocio que tenemos? Humberto: todo va conforme lo planeamos.
Mi hija está muy decepcionada de eladio. Arturo: bueno, me alegro.
Humberto: ahora, yo voy a darle un empujoncito para que termine por irse de la casa. Y ahí es cuando tú entras a rescatarla de su prisión.
Arturo: bueno, cuando eso pase, me avisa, por favor. Humberto: claro.
Porque será el momento para que te acerques y nos brindes, nos brindes, tu apoyo, ¿entendiste? Porque a dónde vaya julia, voy yo.
Arturo: sí, eso me queda claro. Humberto: bien.
Solo algo más. Piensa cuál será tu actitud con david, porque si tú no lo aceptas, julia no querrá nada contigo.
Julia: de verdad, qué descaro. Qué descaro, esa mujer, y se hacía la víctima.
Se hacía la víctima diciéndome que había perdido a su hijo, y yo, una imbécil. Hasta le pedí a eladio que fuéramos a buscarlo.
No, cómo debió reírse de mí. Gabriela: no puedo creer que la mamá de franco sea caridad.
Franco nunca me dijo nada, tía. Julia: no, claro que no, porque no sabía, no te lo podía decir.
Apenas se enteró de todo. ¿o no?
¿o ya lo sabía? Gabriela: no--sí, sí, claro.
Julia: ¿él qué? Gabriela: él no sabía nada, tía.
No sabía. Eladio: gabriela, déjame hablar con tu tía, por favor.
Gabriela: sí, tío. Eladio: julia, siento muchísimo haberte lastimado.
¿no te has dado cuenta? Todo lo que hago es para no perderte.
Lo único que te pido es que valores lo que tenemos juntos. Te pido que no echemos por la borda nuestra felicidad.
Julia: ¡qué cínico eres! ¡qué cínico, eh!
¿me estás pidiendo que me aferre a nuestra felicidad? ¿y qué me dejaste para sujetarme?
Nada. No tengo nada.
Eladio: aquí estoy yo. Estoy dispuesto a hacer lo que me pidas, aquí estoy.
Julia: lo único que yo te pedía era que me quisieras a mí, nada más. Pero eso siempre ha sido imposible para ti, ¿verdad?
Me dejaste vacía. Y no sé si esto es una pesadilla o lo hiciste para castigarme por no quererte desde el primer día.
Eladio: no, ¿cómo te voy a castigar? Ya sé, ya sé.
Si tú quieres, alejo a franco y a caridad para siempre de nosotros, y así podemos volver a empezar. Así podemos volver a ser felices.
Nina: ¿quién te habló? Arturo: la gerencia de los hoteles "fiesta america-- nina: arturo, dime la verdad.
Arturo: ok. Nina: ¿por qué estás en contra de la relación de regina y david?
Arturo: solamente quiere jugar con ella. Nina: pues, a mí me parece que ha demostrado ser buen muchacho.
Arturo: a ver, ¿te parece bien que esté seduciendo a nuestras hijas? Nina: no, no, no.
A ver. Salió con daniela, pero los dos se dieron cuenta que no iban a llegar a ningún lado.
Y fue después cuando conoció a regina y se enamoraron, ¿qué tiene de malo? Arturo: mira, no quiero hablar del tema.
Nina: no, pues, a ver, ¿qué haces? Ya están dispuestos a vivir juntos.
Arturo: sí, ya lo sé, ya me lo dijo. Nina: bueno, pues entonces, vete haciendo la idea de aceptarlo.
Y ver a julia como tu consuegra, porque eso es lo que es. Sobre todo ahora que se está llevando tan bien con su esposo.
Arturo: fíjate que sí. El otro día me di cuenta que sí se llevan muy bien.
Julia: que alejes a caridad y a franco, ahora no cambia las cosas. En todo caso, lo hubieras hecho cuando ella salió de la cárcel.
Eladio: ¿no te das cuenta? Estoy tratando de encontrar una solución.
Julia: es que no hay una solución. Es muy tarde para eso, ya no puede haber nada más entre nosotros, nos separamos.
Eladio: no digas eso, julia. Eso no va a suceder.
Nunca. Julia: así ya no vas a tener que ocultar nada.
Puedes hacer público que franco es tu hijo, y a caridad la puedes tener cerca de ti, en cualquier lugar, en cualquier momento. No solamente en la oficina, en todo el mundo, en todo el mundo.
Si quieres verla a solas, haz lo que quieras. Eladio: claro que no, ¿de qué hablas?
Eso que hice en aquel entonces fue un error, y por supuesto que no hay nada entre caridad y yo, ¿cómo crees? Te lo juro.
Julia: ¿sabes qué? No me jures nada.
No hay manera de que vuelva a creer en ti. Eladio: pero, julia-- julia: suéltame.
Caridad: julia fue sumamente dura conmigo. Tiene toda la razón de estar furiosa, pero el que tiene la culpa es eladio.
Franco: a ver, ¿y qué esperabas? ¿ah?
Fuiste la amante de su marido y tuviste un hijo. Caridad: te recuerdo que el hijo ese del que estás hablando eres precisamente tú, franco.
Franco: sí, sí. Y lo reconozco.
Me duele muchísimo lo que me hicieron, pero yo sigo adelante con mi vida. ¿sabes por qué?
Porque tengo un propósito, nada más. Caridad: ¿de qué hablas?
Franco: tú me hiciste mucho daño. Pero eladio, eladio más.
Y él tiene que pagar por esto. Caridad: no, no, ¿cómo puedes estar pensando en venganzas?
¡no, no! Franco: ¿y en qué quieres que piense?
A ver, a pesar de que julia y david ya saben todo, mi padre sigue sin querer reconocerme. Caridad: dale más tiempo.
Franco: le he dado toda mi vida, ¿no te parece? Pero se acabó.
Él va a saber perfectamente quién soy y de lo que soy capaz. Eladio se va a arrepentir de no darme el lugar que me merezco.
Gabriela: tía, ¿cómo estás? Ya decidí que voy a hablar con franco sobre caridad.
Tía, yo no sabía que ella era su mamá, y supongo que ya no la quieres en la fundación. Julia: gabi, tú has manejado muy bien la fundación durante todo este tiempo, así que sé que tomarás la mejor decisión.
Gabriela: tía, aunque la mamá de franco sea caridad, ella te mintió. Te engañó, y no solamente a ti, a mí también.
Julia: bueno, es como dices, vas a tener que hablarlo con franco. Y sobre la fundación, quiero que la lleves tú sola, de ahora en adelante.
Gabriela: no, tía, sin ti, si tu apoyo, yo no voy a poder. Julia: tú cada vez has tomado más responsabilidades, y lo haces muy bien.
Yo voy a ir a visitar, no voy a participar de esa fundación que, básicamente, la mantiene eladio, no puedo. Gabriela: no, tía, por favor, no digas eso.
Yo sé que es muy fuerte todo lo que está pasando, pero ¿no crees que te puedas arreglar con mi tío? Julia: ¿qué?
¿después de tantas mentiras? No.
Eso es imposible. ¿y sabes qué?
Tengo mis dudas si sigue o no con caridad. Gabriela: no, no.
Eso no lo creo. Pero si quieres te lo puedo averiguar.
Yo puedo hablar con franco-- julia: no, sabes que no quiero nada que venga de él. Nada.
Gabriela: tía, por favor, escúchame. Yo te quiero mucho y entiendo por lo que estás pasando, pero franco es mi marido.
Y no puedo mentirle. Y yo no sé qué hacer.
Julia: no te preocupes. Tengo claro que no es su culpa, pero es que solo verlo me va a recordar todo lo que hizo eladio.
Gabriela: sí, lo sé. Julia: mi amor, a ti te puedo ver cuando quieras.
Pero para poder tener contacto con franco necesito tiempo. Consuelo: están hermosos.
Clara: ¿te acuerdas cuando--cuando vivíamos en el orfanato y no teníamos zapatos de nuestra talla? Consuelo: sí, cómo no.
Clara: pues ahora, este bebecito hermoso va a tener muchos zapatos de su talla, y de todos los colores. Consuelo: eso fue justamente lo que le dije a miguel.
Clara: bueno, pero también tú y yo lo hemos hablado mucho, ¿no? Consuelo: clara, dime la verdad.
¿los compraste tú o los mandó miguel? Clara: ay, consuelo, pues, no te puedo engañar.
Él los compro, pero con muchísimo amor para tu bebé. Consuelo: ya lo sabía.
No sabes cómo lo extraño. Cómo me duele no verlo.
Clara: ay, manita. Consuelo: ay, doctor, qué bueno que llegó.
Dígame, ¿ya nos podemos ir? Doctor: sí, solo voy a revisarlo, darle las últimas instrucciones, y en cuánto la libere su ginecólogo, se podrán ir a casa.
David: ni pude decirle a mi mamá nada de nuestra decisión de vivir juntos, mi amor. Regina: ay, pero no era el mejor momento, mi amor.
David: sí. Regina: yo sí hablé con mi mamá.
David: ah, ¿sí? Regina: sí, nos apoya.
David: ¿en serio? Regina: sí.
David: ah, vaya. Regina: aunque...
Mi mamá insiste en que mi papá quiere divorciarse para estar con tu mamá. David: yo creo que es cuestión de tiempo para que tu mamá se dé cuenta de que no es así.
Regina: métela al micro, ¿sí? Porfa.
David: sí. Regina: te va a encantar.
David: gracias. Regina: hola.
Franco: hola, regina. Regina: pasa.
Franco: david, tenemos que hablar, hermano. Clara: oye, ¿qué te dijo el ginecólogo?
Consuelo: solo fue por la lista de medicinas y ya podemos ir por la cuenta. Clara: supongo que la va a pagar tu suegro, ¿no?
Consuelo: yo no quería, pero insistió tanto que no me quedó remedio. En cuanto pueda se los voy a pagar, no quiero deberles nada.
Clara: pues sí. Pues para que veas cuánto te queremos los que te queremos, te lo iba a dar hace rato, pero no pude.
Consuelo: ay. Clara: es de parte de justino.
Toma. Consuelo: gracias.
Clara: y también este dibujo que te hizo mi--luisita. Consuelo: qué bonito detalle.
Ya les voy a dar las gracias. Y bueno, tampoco te había podido contar, pues, decidí darle una oportunidad a justino.
Consuelo: me da mucho gusto, clara. Tú siempre lo has querido.
Y a luisita, mucho más. Me imagino que ya superó lo de maribel.
Clara: sí, sí. Yo tampoco ya me siento mal por eso.
Consuelo: qué bueno. Ustedes sí pueden ser felices, aprovecha la oportunidad, de verdad.
Clara: te quiero. Consuelo: yo también.
Franco: tal vez no te guste que te llame hermano, david, pero es lo que somos. David: mira, yo todavía no lo asimilo.
¿sí? Y por eso estás aquí, para que platiquemos.
Regina: mi amor, voy al súper, para que ustedes platiquen. David: claro, mi cielo, con cuidado.
Regina: adiós, franco. Franco: regina.
David, yo no entiendo, regina te ha provocado muchísimas broncas con nuestros padres, ¿y sigues con ella-- david: no, cállate, cállate. Tú y yo ya hablamos de eso, no hables de regina.
Mi papá sí la acepta, y no te metas con regina. No te metas-- franco: relájate.
David: ok, no te metas con ella, no hables de ella. Franco: no te pongas así.
Vine en buen plan. David: no, si yo te llamé también en buen plan, franco.
Pero, por última vez te digo, que no voy a permitir que hables mal de regina. No la molestes.
Franco: está bien, ¡está bien! David: está bien.
Franco: hablemos de lo que me trajo aquí. David: no puedo entender cómo mi papá hizo todo esto, no lo puedo entender.
Franco: yo, en cambio, agradezco que él haya buscado tenerme cerca de él. Porque soy su hijo, david.
Me da gusto tener un padre. Y ojalá que julia y tú también lleguen a entenderlo.
Clara: bueno, voy a ver si ya están los papeles, para que nos podamos ir, ¿sí? Consuelo: ahorita yo me cambio.
Clara: no me tardo. Daniela: hola, consuelo.
Consuelo: hola, dani, ¿cómo estás? Daniela: ¿ya te dijeron mis papás que pensamos en ashmore para que sea el padrino del bebé?
Consuelo: no me gusta. Daniela: híjole, me da mucha pena, pero yo ya se lo dije a ashmore y no creo que tú quieras causarle problemas de trabajo a mi papá.
Consuelo: ¿por qué hiciste eso sin preguntarme? Daniela: porque mi mamá me dijo que ya estaban todos de acuerdo.
Consuelo: la mamá de erick soy yo. Daniela: y el padre es mi hermano.
Aunque, por desgracia, por ahora no puede decir nada. Consuelo: daniela, yo lo hablé con tu papá.
El padrino va a ser agustín. Daniela: qué mala onda eres, consuelo.
Abusas porque mi hermano no puede opinar. Pero sabes perfectamente que si él estuviera despierto las cosas serían muy diferentes.
Consuelo: daniela. Clara: ¿qué pasó?
Consuelo: nada, solo tengo que ponerme firme. Si no, la familia de erick va a querer controlar todo, toda la vida mía y de mi hijo.
Bebé: consuelo: ¿verdad, mi amor? David: ¿por qué tienes este interés de precipitar las cosas?
Franco: porque yo también soy un gómez luna, david. David: bueno, mi mamá y yo sabemos perfectamente que tú no tienes la culpa.
Franco, lo que sí no puedes esperar es que de la nada yo te acepte como mi hermano. O que mi mamá quiera acercarte a ti como si fueras su hijo-- franco: solamente estoy pidiendo lo que me corresponde, david.
Yo no entiendo, yo no sé por qué ustedes se resisten en aceptarme, como sea, yo también he sido parte de esta familia, ¿o no? David: está bien, mira, está perfecto.
Siempre has sido parte de la familia. ¿sabes que sí no has hecho?
Ganarte nuestro aprecio. Nunca hiciste nada-- franco: ¡david, no seas injusto!
Yo solamente he recogido las migajas de lo que tú has disfrutado siempre, david. Ahora estoy casado con tu prima, merecemos algo mejor, ¿no?
Franco: ¿sabes qué? ¿sabes qué, franco?
Está perfecto, yo tuve privilegios, quizás. ¿sabes qué tuviste tú?
Tú tuviste el cariño. Tú tuviste el privilegio y el favoritismo de mi papá.
¿qué? ¿tú piensas que eso no me duele?
¿no piensas que eso me afecta? Franco: ya, david, olvidemos todo esto, tratemos de llevarnos bien.
David: no, no, mira, franco, yo siento que ahora va a ser mucho más difícil llevarnos bien. ¿sí captas que mi mamá está destrozada?
¿sí entiendes que estoy muy molesto por tanto maldito engaño? Franco: pues, a mí también me engañó mi padre.
Pero yo trato de comprenderlo, david. David: ¿tratas de comprenderlo?
Yo no entiendo cómo tratas de comprenderlo, tú tendrías que ser como él para no sentirte mal por lo de mi mamá. Franco: ay, david, por favor.
Tú mamá tampoco es una santa, bien que engañó a mi papá con arturo. David: ¡no vuelvas a hablar mal de mi mamá!
¿qué te pasa? ¡no vuelvas a hablar mal de mi mamá!
Franco: ¡es la verdad! David:¡no, no es la verdad!
Eso fue un maldito invento que inventó la mamá de regina. Mira, a mí no me interesa, no me importa si llevas mi sangre.
No me importa. A mi mamá la vas a respetar.
Y si no puedes, yo te obligo. Lárgate, ¡lárgate de mi casa!
Franco: ¿sabes qué? Te lo juro que te voy a traer pruebas.
Para que te tragues tus palabras, david. David: lárgate, lárgate de una vez-- franco: no me toques.
David: lárgate, lárgate. Humberto: hija, ¿querías verme?
Julia: sí, papá. Humberto: ¿qué pasó, mi hijita?
¿has tomado alguna decisión? Julia: no, no puedo.
Es horrible lo que me está pasando. Ahora amo a eladio con todo mi corazón, y no sé qué hacer.
Humberto: te entiendo, hija, pero tendrás que olvidarlo. Por mucho amor que le tengas, una ofensa así no se puede olvidar nunca.
Si le perdonas esta, ¿qué puedes esperar para después, mi hija? Julia: tienes razón.
Pero me duele. Y yo creía que él había cambiado, le entregué todo.
Humberto: ya, hija, ya. No sabes cómo me gustaría que tu madre estuviera aquí para consolarte, mi hijita.
Yo me he portado mal antes, lo sé, pero ahora me tienes a tu lado, mi cielo. Hijita, ven.
Ya, mi hija, ya. Ya, mi cielo.
Consuelo: erick, nuestro bebé y yo vinimos a despedirnos. Ya nos dieron de alta, así que vamos a casa.
Pero yo te lo voy a traer tanto como el doctor me deje. No sabes cómo me gustaría que pudieras verlo.
Lo hermoso que es, es una bendición. Despierta pronto, ¿sí?
Mira, bebé, despídete de papá. Eladio: obvio, obvio.
Sé que quedé en ir a nueva york, pero tengo un problema familiar. Y para mí la familia es primero, así que no puedo ir hasta que lo resuelva.
¿cómo? ¿me va a poner condiciones?
Claro que no. Ustedes pierden más si no se hace el negocio.
Adelante, entonces, es su decisión. Julia, julia, ¿qué es esto?
¿qué significa? Julia: yo me voy, eladio.
Espero no verte nunca más. Eladio: no, julia, por favor, tú no te puedes ir a ningún lado, por favor.
Julia: no, suéltame. Eladio: ¿no te das cuenta?
Ya no hay vida sin ti. Por favor, no te vayas.
Quédate. Quédate y vamos a arreglar las cosas, ¿sí?
Te lo ruego, te lo ruego. Ven conmigo, no te vayas, por favor.
Quédate. Consuelo: erick, ay, no lo puedo creer.
Ay, voy a llamar a un médico, tú, tranquilo. Erick: julia: no puedo.
No puedo seguir viviendo bajo el mismo techo que tú. Todavía siento algo horrible en el estómago.
Eladio: no me digas eso, no lo pienses. Julia: cada vez más me doy cuenta de todas las mentiras que me dijiste.
He estado recordando desde que trajiste a franco a esta casa, cada detalle, cada cosa. ¿sabes cómo me siento?
Eladio: yo me siento peor, créelo. Mira, estoy consciente de que actué mal.
Sí, sabía que estaba cometiendo un error, y dije: "todo lo puedo tapar con una mentira". Y de ahí, tuve que ir a otra mentira, y otra, y otra, y créeme, lo único que quería era un mundo perfecto para ti, pero yo sé que eso no existe cuando todo nace de una mentira.
Julia: sí, sí. Y esa mentira terminó por destruirme.
Eladio: pero aquí estás. Quédate.
Quédate... Y además, tú no te puedes ir, esta casa la construí para ti, pensando en ti, por ti.
Si alguien se tiene que ir, soy yo el que se tiene que ir, julia. Julia: no lo sé.
No lo sé. Mañana voy a venir por mi papá.
Pero hoy me voy a ir. No quiero que me mandes seguir.
No quiero que sepas donde voy a estar. Eladio: julia.
Julia, te estás llevando mi vida, julia. Doctor: tranquilízate, erick.
Ahora tus músculos no tienen fuerza porque has estado mucho tiempo en coma. Te irás recuperando poco a poco.
Pero, por el momento, no te puedes levantar, ¿ok? Erick: ¿en coma?
Doctor: sí, has estado seis meses. Ahora, tranquilo.
Lo importante es que reaccionaste. Ahora debemos hacerte unos estudios para asegurarnos que todo esté bien.
Erick: ¿dónde está mi mamá? ¿y mi esposa?
Doctor: tú esposa fue la que nos avisó que despertaste. Está esperando afuera para que le digamos que ya puede verte.
Erick: consuelo. Arturo: humberto, ¿cómo está?
Humberto: te llamo para contarte que logré hablar seriamente con mi hija, y ya se va de esta casa. Arturo: ¿qué?
¿y a dónde va a ir? Voy a buscarla.
Humberto: no, tranquilo. Por lo pronto, decidió ir al departamento de david, en lo que encuentre un lugar a dónde pueda llevarme.
Pero al menos ya está afuera. Arturo: bien, muy bien.
Perfecto, voy a buscarla en este momento. Humberto: ten cuidado, no te vayas a encontrar con-- arturo: gracias.
Nina: ¡despertó! Erick reaccionó.
Arturo: ¿qué? Nina: sí, reaccionó.
Regina: ¿sigue aquí? David: no, ya se fue.
Regina: ¿cómo te fue con él, amor? David: mal.
En verdad, no tengo idea si algún día lo voy a poder aceptar como mi hermano. Regina: mi amor, va a tomar un tiempo, pero-- david: no, ¿tienes idea de lo que me dijo, el desgraciado?
Me pidió que yo tenía que perdonar a mi papá, porque según él, mi mamá también lo engañó. Regina: ¿a qué se refiere?
David: no sé, el imbécil dice que mi mamá y tu papá tienen una relación. Consuelo: hola.
No sabes qué gusto me da que despertaste. Erick: no puedo creer nada de lo que pasó, mi amor.
Consuelo: erick, ¿tú recuerdas por qué fue el accidente? Erick: no.
¿y tú embarazo? Consuelo: nuestro hijo ya nació.
Erick: ¿sí? Consuelo: pensé que al menos eso te daría gusto.
Pensé que lo primero que me ibas a preguntar es cómo es, si tiene tus ojos, pensé que querrías conocerlo. Veo que no.
Erick: no lo tomes así, no me siento bien. Consuelo: pero te vas recuperar.
Y espero erick, por favor, te ruego que trates de ser un buen papá para nuestro bebé. Erick: vamos a ser una familia bonita, feliz.
Lo juro. Consuelo: erick, no.
No. Ya lo habíamos hablado.
Yo me voy a divorciar de ti. Regina: ¿por qué dice eso?
David: no sé, no tengo idea. Porque es un imbécil.
Por eso lo corrí de la manera en que lo corrí del departamento, porque está inventando estupideces, es lo que está haciendo. Regina: ¿y te dijo de dónde sacó eso?
David: no, claro que no. Pero si hay algo que no le voy a permitir a franco, ni a nadie, es que hable mal de mi mamá.
David: bueno, seguramente sacó esa idea, porque mi mamá es la que le ha dicho a todo el mundo que mi papá la quiere dejar por julia. No es que, pues-- david: no--no, a ver.
No me digas que tú crees que puede ser cierto. Julia: hola, hijo.
Erick: no te voy a dar el divorcio. No voy a dejar que te vayas con miguel.
Consuelo: erick, por favor, trata de comprender. Erick: no, no te voy a dejar.
Te vas a quedar casada conmigo y vas a ser mi esposa. Consuelo: erick-- erick: y luego, vamos a estar juntos, y ya.
Consuelo: me está matando esto, te lo juro, erick. Erick: ¿qué?
Consuelo: te lo juro que también me duele. Erick: no, no te vas a divorciar.
¿qué es esto? ¡sáquenme!
No te vas a divorciar. Doctor: salga, por favor.
¡salga! Erick: doctor: tranquilízate, todo está bien, tranquilízate.
David: ¿estás bien? ¿qué pasó?
Julia: david, perdóname por venir así. No puedo más.
No puedo seguir al lado de tu padre. David: tranquila, tranquila.
Julia: es que no puedo, no puedo con lo que pasó. No soporto verlo a él, no soporto ver a franco.
David: hiciste bien en venir. Pásale, mamá, ven.
Regina: le voy a hacer un té, para que se tranquilice. Julia: gracias, regina.
David: pasa, siéntate. Tú puedes quedarte aquí el tiempo que necesites.
¿sí? Julia: gracias, mi amor, gracias.
Clara: ay, consuelo, trata de calmarte, te va a hacer daño. Consuelo: no puedo creer que después de todo esto erick siga siendo el mismo.
Clara: bueno, supongamos, ¿como qué tendría que haberlo hecho cambiar? Consuelo: tienes razón.
Clara: chiquito. Consuelo: ni siquiera sé por qué tuvo esa esperanza.
Pero, claro, ni siquiera se puso feliz de saber que su hijo nació. Clara: ay, mana.
Consuelo: en verdad, creo que no me puedo decepcionar más de erick. Clara: te entiendo, pero, por favor, ten cuidado con lo que dices.
No vaya a ser que tu suegra te escuche y todo se complique. Ya ves cómo le fue al pobre de miguel.
Consuelo: tienes razón. Hace poco lo llamé para decirles lo de erick.
Así que no creo que tarden en llegar. Regina: aquí tiene, señora.
Espero que la ayude a sentirse mejor. Julia: gracias.
Regina: los dejo para que hablen. David: gracias, mi amor.
Julia: ay, david, perdóname, no sabía que regina iba a estar contigo, ¿sabes? Mejor me voy a ir a un hotel.
David: no, no, no. De ninguna manera, no te preocupes.
La verdad, con todo lo que pasó, desde que volvimos no te lo he podido contar, pero regina y yo decidimos vivir juntos. Julia: ¿de verdad?
David: sí. ¿qué pasa?
¿no te gusta la idea? Julia: no, lo que pasa es que me sorprende, yo creo que es muy pronto.
¿no te parece? David, estoy pensando en los problemas que te puede traer esto.
Entre tu papá y arturo. David: no, el señor arturo se niega a aceptarme, pero-- julia: por eso.
David: le pese a quien le pese, regina y yo vamos a estar juntos. Ya lo decidimos.
Espero que tú lo entiendas, que estés de acuerdo, que me apoyes. Clara: oye, ¿cómo que ya se tardó el doctor, no?
Consuelo: sí, no entiendo. No sé qué pasa.
Arturo: consuelo, ¿cómo está mi hijo? Consuelo: pues-- nina: debe sentirse raro, de saber-- arturo: ¿cómo está erick?
Doctor: ¿qué es lo que le dijo a su esposo que lo alteró tanto? Nina: pero ¿qué te pasa?
¿qué le hiciste a mi hijo? Consuelo: ¡no le hice nada!
Solo hablamos. Y me dijo que vamos a ser una familia feliz, que no somos, porque nos vamos a divorciar.
Eso fue lo que le dije. Nina: pero ¿cómo se te ocurre decirle eso?
¿no te das cuenta que lo pudiste poner peor? Arturo: cálmense, no es momento de pelear, por favor, tranquilas.
Nina: si por tu culpa a erick le pasa algo, no te lo voy a perdonar nunca. Y te juro que te voy a quitar al niño.
Consuelo: inténtelo, porque jamás voy a dejar que eso pase, ¿me entendió? ¡jamás!
Arturo: doctor, por favor, explíqueme. Clara: tranquila.
Julia: ay, david, ¿qué te digo? Mira, si regina y tú de verdad se aman, van a superar cualquier obstáculo.
David: yo estoy seguro que así va a ser. Julia: y bueno, por mí no te preocupes.
No quiero estar aquí, yo me voy a otro lugar. David: no, no, mamá.
Yo no te dije lo de regina para que tú pensaras que no te puedes quedar aquí. Solamente te lo estoy compartiendo.
Te estoy compartiendo algo que me hace sumamente feliz. Julia: entiendo, mi amor.
Y si me vine para acá, en vez de estar en un hotel, es porque quiero estar cerca de ti. Te necesito.
Me siento muy mal, mi amor. Mañana voy a buscar un lugar para mi papá y para mí.
David: mamá, mamá. A ver, escúchame.
Yo estoy de acuerdo de que tú te separes de mi papá, pero, escúchame esto, ¿por qué te fuiste tú de la casa? Él se tuvo que haber ido de la casa.
Julia: no, él me lo propuso, pero yo no quise, no acepté. David: bueno, pero ¿por qué hiciste eso?
Julia: porque no quiero nada que venga de él, por eso. Consuelo: tu abuela, bebé, está muy equivocada.
Los montenegro pueden tener mucho dinero, y muchas influencias, pero yo soy tu mamá. Y nadie, nunca, nos va a separar.
Clara: tienes razón, mana. Aunque sean los montenegro, no importa.
Pero, mira, ya no pienses en eso porque se te va a agriar la leche. Consuelo: gracias por apoyarme en todo momento.
Clara: para eso somos las amigas. Voy por unas botellitas de agua, ¿sí?
No me tardo, para que se te pase el mal sabor de boca. Ahorita vengo.
Consuelo: sí. Miguel: ¿qué pasó, clara?
Clara: te hablo para contarte que erick ya despertó. Miguel: ¿y cómo está?
Pues bien. Despertó siendo el mismo de siempre.
Imagínate que le dijo a consuelo que nunca le va a dar el divorcio. Miguel: no, es que no es cuestión de que quiera o no.
Lo tiene que hacer, y si agustín no se encarga pronto, yo voy a pagar a los abogados que sean necesarios para que ella quede en libertad. Clara: ay, me parece muy bien que la apoyes tanto, miguel.
Solo te recuerdo que lo hagas con mucho cuidado. Y sin que se sepa que tú estás ahí atrás de todo esto.
Si no va a ser peor. Miguel: sí.
Sí, es cierto. Clara: te quise avisar que despertó para que pues veas cómo le vas a hacer y para que no te dejes llevar por lo que sientes por consuelo.
Miguel: no. Ahora que erick regresó del coma no me puedo equivocar en nada si quiero ayudar a consuelo.
David: ¿vas a dejarle tu casa a mi papá y a franco? Eso no me parece justo, no me parece lógico.
Julia: mi amor, yo no estoy pensando en eso. No estoy pensando en una casa.
¿sabes qué? ¿podemos hablar de esto mañana?
Estoy agotada. David: mamá, tienes que entender-- regina: david, reaccionó.
¡erick ya despertó! David: amor, muy bien.
Vamos, vamos a verlo. Agarra tus cosas.
Regina: no, no, no. Yo voy sola, tú quédate con tu mamá.
David: ¿estás segura? Te puedo acompañar sin ningún problema.
Regina: sí, me voy a sentir mejor y yo no quiero que mi papá te haga ninguna cosa ahorita. David: está bien, está bien.
Tienes razón. Al final de cuentas, es un asunto de familia, y pues, para tu papá yo solo soy el hijo de su enemigo, ¿no?
Regina: mi amor, despertó. David: felicidades, despertó.
Franco: ya hablé con caridad sobre marintia, porque no me contesta el teléfono. Eladio: obvio, obvio que no lo iba a hacer.
Franco: si veo que no se comunica con caridad, la voy a mandar a argentina para que la busque. Eladio: sí...
Franco: es lo menos que puede hacer, ella no tiene por qué meterse en mis problemas. Eladio: no has entendido, ¿verdad?
Si quieres que salga bien, vas y te encargas tú de eso, personalmente. Déjame pensar qué vamos a decir para que vayas a argentina y soluciones ese asunto de una vez por todas.
Franco: perfecto, pero tiene que ser algo creíble para que gabi no sospeche nada. Eladio: una vez que llegues aláa no puedes tener ninguna consideración con esa mujer.
Aprende, aprende de lo que me pasó con julia por no arreglar las cosas con tu madre. Franco: yo sé perfectamente que a mi madrina le dolió mucho saber que yo soy tu hijo.
Pero le molestó más saber que mi mamá está viva y que trabaja contigo. Espero que pronto te perdone.
Eladio: ¿no te das cuenta? Eso no va a pasar.
Julia ya se fue de la casa. Daniela: gracias.
Brindo por mi hermano. Ashmore: cuñado.
Es un buen motivo para celebrar. ¿dónde quieres ir?
Daniela: al hospital. Ashmore: pero le deben hacer estudios de reconocimiento, y toda tu familia va a estar ahí.
Daniela: bueno, pero es que yo quiero ir a ver a mi hermano. Ashmore: mejor vamos por ahí, un rato, y yo luego te llevo al hospital.
Daniela: está bien, pero en serio me llevas, después. Ashmore: sí.
Franco: en verdad, siento muchísimo por lo que estás pasando. Eladio: ya, déjame solo.
Tengo que pensar qué voy a hacer para recuperar a julia. Porque si la pierdo, fíjate bien, las cosas no van a estar nada bien entre nosotros.
Franco: ¿por qué? ¿yo qué culpa tengo de eso?
Eladio: ya, ya. Nada va a ser igual.
Nada. Porque, entonces, no voy a poder obligar a julia a aceptarte.
Tampoco te pongas así, no te va a faltar nada, ni a ti ni a tu madre. Así que, probablemente, te deje alguna empresa a ti, pero eso sí: va a ser separada de lo que tengo yo en mi sociedad.
Franco: entonces, no estaría a tu lado, ni siquiera pertenecería a tu grupo, ¿solamente porque julia y david saben la verdad? Eladio: lo siento.
Esto lo voy a solucionar de alguna manera. Ya no me digas nada más.
Gabriela: me dijo el abuelo que mi tía se fue. Eladio: que les quede claro a los dos: ya no voy a hablar de eso.
No quiero que nadie me moleste. Franco: sin mi madrina, las cosas se van a poner muy difíciles en esta casa.
Vas a ver. Gabriela: ¿por qué lo dices?
Franco: ya lo viste a tu tío. Y por la actitud que david tuvo conmigo.
Gabriela: ¿ya hablaron? Franco: sí.
Y le valió que yo fuera en buen plan a tratar de arreglar las cosas. Nunca me va a aceptar.
Hasta me corrió de su departamento. Gabriela: ¿david?
Franco: sí. Gabriela: no, franco, no lo puedo creer.
Franco: es que tú no conoces bien a tu primo. Gabriela: sí, no conozco bien a mi primo, ni a nadie que me rodee.
Ni a ti. Franco: no, mi amor, ¿cómo dices eso?
Gabriela: a ver, franco. ¿por qué no me dijiste que caridad es tu mamá?
Doctor: su hijo está bien. Se le subió la presión, pero ya lo estabilizamos.
Nina: ¿ya está fuera de peligro? Doctor: sí, por eso lo trajimos a este cuarto.
Cualquier cosa, estamos para servirle. Nina: gracias.
Arturo: gracias, muchas gracias, doctor. Hijo, erick.
Erick. Erick: ay, papá.
Arturo: qué bueno que ya despertaste, hijo. Erick: ¿para qué desperté?
Si consuelo me quiere dejar. Nina: a ver, no pienses en eso.
Procura ponerte bien para que estés con tu bebé. Erick: papá, ya me acordé.
Cuando iba manejando, antes del accidente, lo último que me dijiste fue que me buscaba la policía. Nina: a ver, mi amor, hijo.
Lo importante ahora es que reaccionaste y que estás bien. Arturo: tu mami tiene razón.
Lo primero es tu salud. Nina: además, sabemos que estás arrepentido de lo que hiciste.
Pero si ella no quiere comunicarse-- arturo: nina, de eso podemos hablar después. Nina: bueno, pero ¿para qué después?
Arturo: para no alterarlo, por dios. Agente: me avisaron que el joven montenegro ya despertó.
Arturo: sí, ya despertó, ¿no lo ve? Agente: me alegro que ya esté mejor, así podemos continuar con el proceso del homicidio de la señorita montserrat moret.