
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Locutor: televisa presenta... Arturo: apenas va a darnos tiempo de recoger nuestras cosas.
Vámonos de una vez, ¿no? Te veo en 20 minutos.
>> sí. Franco: no puedo creer que tú hayas apoyado a marintia a mis espaldas.
Eladio: ¿y qué es eso? ¿desde cuándo me pides explicaciones?
No tengo por qué consultarte lo que hago, ni una cosa ni la otra. Y cállate y siéntate, ¡siéntate!
Franco: estamos hablando de mi hijo. Eladio: un hijo que no quieres y que lleva mi sangre.
¿que no has aprendido nada? Aprende de mis errores, hazte responsable.
Y eso sí te lo digo, me voy a encargar de él, te parezca o no. Franco: tú te sientes culpable porque conmigo no hiciste bien las cosas.
Pero yo lo único que necesito es que tú me des tu apellido. Es que si no lo haces, ese bebé va a crecer con el estigma de ser el nieto de una asesina.
En vez de que todo el mundo lo reconozca, como tú mismo dijiste, porque lleva tu sangre. Él también es un gómez-luna.
>> sinceramente, la oferta de eladio es muy tentadora. Nina: sí, pero no estoy muy segura, no confío tanto en él.
>> bueno, pero yo que tú lo pensaba. Nina: sí, lo puedo hacer, tengo todo el tiempo del mundo para hacerlo.
Ahora que mis hijos están grandes, ya no tengo gran cosa que hacer. >> bueno, entonces dedícate a ser una gran mujer de negocios.
Nina: sí, eso sí me gustaría. Porque si no voy a tener el respaldo de mi marido, por lo menos quiero disfrutar del poder que me va a dar poseer acciones del grupo montenegro.
>> eso es lo que debes hacer. Nina: sí, voy a demostrarle a arturo que quien me ayudó fue precisamente eladio gómez-luna.
>> eladio: ay, franco, franco, franco, no, ahí te quedas. Y no quieras aprovecharte de esta situación.
Franco: eso también lo aprendí de ti. Eladio: no, no, aprendiste mal, muy mal.
No volvemos a tocar este tema. Franco: ok, perfecto, entonces que caridad y marintia den al niño en adopción y ya está, asunto arreglado.
Eladio: ¿ya lo ves? Sí eres bruto, no aprendiste.
Que lo den, ¿verdad? Asunto arreglado, ¿tú crees que todo es tan fácil?
Franco: a ver, solamente estoy siendo práctico como tú. ¿o tengo que recordártelo?
Tú le pediste a mi mamá que me abortara. Fue lo primero que hiciste, ¿para qué?
Para que tu esposa no se enterara de que tú tenías una amante que estaba esperando un hijo tuyo. Eladio: ya cállate, ya cállate, no estás entendiendo nada.
En mi caso las cosas venían de un rechazo, era muy diferente. Franco: ah, ¿sí?
Yo no veo en qué. Pero ¿sabes lo que sí veo?
Que nos parecemos mucho más-- no, soy exactamente igual a ti, papá. Eladio: claro que no, exactamente no, mira dónde estás tú, mira dónde estoy yo.
Así que no eres exactamente igual a mí, hijo. Nina: mañana tienes que ir a ver a eladio, y espero que no tengas ningún problema con tu trabajo.
Daniela: ojalá, gracias, mamá. Erick: no, dani, mejor deja que te corran así sales ganando.
Primero te dan tu buena liquidación, dejas de tratar con ese tipo, y así comienzas a modelar en grupo montenegro como siempre debió ser. Daniela: no, erick, para tu información, en dos años no puedo hacer nada para la competencia.
¿sabes qué? Francamente, no me interesa trabajar para mi papá después de todo lo que le hizo a mi mamá.
Erick: está bien. Arturo: buenas noches.
A ver, señores, esta es mi casa y lo menos que espero es un poco de educación y respeto. Así que buenas noches.
Daniela: entiende que no estamos de ánimo para platicar contigo. ¿qué quieres que te preguntemos, que si ya está listo el divorcio para que te vayas con la otra?
Arturo: soy tu padre y me respetas. Nina: bueno, yo soy tu esposa.
¿me vas a decir lo que pasó en nueva york o me voy a tener que informar por mi abogado? Arturo: yo creo que pregúntale a tu abogado, así nos evitamos otra discusión.
Eladio: hijo, estaba revisando los números de la construcción de monterrey y te felicito. Lo hiciste muy bien y dentro del presupuesto.
David: sí, yo mañana lo entrego todo y ya me regreso a méxico. Eladio: perfecto.
Tu mamá está muy afectada con todo lo que está pasando y quiere hablar contigo, por favor, escúchala. David: no, no, mira, yo con lo que sé, suficiente.
Yo no quiero saber nada más ni quiero hablar con ella. Eladio: bueno, por lo menos, piénsalo.
David: no te prometo nada. Eladio: voy a mandar el avión por ti.
David: no, no es necesario, yo ya tengo un boleto para un vuelo comercial, gracias. Eladio: david, tenemos un avión, ¿qué caso tiene que compres un boleto?
Tú sabes que ese avión está a tu disposición. David: bueno, sí, pero eso no tiene importancia.
Más bien lo que sí tiene importancia es saber si ya hablaste con franco para ponerle un límite, eso sí tiene importancia. Eladio: estoy viendo que todo se acomode.
De hecho, franco y gabriela ya no están viviendo en la casa. Y aunque no lo creas, fue muy difícil convencer a tu mamá que se quedara ahí.
Que se quedara en su casa, que es lo que corresponde. David: eso me alegra.
Por más que yo esté mal con ella, creo que es lo justo. Te veo mañana.
Eladio: tenemos mucho que platicar y de verdad, me interesa que lo hagamos en persona. David: sí.
Daniela: gracias. >> oye, aquí tienes.
Despacio, despacio. Daniela: es que mejor ya no me tomo nada.
Porque si no, mañana voy a amanecer fatal y ni modo que ande de lentos por todos lados. >> no te preocupes, cuando vayamos luego a tu casa yo te doy un polvito mágico que te va a sacar la borrachera.
Daniela: ah, ¿sí? >> nadie se va a dar cuenta, de veras, tranquila.
Daniela: por eso me encantas. >> tranquila, vamos.
Daniela: entonces, salud. >> salud.
Guau. Daniela: petra: buenos días.
Daniela: ay, petra, cero bueno. Petra: le traje su desayuno.
Daniela: déjalo por ahí. Petra: señorita daniela.
Daniela: ¿qué quieres, petra, qué estás haciendo? Es que estoy tratando de descansar.
Petra: no, es que le está sangrando la nariz. ¿qué le pasó?
Daniela: nada, debe ser porque me soné muy fuerte, eso es todo. Nina: ¿vas a desayunar?
Arturo: no. Solo quiero avisarte que preparé una lista de mis bienes y sobre eso negociaremos qué se queda cada firma.
Nina: yo por lo menos la mitad de todo, pero sí, mándame la lista, ya la voy a revisar con mi abogado. Arturo: sí, ¿y sabes qué?
Es mejor que ya no te comprometas a ir conmigo a algún evento. Nina: por supuesto, el bautizo de nuestro nieto va a ser el último evento al que vamos a asistir como marido y mujer.
Arturo: a mí no me hubiera gustado terminar así peleando, ¿sabes? Pero te has puesto tan difícil para darme el divorcio que finalmente yo creo que esto va a ser un alivio cuando todo esto se acabe.
>> déjenme decirles que he quedado muy satisfecha con todo lo que vi. David: nos da muchísimo gusto.
De hecho estamos también muy contentos con los resultados. >> yo creí que tenerlos a los dos juntos con los problemas que hay entre sus padres iba a ser un poco difícil, pero resultó todo lo contrario.
David: sí, no, de hecho, la señorita montenegro y yo hacemos muy buen equipo juntos, para todo, ¿verdad? Regina: sí, por eso no solamente estamos entregando a tiempo, también pudimos bajar un poco los costos.
>> los felicito por haberlo cumplido en tiempo y forma. Excelente trabajo.
David: gracias, muchas gracias. >> y bueno, ahora entrarán los responsables de diseño de interiores para ambientar cada espacio.
Y en cuanto sepa la fecha de inauguración oficial, les avisamos, espero que no falten. Caridad: aquí está tu café.
Eladio: no, gracias. Supongo que marintia te ha estado mandando fotos del hijo de franco.
Caridad: no, ¿y por qué te cuesta tanto trabajo decir que es tu nieto? Eladio: otra vez.
Caridad: ¿te digo algo? Nada me gustaría más que llegue el día que ante todos reconozcas que franco es tu hijo.
Y que ese bebito que está luchando por su vida es también tu nieto. Eladio: obvio, la familia perfecta, ¿verdad?
>> bueno, los mantendré informados por si se necesita algo más, y de nuevo, muchas felicidades por su trabajo. Regina: muchas gracias.
David: un placer trabajar con ustedes. >> igualmente, gracias.
David: gracias. Regina: eh...
Ya fue todo. Ya hicimos la entrega oficial.
David: muy bien, hicimos un gran trabajo. Y ahora me muero por saber tu respuesta, ¿qué hacemos, nos olvidamos de todo?
Regina: no sé, déjame pensarlo. David: claro, sí, está bien, pero quiero confesarte que odio estar así sin saber qué va a pasar.
Así que discúlpame, pero no voy a dejar de insistir. Traje algo para que me recuerdes, ¿te lo puedo dar?
Regina: claro. David: hay que quedarnos aquí en monterrey, por favor, vámonos al otro lado del mundo a vivir, no me importa.
Pero no hay que regresar a méxico, regina, por favor. Regina: no puedo, tengo que ir al bautizo de mi sobrino.
David: está bien, está bien, hasta yo puedo jugar-- y puedo acompañarte. Hasta eso estoy dispuesto a hacer por ti.
Miguel: papá, ¿cómo estás? Pásale.
Arturo: hijo, tengo que poner más acciones y propiedades a tu nombre. Ahora que estuve en nueva york, ya comencé con los trámites.
Miguel: ok, está bien, pero solo te pido que no lo sepa nadie, ¿no? Ni mis hermanos, ya no quiero broncas.
Arturo: sí, sí, por supuesto. Y gracias, gracias por apoyarme.
Miguel: oye, y yo también necesito que me ayudes con algo. No sé si sabes que erick le puso guaruras a consuelo para que no me acerque a ella.
Arturo: ¿qué hizo? Miguel: sí, sí, y lo peor es que los tipos le tienen que reportar todos sus movimientos.
Es indignante, papá. Arturo: ¿y tú cómo te enteraste?
La fuiste a buscar otra vez. Miguel: no, no, ella me habló para contarme.
Arturo: a ver, ¿sigues en contacto con ella, caramba? Eladio: rebasaste los límites, daniela, no puedes ser grosera con mi esposa, eso es inaceptable.
Daniela: discúlpeme, don eladio, pero en cuanto la vi no me pude controlar. Eladio: que te quede claro, mi esposa no te ha hecho nada.
Daniela: claro que sí, por su culpa, el matrimonio de mis padres está por terminar. ¿eso le parece poco?
Eladio: no es culpa de ella, es culpa de tu padre. Mi esposa no tiene nada que ver en eso.
Daniela: claro que sí, julia, usted sabe perfectamente-- eladio: señora julia. Daniela: bueno, señora julia tiene que ver.
Eladio: te prohíbo que tengas problemas con ella. Daniela: yo no quiero tener problemas con ella, pero en cuanto la veo no me puedo controlar.
Entiéndame, es como si usted quisiera que david se llevara bien con mi papá, es algo completamente imposible. Regina: voy a la ciudad de méxico, nada más traigo una maleta de equipaje.
A ver si-- jorge: regina. David: a ver, a ver, ¿qué te pasa?
¿de verdad no crees que es un poco exagerado todavía venir al aeropuerto a esperar a regina? Jorge: lo que me parece es que ya no trabajo contigo, no tengo por qué decirte lo que haga o deje de hacer.
David: mira, mira, puede ser que ya no sea tu jefe, pero te tiene que quedar claro algo, jorge-- regina: david, jorge no vino a despedirme. Vino porque se regresa conmigo al df.
Eladio: no, no te lo justifico. Por esta vez, daniela, te lo voy a pasar.
Pero vas a cuidar lo que haces, a la próxima te vas. Es muy sencillo correrte, ejerzo la cláusula de buen comportamiento.
Daniela: sí, está bien, le prometo que no lo vuelvo a hacer. Voy a cuidar mi trabajo porque al menos con esto mi familia ha volteado a verme aunque sea un poco.
Eladio: me alegro que el contrato conmigo por lo menos haya servido para que tu padre te vea con otros ojos. Por favor, daniela, cuídate, cuida tu trabajo.
De esto depende que seas mejor. Daniela: sí, señor, no volverá a pasar.
Y gracias. Ojalá mi papá fuera como usted.
David: ¿como para qué vas a méxico con él? Jorge: no hables como si yo no estuviera aquí.
Regina: gracias. Y no empiecen aquí, por favor.
¿me dejas hablar con él, por favor? David, no me gusta que me pidas explicaciones en ese tono.
David: regina-- regina: no, es en serio. Y si vas a estar así, olvídate de mí, porque...
No tengo nada que pensar de lo que hablamos. David: no puedo creer, regina, que estés dejando todo lo bueno que tenemos por miedo.
No puedo creer que te apoyes en ese imbécil para alejarte de mí, no lo puedo creer. Jorge: no me gusta nada el tono con el que te habla.
Regina: david es muy tranquilo. Ya hemos tenido problemas antes por nuestras familias, pero es la primera vez que lo veo tan alterado.
Jorge: me cuesta trabajo decirlo, pero no cabe duda que te ama. Julia: buenas tardes, simona, ¿mi papá?
Simona: salió. Julia: ¿adónde fue?
Simona: no lo sé. Cuando le pregunté, me dijo que yo era una vieja chismosa.
Julia: simona, no le haga caso, por favor. No debió haber salido porque este clima le hace mucho daño.
Cuando llegue me avisa, por favor. Simona: sí.
Señora, creo que tengo idea de adónde pudo haber ido. Regina: hola, miguel, ¿cómo estás?
Miguel: ya con muchas ganas de verte. Voy a ir por ti al aeropuerto.
Regina: ay, gracias, yo también quiero verte. No sabes la falta que me has hecho.
Miguel: necesito hablar contigo. Erick le puso un guarura a consuelo para que no me acerque.
Regina: ¿cómo crees? Miguel: sí, me urge verla.
Quisiera robármelos a ella y al bebé e irnos lejos. Regina: miguel, no puedes hacer eso, erick es su papá, y además, ahora que es padre quizá cambie para bien.
Miguel: sí, lo sé, no puedo ser tan egoísta, así que no te preocupes. Regina: oye, miguel, serías un excelente padre.
Uno que sí haría cualquier cosa por un hijo. Miguel: todo lo que tenga que ver con consuelo para mí es lo primero.
Arturo: en cuanto llegué quise venir a hablar con usted. Humberto: espero que hayas hecho muy buenos negocios allá, porque voy a seguir necesitando de tu apoyo.
Arturo: sí, claro, claro. A mí me urge que julia esté conmigo.
Pero para eso, usted debe ayudarme como quedamos, y no veo que haga mucho. Humberto: es que ya conoces a mi hija, se pone sus moños, es necia-- julia: ¿qué más piensas de mí, papá?
A ver, ¿por qué te ves con arturo en el parque, a escondidas? ¿qué tienes que ver con él?
Arturo: yo lo busqué, para decirle que anoche volví de nueva york. Allá me casé con nina, así que allá estoy haciendo los trámites para divorciarme.
Julia: bueno, ¿y mi papá qué tiene que ver con eso? Humberto: yo le advertí que no se te acercara mientras siga casado.
Que haga las cosas bien. Julia: arturo, entiéndeme, aunque te divorcies no quiere decir que te vaya a corresponder.
Arturo: ¿qué estás haciendo? No creo que quieras seguir con eladio después de lo que te hizo, ¿verdad?
Julia: a ver, eso es algo que yo tengo que decidir. Y aunque me divorciara, no pensaría en volver contigo.
Arturo: ¿por qué? Julia: por nuestros hijos.
Arturo: regina y david tendrán que entenderlo. Julia: no, es que me estoy refiriendo a todos tus hijos.
Empezando por daniela, ¿sabes lo que me hizo? En el salón de belleza me hizo un escándalo adelante de todo el mundo y me acusó de tu separación con nina.
Me faltó el respeto. Regina: ay, perdón.
David: señorita. Regina: perdón.
David: perdón, yo... El destino otra vez está de nuestra parte.
La casualidad, justo te estaba buscando a ti. Regina: ¿me quieres seguir reclamando?
David: no, no, quería--de hecho quería disculparme. Me puse celoso hace rato.
Regina: david, pero ya te dije que no tienes por qué, jorge solamente es un amigo de la infancia. Y hazte a la idea, porque mi papá quiere hacer negocios con él.
David: ¿con jorge? No, claro, es--es que piénsalo, regina, tu papá seguro lo está haciendo solamente para separarnos.
Regina: david, espérame, estás pasando de celoso a paranoico, mi papá solamente lo hace porque necesitamos gente de confianza. David: ok, ok, discúlpame.
Sí, sí, si soy paranoico o ridículamente celoso es porque solo te quiero para mí, regina. Piénsalo, por favor, piénsalo, piensa en esto.
Hay que olvidarnos de todo, hay que olvidarnos de todo, por favor, te lo ruego. Regina: david, ya te dije que no.
David: estás logrando que sea el hombre más infeliz sobre la tierra, ¿sí te estás dando cuenta? Regina: también miguel está en la misma situación.
Sí, miguel me acaba de contar que se quiere escapar con consuelo y su hijo adonde nadie les encuentre. David: de hecho, yo creo que haría bien.
Regina: sí, pero no lo hace porque piensa en el bebé, ¿sí lo entiendes? ¿te imaginas si tú y yo tenemos hijos?
Si me preguntan por los abuelos y por los tíos, ¿qué les vamos a decir? Humberto: pero ¿cómo se atrevió tu hija a faltarle el respeto a julia?
Más te vale que la pongas en su lugar. Arturo: yo le prometo que así será.
Yo voy a hacer que te pida disculpas. Julia: no, es que no te lo estoy diciendo para que la regañes.
Te lo estoy diciendo para que hables con tu hija y le expliques que no tengo nada que ver contigo. Arturo: ¿y nuestro amor qué?
¿nuestro amor qué? Julia: a ver, no me estás entendiendo.
No tengo nada que ver contigo, y con eso quiero que te des cuenta de los problemas que me estás provocando. Por favor.
Humberto: mi hija es una mujer decente, así que no la busques mientras no estés divorciado, ¿entendiste? Ya entonces, hablaremos.
Julia: es que no tienes nada que hablar con él. No, no, no, es que parece que yo no estoy aquí, ustedes se están poniendo de acuerdo-- arturo: julia, julia, julia, solo es cuestión de tiempo.
Julia: ¿tiempo para--? Arturo: mientras esto se arregla, piénsalo.
No estábamos equivocados cuando dijimos que nos amamos. David: es que eres muy considerada, regina, siempre piensas antes en los demás y está bien.
Es hermoso, pero ¿dónde quedas tú? ¿qué dejas para ti?
Regina: david, estoy pensando en mí, en ti, nosotros, en nuestro futuro. David: ¿qué futuro?
Regina: el que podríamos tener. Pero nuestra familia está destruida, tus papás están peleados, mis papás también.
Yo no puedo ver a tu mamá, hirió a mi mamá. ¿qué nos espera?
David: duele mucho, regina, pero tienes razón, y podemos poner miles y millones de kilómetros de distancia, y el maldito hecho de que tu papá ande con mi mamá no va a desaparecer. Regina: no, y mientras ellos quieran seguir con ese amor, tú y yo no podemos estar juntos.
Miguel: erick. Erick: ¿qué hubo, miguelito?
¿viniste a traerme el café? Miguel: si el café te quitara lo imbécil, seguro te traería uno diario.
Erick: aquí no tienes nada que hacer, mejor vete. O mejor aún, consíguete una novia.
Pero una que no sea mi mujer, porque consuelo es mi mujer. Miguel: no tienes el control de sus sentimientos.
Y esos guaruras que le pusiste tampoco te van a ayudar a reconquistarla, ¿eh? Erick: los puse porque no voy a dejar ni que consuelo ni tú me vean la cara.
Miguel: yo sí respeto a tu mujer. Pero eso no significa que no nos amemos.
Erick: ay, escúchame bien lo que te voy a decir, miguel. Y te lo voy a pedir por favor.
Si no te alejas de mi esposa, yo te mato. Con mis propias manos te mato.
Miguel: no lo dudo, y tomo en serio tu advertencia porque a mí nadie me quita de la cabeza que tú terminaste con la vida de montserrat. David: es que te juro que es tal mi desesperación por no tenerte, regina, que me encantaría hasta no sé, intercambiar lugares con franco.
Regina: no entiendo a qué te refieres. David: claro, yo cambio lugar con franco y entonces, no sé, franco fuera hijo de julia.
Yo fuera hijo de caridad. La cosa es que renunciaría hasta a mi apellido por tenerte, regina.
Regina: a ver, no hay que hacernos esto. David: tienes que pensar-- jorge: regina, el vuelo está retrasado.
Regina: qué mal, pero bueno, con tal de que no lo cancelen, todo está bien. Jorge: voy a estar pendiente, cualquier cosa que sepa vengo a avisarte.
Regina: gracias. Ay, no, no, qué mala suerte, me urge llegar a mi casa y ver a mi familia.
David: yo tengo un contacto, aquí en monterrey. Vive aquí, sí, tengo un avión.
Yo puedo aventar ese avión y nos podemos ir al df juntos. Regina: sí, david, ¿y jorge puede venir con nosotros?
Erick: deja de decir estupideces, mejor vete. Ya no te quiero aquí en mi oficina.
Miguel: con permiso. Nina: ¿qué hacía ese aquí, mi amor?
Erick: me vino a molestar, me vino a acusar de la muerte de montserrat. Nina: ay, mi amor, no le hagas caso.
Mira, te traje algo para que te pongas de buenas. Quiero que escojas los recuerditos que vamos a dar en el bautismo de tu hijo.
Erick: ay, mamá, en verdad me da lo mismo, yo no sé de esto, tú tienes mejor gusto. El que tú quieras.
Y qué bueno que te veo, te quería ver para decirte que si mi papá no te quiere dar acciones, consigue que las ponga a mi nombre. Bueno, y también al nombre de mis hermanas.
Y yo las puedo manejar muy bien, y veo por nuestros intereses. Por si mi papá se nos voltea.
Nina: lo voy a pensar, mi amor, porque en algún momento voy a tener que aprender a manejar lo que es mío. Además, ya alguien me ofreció ayuda.
Erick: ¿ayuda, ma, quién? Nina: te aviso si tomo esa oferta.
Erick: no, mamá, no veas eso con un extraño. Para eso me tienes siempre a mí.
David: por supuesto que no, regina. Regina: date cuenta de esto.
¿te acuerdas que te quejabas de que tu papá era un controlador y celoso con tu mamá? Estás haciendo lo mismo conmigo.
David: no, no, eso no es cierto. Regina: por favor.
David: yo lo que dije no tiene nada de controlador. ¿qué tiene de controlador?
No, una cosa es que yo no quiera ver a ese tipo cerca de ti y otra cosa es que sea controlador. Jorge: regina, conseguí dos lugares en otro vuelo.
Pero solo que no es directo, va de tampico y después a méxico. Regina: no importa, está perfecto, vámonos así.
Jorge: ok. Regina: nos vemos, ingeniero.
Vámonos. Julia: bueno, ya me voy, gaby, solo vine a ver a mis niños, porque me dijo graciela que preguntan mucho por mí.
Y que extrañan que les cuente cuentos. Gabriela: es que ocupar tu lugar no es fácil, tía.
Julia: no digas eso, vas a ver que con el paso de los días lo vas a lograr. Gabriela: ya no estoy tan segura, tía.
Tal vez deberías de buscar a alguien más para que se quede en tu puesto. Julia: ah, sigues molesta porque no acepto a caridad ni a franco, ¿verdad?
Gabriela: ¿te parecen pocas mis razones? Tía, yo trato de separar las cosas del trabajo, pero no deja de dolerme que no aceptes a franco.
Ya ni siquiera me preguntas por él, no preguntas de nuestra casa y--tía, lo sacaste de tu vida de un día para otro. Julia: es que ya te expliqué, gaby, yo no puedo ver a franco porque cada vez que lo veo me recuerda lo que eladio me hizo.
Lo único que necesito es tiempo. Gabriela: mira, tía, a franco le duele lo que te pasa.
Y finalmente, tú fuiste su imagen materna. ¿por qué no piensas en eso, tía?
Eladio: mi hijo david regresa hoy y estoy seguro que me esperan momentos de mucha tensión entre franco y él. >> de alguna manera tendrán que empezar a convivir.
Los dos son maduros, lo entenderán. Eladio: eso espero, lo cierto es que las cosas con franco también están mal.
>> pero ¿por qué? Ustedes siempre se han entendido muy bien.
Eladio: sí, pero ahora no sé, está todo complicado, él ha cambiado. >> ¿y a qué crees que se debe?
Eladio: no lo sé, puede ser por el nacimiento de su hijo. Lo que yo no quiero es que empiece con mentiras.
Porque va a acabar cometiendo el mismo error que yo, pero él está necio. >> bueno, ¿y cómo te sientes tú con el nacimiento del hijo de franco?
Eladio: la verdad, no lo sé. Es una sensación extraña, por un lado me emociona y por otro lado me da rechazo.
Me hubiera gustado que esto sucediera en circunstancias normales, distintas. Pero ¿qué le hacemos?
Ya sucedió. >> no sé cómo se filtró la información del bautizo de su nieto.
Y ahora todos los medios han llamado para decir que lo quieren cubrir, señor. ¿qué hago?
Arturo: primero, no te preocupes, ¿sí? Diles que va a ser algo familiar pero que prometemos hacerles llegar fotos del evento a todos.
>> está bien, señor. Con permiso.
Arturo: gracias. >> ay, pase, por favor.
Erick: gracias. Papá, ¿me mandaste llamar?
Arturo: sí, hijo, quiero pedirte algo: mira, si tu mamá te pide que manejes sus acciones dile que es mejor que yo me siga encargando de eso. Erick: está muy bueno, en verdad no creo que mi mamá me lo pida.
Arturo: sí, lo va a hacer. Y lo mejor para el grupo montenegro es que le digas lo que te acabo de decir, por favor.
Erick: sí, claro, papá, lo que tú digas. Arturo: gracias.
Erick: ¿algo más? Arturo: es todo, hijo.
Erick: buen día. Arturo: caridad: las cosas entre david y eladio siguen mal.
Me enteré que ni siquiera quiso usar el avión que le mandó su papá para regresarse de monterrey. Franco: sí, qué bueno.
Ojalá que su orgullo y su dignidad sean tan grandes que no quiera volver a poner un solo pie en estas empresas. Sería lo mejor que me podría pasar.
Caridad: no me gusta que hables así, franco, como sea, david es tu hermano. Y espero que ya se te haya quitado de la cabeza esa idea de destruir a eladio, él es tu padre.
Franco: tienes razón, perdón. Yo solamente lo dije porque estoy enojado con david.
A ver, él me sigue viendo como el arrimado de la casa. ¿sabes lo que más me duele, lo que menos me gusta?
Que sea grosero con gaby, que tanto lo quiere, ¿no? Caridad: bueno, pero alguien tiene que ser prudente, para que los problemas ya no crezcan más, hijo.
Franco: sí, tienes razón. No me tomes tan en serio cuando digo estas cosas.
Yo también quiero que todos nos llevemos bien. Caridad: si empiezas por no guardarle rencor a tu padre, todo va a salir bien, va a ser más fácil.
Franco: ¿sí ves, sí ves? Por eso es porque me enojo.
Siempre tengo que ser yo el que cede en todo. A ver, ¿no es más fácil pedirle a eladio que me dé esos pedidos y ya?
Caridad: yo qué más quisiera, hijo, pero--pero no-- franco: no, no, lo que pasa es que no le importamos. Esa es la verdad.
Caridad: no le pido nada para mí a tu padre. Franco: no, es que yo no estoy hablando de ti, estoy hablando de mí y de mi hijo.
A ver, ¿así cómo lo voy a reconocer? ¿o qué, él tampoco tiene derecho a ser un gómez-luna?
Caridad: eso quiere decir que, a pesar de gaby, vas a reconocer a tu hijo, ¿sí? Julia: sigo amando a eladio, pero al mismo tiempo me doy cuenta que no lo puedo perdonar.
Pero también lo veo y quiero correr a abrazarlo, besarlo. Pero me detengo pensando que se burló de mí por tantos años.
Y después veo a franco, a caridad. >> ¿volviste a sentirte decepcionada como con arturo?
Julia: no, creo que esto fue más fuerte, porque por lo menos arturo me habló de frente y aceptó su responsabilidad con su hijo miguel. Eso es algo que siempre le admiré.
>> ajá, háblame un poco sobre esa admiración. Julia: desde que éramos novios, arturo y yo...
Siempre decía lo que pensaba, nunca daba nada por entendido. Lo contrario de eladio, que siempre era muy callado.
Siempre tenía una doble intención. Incluso ahora, arturo me dijo que se iba a divorciar y no se lo ocultó a mi padre.
Le dijo que era para estar conmigo. >> muy atrevido de su parte.
Julia: sí, vamos, a mí también me lo pareció. >> ¿podría decirse que te impresionó?
Julia: sí, sí, claro que me impresionó. Pero eso me gustaba de él cuando éramos novios.
Me gustaba su seguridad para decir las cosas con todas sus letras. >> ¿crees que aún sientes algo por arturo?
Eladio: espero que... No haya problemas con julia, no me gustaría que por eso haya problemas conmigo.
Humberto: no, con todo lo que tiene en la cabeza ni lo va a notar. Pero no te hablé solo para que me trajeras mi reloj, sino para hablar de julia.
Eladio: de una vez le digo que no me voy a dar por vencido. Humberto: ¿y qué piensas hacer?
Eladio: aprovechar cualquier oportunidad para estar presente en su vida. Humberto: no...
Espero que te dé resultado porque yo soy un hombre conservador. Y los divorcios no van conmigo, eladio.
Eladio: ese no es el caso aquí. Aunque ella tarde en perdonarme, obvio no voy a permitir que nadie se le acerque mientras tanto.
Humberto: me alegre verte tan decidido porque he notado que julia está comenzando a dudar que haya olvidado a arturo. >> no me respondas a mí, es una pregunta para ti misma.
Para eso es la terapia, para que aclares tus sentimientos y para ayudarte a manejar los problemas en tu vida. Julia: la verdad, no, no volvería con arturo por más que me insistiera.
Por mi hijo, o por... Perdón, no sé, estoy confundida.
>> ¿a qué le tienes miedo, julia? Julia: cuando terminé con arturo no lo pude olvidar por muchos años, y no quiero que me pase lo mismo con eladio.
>> ¿tienes miedo de no olvidar a eladio o tienes miedo de reconocer que nunca olvidaste a arturo? Gabriela: le dije a mi tía que sería mejor que deje la fundación.
Y me siento muy incómoda al trabajar con ella y que no te acepte. Franco: tranquila, no pasa nada, tú y yo tenemos que tratar de entenderla.
Y por mí no te preocupes, yo voy a ser muy paciente con ella. Gabriela: eres muy noble, mi amor.
Franco: lo único que sí no le paso es que te haya dejado toda la responsabilidad de la fundación a ti. Gabriela: bueno, tampoco fue una imposición.
Ella me preguntó si quería aceptar el puesto y yo le dije que sí. Franco: sí, mi amor, es verdad, pero tú ya me estás diciendo que estás a disgusto.
Gabriela: ni modo de botar así el trabajo, mi amor, no estamos hablando de una fábrica. Los niños nos ven como sus protectoras y no nos podemos desaparecer así nada más.
Franco: pero a julia sí se le hizo muy fácil dejar todo. Se le olvidó su espíritu altruista y decidió trabajar en otra cosa para ganar dinero.
Gabriela: lo dices como si lo hubiera hecho a propósito, mi amor. Franco: ay, mi amor, lo que pasa es que te ves muy ingenua.
Todo el mundo va a lo suyo y no les importa valerse de lo demás para obtener lo que quieren. Y yo no quiero que julia abuse de ti, mi amor.
Te voy a apoyar en todo lo que tú decidas, todo. Gabriela: te amo.
Erick: ¿qué haces, mamá? Nina: la lista de todas las propiedades que tiene tu padre.
Porque va a tener que darme exactamente la mitad, si no es que más. Erick: por cierto, me pidió que si tú me ofrecías a manejar las acciones, que te sugiriera que él lo siguiera haciendo.
Nina: pero qué descaro. ¿y no le dijiste que estabas de mi lado?
Erick: mamá... Me tengo que quedar por su lado por lo que acordamos, ya sabes.
Pero yo siempre voy a estar aquí para ti, de tu parte. Petra: seño, ahí está el licenciado ruedas.
Nina: gracias, samantha, hazlo pasar. Ay, no se te ocurra decirle ruedas.
Petra: ¿entonces cómo le digo, licenciado llantas? Nina: ve por él antes de que me ponga histérica.
Petra: ¿más? Con permiso, joven.
Regina: qué bueno que fue un viaje corto, porque estoy agotada. Jorge: sí, bueno, la escala-- regina: ay.
¡miguel! Miguel: ¿cómo te fue?
Regina: ay, me asustaste. ¿te acuerdas de jorge?
Miguel: claro. Jorge: ¿qué onda?
Miguel: el superhéroe defensor de las mujeres, ¿no? Jorge: y yo puedo defenderla si ella quiere.
Regina: bueno, ¿quieres que te demos un aventón? Jorge: no te preocupes, un amigo quedó de esperarme aquí, entonces, nos vemos después.
Cuídate. Miguel: qué gusto verte.
Jorge: igualmente. Miguel: sí, ¿no?
Regina: ¿qué cosa? Miguel: que, obvio, le encantas.
Regina: ya, no me digas, me dijo y no lo quiero lastimar. Yo amo a david y lo voy a amar siempre.
Miguel: te entiendo perfecto. Regina: no sabes lo que me cuesta regresar, lo voy a extrañar tanto.
Podía verlo a diario en la construcción, su boca, su risa, lo escuchaba, estaba cerca... Ya no lo voy a ver, miguel, no es chistoso.
Miguel: ya sé. Nina: no, no, licenciado, estas no son todas las propiedades de mi marido.
Y tampoco es el porcentaje de acciones que tiene en su empresa, tiene muchas más. Ruedas: ¿está segura?
Nina: claro, por supuesto, me consta que así es. A ver, aquí no aparece el rancho en veracruz ni las haciendas en yucatán.
Tampoco están las casas en cuernavaca ni los condominios en acapulco, y se supone que es socio mayoritario de las empresas. Ruedas: es la lista que solicitamos y que nos enviaron.
Seguramente su marido ya se adelantó a poner sus bienes a nombre de gente de su confianza. Nina: ¿algo así como un prestanombres?
Ruedas: exacto, eso es lo que me parece que sucedió. Nina: con razón estaba muy despreocupado.
Ruedas: si ya pasó acciones y propiedades a nombre de otro, tendríamos que basarnos solamente en esa lista para la división de bienes. Nina: no puedo creer que haya sido capaz de esto.
En el fondo yo solo trataba de presionarlo. Pero ahora sí, ahora sí veo que ya todo está terminado.
Julia: ¿qué haces aquí? A ver, eladio, si me dejaste esta casa, te pido por favor que haya respeto.
No quiero que estés entrando sin avisarme, sin mi consentimiento. Eladio: permíteme, julia, solo pasé a avisarte que david llegó hoy de méxico por si quieres buscarlo, nada más.
Julia: si era para eso, te lo agradezco. Gracias, pero te pido que la próxima vez hables por teléfono y así nos vamos a evitar muchos malos entendidos.
Eladio: pensé en hacerlo, pero quería verte aunque fuera un instante.