
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Locutor: televisa presenta... Caridad: franco.
Franco: ya sabes que cada vez que te veo se me revuelve el estómago. Caridad: pues te vas a tener que aguantar, porque yo no voy a renunciar a mi trabajo y menos a mi papel de madre.
Franco: no creas que vas a tener siempre esta misma suerte. Caridad: ¿qué vas a hacer?
Franco: por el momento nada, pero confío que la vida ponga todo en su lugar. Ahora alguien más sabe que soy hijo de eladio.
Caridad: ¿cómo? Pero eso no puede ser.
Ese es un secreto que todos tenemos que guardar. Franco: cuando se enteren que soy un gómez luna, yo voy a tener muchísimos beneficios.
En cambio, a ti julia no te va a perdonar que te hayas metido con su marido y que hayas regresado para seguirle mintiendo. Consuelo: eres tan hermoso, bebé.
Conmigo y con clarita te vas a divertir muchísimo. Pero contigo, miguel, todo sería más bonito.
Hola, miguel. Miguel: hola.
Ya no aguantaba las ganas de escuchar tu voz. ¿cómo están?
Consuelo: los dos estamos bien. Te extrañamos.
Bueno, yo te extraño muchísimo. Miguel: yo también te extraño mucho.
Pero voy a tener que poner distancia. Se soltaron muchos comentarios en las redes sociales sobre nosotros.
Consuelo: lo sé, me lo enseñó tu papá y me-- me dijo que hay muchísimas razones para que tú y yo no estemos juntos. No lo quise leer completo, pero dime qué dice.
Miguel: no, no, es mejor que no sepas, es muy mal intencionado. Ya sabes, gente que opina sin saber qué pasa en realidad.
Consuelo: solo esto nos faltaba. Miguel: no, no, consuelo, todo esto va a pasar.
No sé cómo, pero estoy seguro que el tiempo va a poner todo en su lugar. Consuelo: yo no estoy tan segura.
Miguel: consuelo, tú misma me lo dijiste. Nada de lo que hagan va a cambiar el amor que sentimos.
Consuelo: me gustaría tanto que estuvieras aquí para decírmelo en persona, mientras me abrazas. Miguel: no me digas eso, yo también te necesito.
Pero por tu bien y por el del bebé, es mejor que no me acerque a ustedes. Consuelo: eres el mejor hombre que he conocido.
Miguel: tú me haces ser mejor todos los días. Dale un beso al bebé.
Te amo. Eladio: uno comete errores y-- y con el tiempo, con el tiempo se vuelven contra uno.
Perdóname por todo lo que te he mentido. Después de todo, la verdad es que franco es-- es otro hijo para mí.
Arturo: él te hizo criar y cuidar al hijo que tuvo con otra mujer. Eladio: encárgate, callao.
Ya regresé, mi amor. Vinieron conmigo david y regina, te tienen una gran sorpresa.
Julia: ¿en dónde está david? Eladio: pasaron a conocer al hijo de consuelo y de ahí vienen para acá.
Julia: muy bien, porque así vas a tener tiempo para explicarme. ¿hasta cuándo me pensabas decir que franco es hijo tuyo?
Eladio: ¿quién te dijo eso? Julia: contéstame.
Eladio: ¿quién te lo dijo? Julia: ¿no me vas a decir?
Perfecto. Entonces, ¿quieres que hable con franco para que se haga una prueba de adn?
¿quieres? ¿o esta vez sí te la vas a hacer tú?
Eladio: no es necesario. Es cierto, franco es mi hijo.
Julia: ¿cómo pudiste hacerme esto? Eladio: por favor, déjame explicarte.
Julia: david apenas le lleva cuatro meses a franco. No respetaste mi embarazo.
Eladio: ¡no me digas tampoco eso! ¿eh?
Sabes perfecto que me rechazabas y que yo, tontamente, creía que ese embarazo era de arturo. Perdóname.
Julia: todo lo quisiste resolver metiéndote con--con otra. Me trituraste por más de 20 años, por más de 20 años diciéndome que david no era tu hijo, y mira.
Mira al final quién resultó ser el traidor, tú. Tú.
Eladio: tienes razón, julia. ¿qué te digo?
No tengo justificación. Julia: no, no la tienes.
Eladio: yo sé que no la tengo. Julia: ¡no la tienes!
No la tienes. ¿y cómo me vengo a enterar de esto, eh?
¿en qué momento? Cuando más te amo.
Cuando yo creí que eras lo mejor de mi vida. Cuando yo creí que nada más eras mío.
Daniela: pásale, acuéstate. ¿sabes qué?
Yo creo que deberían de dejar abiertos los cuneros todo el tiempo para que cualquiera que pase vea lo hermoso que está mi sobrino. Consuelo: está lindo, ¿verdad?
Daniela: es el más guapo, consuelo. Oye, te quería preguntar, ¿y cuándo lo vamos a bautizar?
Porque... Yo quiero ser la madrina, ¿sí?
Consuelo: aún todavía no sabemos quiénes van a ser los padrinos. Pero, eh, te propongo que, no sé, luego lo vemos.
Muchas gracias por mostrarle amor a mi bebé. En serio.
Daniela: ay, ándale, consuelo, por favor. Por favor, deja que yo sea su madrina, porque así al menos habrá alguien cerca de él que sí quiere a su papá.
Consuelo: daniela, no me lo tomes a mal ni te enojes. En algún momento yo pensé que fuera regina.
Daniela: claro, como ahora mi hermano no puede opinar. Consuelo: daniela, pueden ser las dos.
Y a lo mejor el padrino-- daniela: david no puede ser, porque mi papá lo alucina. Ah, y miguel mucho menos.
Así que, por favor, piensa bien lo que vas a decir, consuelo. David: hola.
Regina: hola. David: ¿cómo están?
Regina: hola. Hola, dani.
David: ¿cómo estás? Regina: ¿cómo estás?
Consuelo: bien, ¿y ustedes? Hola.
David: ¿cómo estás? Consuelo: bien, bien, contenta de verlos.
Daniela: eladio: lo siento, julia, lo siento. Ven, por favor, entiende.
Tenía mucho miedo de perderte. Julia: en eso te doy la razón.
Si lo hubiera sabido hace años, te lo juro que en ese mismo instante te dejo. Eladio: por favor.
Julia: jamás te habría dado esta última oportunidad. Me prometiste hablar con la verdad, y no me cumpliste.
Eladio: ¿no te das cuenta? Si te lo hubiera dicho antes, ¿qué hubiera pasado?
Hubieras tenido la misma reacción. Julia: ¿por qué no tuviste el valor de decírmelo?
¿por qué? ¿por qué me tuve que enterar por otro lado?
Eladio: sí, es un error, ¡es un error! ¡ya lo sé que es un error!
Un error del que, además, franco ni siquiera tiene la culpa. Julia: no, no, él no.
Tú. Tú cuando lo trajiste aquí, y me pediste que me hiciera cargo de él, de tu hijo.
Y no solamente me engañaste, fui tu burla, burla de todo, todos estos años, porque yo nunca, nunca hice diferencia entre tu hijo y david. Jamás.
Claro, ahora lo entiendo todo. Por eso le diste las acciones a él en vez de a gabriela.
Por eso todo el tiempo, todo el tiempo estuviste tan apegado a franco, por eso lo querías más que a mi hijo. Eladio: julia, julia, por favor, te he demostrado cuánto te quiero y lo mucho que te necesito.
No dejes que esto nos separe ahora que somos felices, por favor, julia. Piensa, piensa-- julia: no.
No. Después de esto, ya no creo nada.
No creo en nada, no creo que nuestra felicidad sea verdad, no creo nada. Sabes que no te creo que me quisiste.
Eladio: eso sí no lo digas. Julia: no.
Eladio: no lo digas. Julia: no creo nada.
Eladio: perdóname. Perdóname, te lo ruego, por favor.
Julia: no pierdas tu tiempo. Esto nunca te lo voy a perdonar.
Daniela: justo le estaba diciendo a consuelo que piense bien quiénes serán los padrinos. Regina: ay, sí, yo te aconsejo que sea una pareja joven, que tengan los mismos valores y que piensen como tú, porque no olvides que los padrinos son como los papás sustitutos.
Consuelo: eso es cierto. Regina: sí.
Consuelo: tengo que escoger a alguien que sea capaz de comprometerse, porque bueno, va a estar para el resto de su vida. David: claro.
Consuelo: sí, lo voy a pensar muy bien. Daniela: consuelo, yo me ofrezco a ver por él.
Y aparte, ahora tengo dinero suficiente como para poderlo mantener. Consuelo: dani, ven.
No solo es el dinero, hay que tener madurez para--para estar con el bebé toda su vida. Daniela: o sea, ¿tú piensas que yo soy superinmadura o qué?
Consuelo: no, no es eso. Regina: bueno, pero mira, todavía falta mucho para el bautizo, dani.
Y piénsalo. Todavía tienes tiempo, no te preocupes.
Oye, ¿a qué hora traen a mi sobrino? Consuelo: ya, ya en un ratito.
Regina: ay. David: ya lo quiero conocer.
Consuelo: ¿y ustedes cómo están? David: bien, bien, consuelo.
Muy bien, muy felices afortunadamente. Regina: muy.
Consuelo: se ve. Regina: bueno, pues, vamos a-- qué bueno-- qué bueno que están las dos, porque tenemos una noticia.
David y yo decidimos irnos a vivir juntos. Ambos: consuelo: muchas felicidades.
Julia: qué fácil, qué fácil. Quiero saber quién es la madre de franco.
¿en dónde está? Eladio: no tiene caso hablar de ella.
Julia: no, no, claro que sí. Claro que sí, me vas a explicar todo.
Eladio: julia. Julia: ¡claro que sí!
¡tú siempre me preguntaste todo! ¡te burlaste de mí--!
Gabriela: ¡por favor, tía, cálmate! Julia: quiero saber.
No, tu tío y yo tenemos un problema. Gabriela: no, a ver, tía, espérate.
¿qué está pasando? Eladio: gabriela, tu tía acaba de enterarse que franco es mi hijo.
Supongo que puedes tener idea de quién le dijo eso, ¿verdad? Daniela: claro, en monterrey seguramente se acostumbraron a estar juntos.
Regina: uy, sí, ya no me imagino mi vida sin este hombre. David: ni yo sin esta mujer.
Desafortunadamente, ya estoy ocupado. Ambos: daniela: bueno, pues, no esperen que los felicite, porque, sinceramente, yo no creo que les vaya bien.
David: dani, eso solamente va a depender de nosotros dos. Regina: y te aseguro que no importa nada lo que intentes hacer, así que no pierdas tu tiempo.
Ay, no me gusta lastimar así a mi hermana, pero no me deja de otra. Consuelo: ustedes no se preocupen por ella.
Esperemos que entienda. Yo los felicito, de verdad, me da muchísimo gusto saber que alguien de la familia sí-- sí es feliz.
Regina: me imagino que no está siendo nada fácil para ti todo lo que ha pasado, ¿verdad? Consuelo: no, no está siendo fácil.
Por lo menos, los problemas pensé que se quedarían entre nosotros, pero-- pero ya estamos en boca de todo el mundo. Regina: sí, vi las notas que sacaron sobre miguel y tú.
Lo siento. Consuelo: si pudiera estar con miguel, aguantaría todo.
Pero así... Julia: no, es que no importa quién me lo dijo.
Lo importante es que lo sé. Gabriela: tía, por favor, cálmate.
No pelees ahora con mi tío, por favor. Cálmate.
Julia: ¿tú lo sabías? ¿tú lo sabías?
Eladio: no, ella no lo sabía. Nadie lo sabía.
Nadie, porque-- franco: buenas noches. Eladio: franco.
Julia: quiero saber quién más lo sabía. Dime.
Eladio: ¡julia! Franco...
Franco no sabe que es mi hijo. Daniela: >> daniela, ¿qué pasó?
¿qué tienes? Daniela: nada.
Bueno, sí, me siento muy mal. Nada me sale bien y mi vida es un desastre.
Ay, perdón. ¿estás buscando a mi papá?
>> en realidad quedamos en la oficina, pero me dijeron que estaba aquí. Daniela: se le ha de haber olvidado, porque hoy ha sido un día muy difícil.
Erick cumplió seis meses de estar en coma. >> "i'm so sorry".
Niña bonita, de veras te ves mal. "you want a drink?
". Tu hermano va a estar mejor, de veras.
Eladio: como puedes ver, julia, nadie más lo sabía. El origen de franco es algo que nunca lo había hablado con nadie.
Franco: no--no entiendo. Entonces, ¿yo no soy tu ahijado?
Eladio: no, franco. Julia: no.
En realidad eres su hijo. Franco: ¿es--es cierto lo que tú me estás diciendo?
Eladio: sí. Sí, hijo.
Ven. Perdóname por no darte mi apellido.
Por no reconocerte delante de todos. Pero por favor, dime que me entiendes.
Franco: es que yo no puedo creer lo que tú me estás diciendo ahorita. Está bien, yo lo entiendo.
Tú--tú estabas casado y no-- y no querías problemas con mi madrina. Gabriela: esto es una desgracia, pero la verdad siempre sale a la luz.
Julia: no puedo creer. No puedo creer esto.
Ca] regina: erick, tu hijo es hermoso. Ya tienes que despertar.
Tienes que despertar para que lo veas, para que estés en su bautizo, en su vida. Y consuelo es una excelente madre.
Pero... Tienes que entender que ella también tiene derecho a ser feliz como mujer.
Te amo. Aunque sé que odias a david, te quiero contar que voy a vivir con él.
Con lo que te pasó, ya aprendí que la vida te puede cambiar de un día a otro. Por eso, no voy a dejar escapar mi felicidad con david.
Erick, te llevo todo el tiempo en mi mente. Ya quiero que despiertes.
Despierta, por favor. Te amo.
Ay, me duele mucho que mi hermano siga así. Pero tenemos que continuar con nuestra vida y ser felices.
David: claro. Buenas noches, señor.
Regina: hola, pa. Arturo: hola, hija.
Me da gusto verte. Supe que eladio fue a hablar con los dueños de los hoteles nuevos.
David: así es, pero si no le importa, preferiría que no habláramos de negocios en este momento. Más bien quisiera hablar de regina.
Arturo: no insistas, el tema está cerrado. No voy a aceptar la relación, punto.
Regina: papá, por favor, apóyalo, porque ya decidí vivir con david. Franco: es que no puedo creer que me lo hayas ocultado tanto tiempo, padrino.
Madrina, perdóname, en verdad, yo no tengo idea de qué decirte. Yo--yo estoy tan sorprendido como tú, estoy dolido.
Y por ti, por ti, por mí, por-- yo siempre quise tener un padre como él. Pero-- yo--yo lo siento mucho.
Ellos tienen que--que hablar de todo esto. Julia: ahí tienes otra víctima.
Lo engañaste, todos estos años, eladio. A tu propio hijo lo hiciste pasar por tu ahijado, cuando en realidad es tu hijo.
Eladio: no te das cuenta, ¿verdad? ¿te acuerdas que te lo dije?
Todo lo que hago lo hago por ti. Julia: deja de escudarte en esas cosas, por favor.
Tu hijo tenía derecho a saberse un gómez luna y no te importó. Lo hiciste a un lado.
Eladio: ¿no te das cuenta? Lo protegí, lo cuidé.
Y también quise conservarte a mi lado. Julia: pues lo único que lograste es que franco y david se distanciaran.
Y claro, porque a franco todo el tiempo le dabas tu atención, y a mi hijo no. Eladio: a nuestro hijo, a nuestro hijo.
Julia: ahora lo entiendo todo. Franco es tu hijo.
Eladio: a ver, mira, entiéndeme a mí. ¿no te das cuenta?
Tenía miedo, porque te amo. Julia, te amo.
Julia: eres un cínico. No puedes decirlo.
No puedes decir que me amas, no. Me engañas y me dices que me amas.
Esta familia, nuestro matrimonio, todo es una mentira. Arturo: si mi hija te importara como dices, ya le hubieras propuesto matrimonio.
David: no, esto fue una decisión de los dos, y si la intención de regina es casarse, yo no tengo ningún problema con ello. Arturo: momento, solamente quieres manipular a mi hija para hacer lo que tú quieres con ella.
Regina: papá, no hables como si yo no estuviera aquí. Por supuesto que fue mutuo acuerdo.
Arturo: ¿no te das cuenta? Solamente quiere jugar contigo como hizo con daniela.
Regina: ay, ya, por dios, lo que pasó con daniela ya queóo atrás hace mucho tiempo-- arturo: con un gómez luna solamente se esperan traiciones. David: bueno, lo mismo podría pensar en tal caso mi papá de regina.
Y no lo piensa, ¿sabe por qué? Porque sabe que nos queremos, porque se dio una oportunidad de tratarla.
Arturo: ¿una oportunidad? David: así es.
Arturo: yo te abrí las puertas de mi hogar, de mi casa, de mi familia, ¡y me fallaste! Tu padre solamente lo está haciendo para fastidiarme.
Regina: el papá de david ya cambió. Arturo: eladio es un hipócrita y un mentiroso.
En los negocios y en todo. David: discúlpeme, pero no voy a permitir que hable mal de mi padre, perdóneme.
Arturo: no, no, perdón, yo no estoy hablando mal de él. Son sus actos los que hablan por él.
Lo que digo es la verdad, aunque te duela. Él solamente lastima a tu madre, y va a hacer lo mismo contigo y con mi hija.
David: si usted no tiene bases para decir eso, deje de insultar a mi padre. Arturo: yo sé bien por qué te lo estoy diciendo.
No, no te vayas con este hombre. Va a ser el peor, el peor error de tu vida.
Regina: no me des a escoger, papá, por favor. Arturo: mi amor, yo lo estoy haciendo por tu bien.
Si te quieres molestar conmigo, hazlo, hazlo, pero hazme caso. Regina: no, no, no quiero estar enojada contigo.
David: señor, es que dese cuenta, por favor-- arturo: ¡no te metas, caramba! Decídete de una vez.
Por favor. Por nuestra familia.
Regina: si me pones a escoger, elijo al hombre que amo. Arturo: no te vas a arrepentir, mi amor.
Tú no te vas a arrepentir. Regina: perdón, papá.
David. Locutor: siente la pasión e mi tío mintió.
Le hubiera dicho a mi tía que ya sabíamos. Franco: no.
A ver, mi amor, piensa un poquito, date cuenta, él lo hizo por protegernos. A ver, ¿cómo crees que te vería mi tía si descubre que tú lo sabías y te quedaste callada, eh?
Gabriela: tú sabes perfectamente que lo hice por protegerla a ella. Franco: exacto, mi amor, exacto, y eso fue lo mejor.
Por eso, ahora lo más importante es seguir al pie de la letra todo lo que diga mi padrino. Gabriela: no.
No, no, no, franco, no sé. Franco: mi amor.
Mi amor, yo te aseguro que nadie en este mundo conoce mejor a julia que mi padrino. Él sabe perfectamente lo que es mejor para ella.
Ven, ven, siéntate. ¿por qué mejor no piensas en lo bueno, lo positivo que es todo esto para mí?
Gabriela: pues sí. Sí, franco, pero-- pero ¿david cómo lo va a tomar?
Franco: ay, ya, ya después resolvemos todos esos problemas con más calma. Tú tranquila, mi amor.
Tranquila. Gabriela: no puedo creer que te sea tan fácil mentir.
Fingiste perfectamente que no sabías nada, franco. Franco: es que--a ver, mi amor, es obvio, ¿no?
Yo no podía contradecir a mi padrino. Gabriela: ¿te cuesta mucho trabajo decirle papá?
Franco: no le voy a decir así hasta que él no me diga que puedo hacerlo. Eladio: esto es muy doloroso, y--y te entiendo, julia.
Te entiendo, te entiendo. Te entiendo, y sé que estás enojada, pero por favor, mi amor, por favor, no tomes decisiones precipitadas.
Que esto no se sepa, por favor. Julia: ¿qué te preocupa?
¿tu reputación? Eladio: claro que no, claro que no.
¿no te das cuenta? Estoy pensando en nuestro hijo, en david.
Es que... Podría lastimarlo.
Julia: sí. Eladio: mira, no quiero arruinar todo ahora que-- que estamos bien.
Por favor. Julia: es que eso lo hubieras pensado antes, antes de hacerme creer que david era tu único hijo.
Ahora va a entender por qué todo el tiempo querías estar con franco. Por eso siempre lo hacías a un lado, ¿verdad?
Eladio: no seas tan dura. No seas tan dura.
Quiero conservar a nuestra familia, no lastimar a david, que salga lo menos lastimado, por favor. Déjame--déjame pensar cómo decírselo, por favor.
Julia. Julia, solo unos días más.
Es lo único que te pido. Julia: no te quiero ver ni un segundo más.
Eladio: julia. Gabriela: franco, así como están las cosas, yo creo que es mejor esperarnos para tener un hijo.
Franco: no, no, mi amor, ¿cómo crees? Mi vida, tú y yo no podemos dejar de vivir nuestras vidas por las broncas de mis padrinos.
Gabriela: no sé, franco, no sé, yo me siento muy mal. Necesito hablar con mi tía.
Franco: no. No, mi amor, no.
Nosotros tenemos que esperar. Es mejor que-- que mi madrina se--se relaje, que mi padrino hable con ella, y cuando esté más calmada, ahí sí charlan lo que quieran.
Gabriela: es que no se va a calmar. Dudo mucho que después de esto pueda estar tranquila.
Tener un hijo con--con otra es lo peor que le pueden hacer a una esposa. Franco: yo no sé por qué me lo dices a mí, yo estoy totalmente de acuerdo con eso.
Eladio: de verdad, absolutamente todo lo que hago en la vida tú lo haces posible, julia, tú lo haces realidad. Julia: te amo, quiero ser tu mujer.
Eladio: esto es lo más valioso que existe, julia. Es el resultado de tu esfuerzo, y me lo estás dando con todo tu amor.
David: mi amor, gracias por ser tan valiente, en serio. Regina: no, mi amor.
No, no entiendo qué le pasa a mi papá. Parece otro, es como si fuera-- david: mi amor, mira, lo que tú tienes que hacer es--es darle tiempo.
Quizá las cosas cambian. Regina: pues espero que sí, porque no puedo, no me gusta estar peleada con él.
Oye, amor, no me lo vayas a tomar a mal, no es mala onda, pero... No me gustaría ir así con tu mamá, me siento muy mal.
David: está perfecto, no te preocupes. Lo entiendo perfecto, sí.
Le puedo decir que lo dejamos para otro día y no pasa nada, ¿sí? Le voy a marcar.
Regina: sí, mi amor. David: hola, ma.
Julia: ¿cómo estás, mi amor? David: bien, bien, todo bien.
Estamos aquí en méxico regina y yo. Julia: sí, me dijo tu papá.
¿van a venir? David: eh, ¿te importaría si nos vemos mañana, mamá?
Fíjate que regina no se siente muy bien. Julia: sí, prefiero que nos veamos mañana.
David: ¿estás bien? Julia: atiende a regina, ¿sí?
Mañana platicamos. Me la saludas mucho.
Te quiero. Humberto: hace rato vi a julia muy mal, pero no me quiso decir qué le pasaba.
Eladio: se lo voy a contar, porque, de todos modos, se va a enterar. Franco es mi hijo.
Humberto: ¿y con esa desfachatez me lo dices? Es el colmo del cinismo, eladio.
Eladio: y julia no me va a perdonar. Humberto: yo hablaré con ella para intentar ablandarla.
Eladio: ah, usted no cambia. Es peor que cualquiera.
Hace lo que sea para vivir bien, ¿verdad? Humberto: aunque no lo creas, esta vez lo hago por mi hija.
Y por ti, claro. Últimamente eran el matrimonio perfecto.
Pero si prefieres que no intervenga... Eladio: si lo que dice es verdad, por favor, hable con ella.
Intente hacerle entender, entender, que entienda que podemos seguir siendo felices. Humberto: sí, eladio.
No sabes cómo me gustaría que sigan siendo felices. Agustín: no deberías de ponerte mal.
Muchos jóvenes viven juntos antes de casarse. Arturo: mi hija no es así.
Este imbécil la está manipulando. Agustín: no, puede que sea mejor en caso de que no funcione su relación.
Así cada quien toma su camino y ya. Arturo: no quiero que david siga con mi hija.
Va a tener más problemas con daniela, con nuestros negocios. Agustín: bueno, hasta ahora los negocios los han resuelto y muy bien.
No subestimes a regina, porque yo no creo que david la esté manipulando. Arturo: como sea, no los quiero juntos.
Julia se va a separar de eladio. Agustín: ¿por qué lo dices tan seguro?
Arturo: porque julia se acaba de enterar que franco es hijo de eladio. Julia: no tiene caso que me vengas a convencer que lo perdone, papá.
Lo que hizo lo superó todo. Humberto: aunque no lo creas, no vengo a estar de parte de eladio.
Aquella vez cuando te dije que me había equivocado al presionarte para casarte con él fue porque yo-- yo sospechaba que franco era su hijo, pero no tenía pruebas para demostrarlo, hija. Julia: ¿por qué no me dijiste tus razones?
Humberto: tú estabas muy feliz con eladio. Ni siquiera me hubieras tomado en serio.
Julia: me siento fatal. Me siento como...
Una tonta, a la que solo usaron. Humberto: no, no.
Te entiendo, hija, y estoy indignado, te lo aseguro. Y si quieres separarte ahora mismo de eladio, yo lo voy a entender.
Julia: la primera vez que me lo dijiste no te lo quise creer, pero tenías razón. Humberto: ¿ya ves?
Hasta yo tengo mis límites, hija, y no voy a obligarte por mi enfermedad a seguir a su lado. Prefiero morirme antes que seguir bajo el mismo techo.
Julia: ¿de verdad? Humberto: sí, hija, sí.
Sí, sí, sí. Cuidaste al hijo de otra por más de 20 años, mi amor.
Y eladio riéndose de ti. Mira, hasta me hizo creer a mí que david no era-- no era tu hijo.
No, no. Julia: es un infeliz.
Nunca me quiso. Humberto: ¿y sabes quién es la madre de franco?
Julia: no. No sé.
Lo único que sé es que se murió y que-- no lo sé, no sé, creo que lo olvidé o nunca me lo dijo, no sé. Humberto: mi niña, tienes que asegurarte.
Debes llegar al fondo de esto para que eladio no se siga burlando de ti. No, hija, no.
No. Arturo: ¿te das cuenta de lo desgraciado que es?
Agustín: no lo puedo creer. Arturo: y el muy imbécil se llena la boca diciendo que la ama, que es el amor de su vida, eso no es amor, por dios.
¿qué te pasa? Agustín: que ojalá que gabriela no sufra mucho con esto, porque ella quiere mucho a su tía, y ahora está casada con ese imbécil.
Arturo: las broncas con esa familia van a ser peores. Así que ahora menos que nunca quiero que regina esté cerca de los gómez luna.
Agustín: a ver, dime una cosa, ¿lo estás diciendo por regina o porque tienes la esperanza de que julia se divorcie de eladio? Arturo: a ti no te puedo mentir.
La amo, y tengo esa esperanza. Humberto: tranquilízate, hija.
Esto ha sido un golpe demasiado fuerte, pero tienes que sobreponerte como siempre lo has hecho. Julia: es que no puedo creer el descaro de eladio.
No puedo. Humberto: yo tampoco, hija.
Y ahora él va a hablar con su bastardo. Julia: ay, papá, no le digas así.
Suena horrible, por favor, no. Humberto: eso es lo que es, un bastardo.
Y yo le advertí a mi nieta que no se casara con él porque siempre supe que no tiene buena semilla, hija. Julia: papá, por favor, ¿me puedes dejar sola?
Necesito estar sola, ¿sí? Humberto: lo siento mucho, hija.
Y sé que tal vez es tarde, pero quiero que sepas que cuentas con todo mi apoyo para que--para que pases este trago amargo, y después, después que busques tu felicidad. Er a franco: no, mi amor.
A ver, escúchame, tenemos que esperar a que ella se calme, ¿ok? Eladio: gracias.
Gracias por no decir nada. Creo que no era buena idea que julia se diera cuenta que ustedes sabían todo.
Gabriela: tío, lo mejor era que ella supiera ya todo. Eladio: no, no, gabriela, piénsalo.
No. Franco: sí, mi amor.
A ver, ¿tú crees que tu tía te hubiera perdonado callarte algo tan importante? No, no.
Eladio: bueno, lo que quiero decirles es que por eso fue que lo hice. En este momento julia está muy enojada, no entiende de razones.
Y si se enoja contigo, que eres su adoración, de verdad va a ser muy doloroso para ella. Gabriela: sí, sí, claro.
Nosotros somos su familia. Eladio: muy bien.
Lo que quiero que entiendan es que yo voy a llevar todo el peso de la responsabilidad. Por favor, déjenme a mí con este problema y sigan así, ustedes no estaban enterados de nada.
Gracias. Gracias.
>> ¿ves? Eres más "beautiful" cuando sonríes.
Daniela: gracias. >> en verdad no entiendo cómo tu padre no te contrató como--como su modelo.
Seguro va a arrepentirse cuando te vea con la competencia. Daniela: algo hay de eso, pero ni modo.
Ya tengo un contrato y lo tengo que cumplir. Y por otro lado, así a ver si me valora más.
>> ¿y por qué lo dices? Daniela: porque mi papá no me hace caso.
Bueno, en realidad nadie en la casa. >> bueno, no, no te pongas triste otra vez.
La noche es joven, dime qué te gustaría hacer. Quiero que te diviertas, que la pases bien.
Daniela: ¿en serio? >> sí, claro.
¿qué tiene de malo? A mí siempre me gustó "the party", como dicen ustedes.
Así que dime, ¿dónde quieres ir? Te llevo, yo te llevo.
¿o te da pena que te vean así con alguien que te lleva varios años? Ambos: daniela: no.
Mientras yo me la pase bien, no me importa nada. David: mi amor, sabes que no soporto verte así.
Regina: es que siempre fui tan unida a mi papá que no entiendo por qué no me puede apoyar ahora. David: quizá lo que él necesita es tiempo.
Le tienes que dar tiempo. Él tiene muchas cosas encima, mi amor.
Tiene lo de--lo de erick, tiene lo de su nieto también. Regina: solo me lo dices para darme ánimos, pero-- david: no.
Regina: no, es que yo sé que no fue a monterrey para que me quede claro que está muy enojado conmigo y-- y que nunca te va a aceptar. David: dime algo, mi amor, ¿estás 100% segura de que vas a poder vivir tranquila con la decisión que tomaste?
Regina: no creas que me voy a echar para atrás. David: hasta eso cedería, de verdad, con tal de que tú estés feliz, con tal de que tú estés contenta.
Mi amor, yo no quiero que sufras, no quiero que estés triste. Te amo.
No quiero verte mal, no quiero verte triste. Regina: yo también te amo.
David: te amo mucho. Sonríe.
Regina: daniela: oye, pero no lo haces nada mal, ¿eh? >> te dije.
Daniela: ¿sabes qué? Tengo ganas de olvidarme de todo.
>> bueno, yo haré todo lo que tú me digas con tal de que esta noche seas feliz. Daniela: ¿has probado estas?
>> claro, te dije que tengo experiencia. Daniela: >> daniela: ambos: >> "i'm ok, i'm ok".
Ambos: julia: ¿quién es? Gabriela: soy--soy yo, tía.
Vine a ver cómo estás, ¿cómo te sientes? Julia: nunca me había sentido tan mal.
Gabriela: lo lamento tanto, tía. Me siento fatal.
Julia: pero es que tú no sabías nada. Gabriela: tía, no me gusta verte triste.
Y menos ahora que todo iba tan bien con mi tío. Tú estabas tan feliz.
Julia: soy una tonta. Volví a creer en eladio...
Y otra vez me mintió. Todo era mentira, todo, todo.
Gabriela: tía, tampoco franco está bien. No quiere perder tu cariño.
Franco está afuera, quiere hablar contigo. Julia: no.
Perdón, pero no sé ni siquiera por qué, pero siento que no lo puedo ver. No puedo verlo.
Gabriela: tía, por favor, no digas eso. Necesito que todo esté bien entre ustedes.
Tía, yo te quiero mucho y franco es mi marido. Julia: entiéndeme, por favor, no sé qué va a pasar, no sé qué voy a hacer.
No puedo con esto, no sé. Perdón.
Perdón, no sé. No sé, no sé.