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Gane el mejor. ♪ por nada del mundo sueltes mi mano, estamos cerca de que veas a tus papas.
Conía en í. Poliía: ¡ey!
¡ustedes! ¡ustedes dos!
¡deénganse! Central, he detenido a dos personas en el punto sur, 104.
Por aá. Caminen.
Locutor: noticias univisón presenta cónicas. Esta noche: de dreamer a millonaria.
Élix: muy buenas noches. Gracias por estar con nosotros para una nueva edicón de cónicas, historias que hacen historia.
Les saluda élix de bedout. Maía: buenas noches, élix.
Y maía antonieta collins. Qé bueno que esán aqí, con nosotros.
Élix, como bien saben, para muchos, la definicón deéxito es diferente para cada persona. Pero cuando alguien logra cumplir sus metas y, adeás, se dedica a ayudar a otros, sin lugar a dudas que estamos frente a una persona exitosa.
Y esa es la mejor forma de describir a la protagonista de nuestra cónica de hoy. Élix: aí es, porque sayda ayala es una verdadera rebelde con causa, que ha enfrentado toda clase de dificultades desde que lleó a los estados unidos, como dicen muchos, sin papeles.
Pero gracias a su tenacidad y amor al trabajo se ha convertido en un ejemplo realmente inspirador. Sayda: maá toyita, maá toyita.
Abuela: ¿por qé tanto apuro, niña? Sayda: van a regalarla.
Abuela: ¿a quén? Sayda: van a regalar a la beé.
¿verdad que ú no vas a dejar que se la lleven? Locutora: la personalidad de sayda ayala se foró desde la infancia.
Cuando se le meía una idea en la cabeza, era casi imposible hacerla cambiar de opinón. Abuela: saydita, ¿de ónde sacaste esta beé?
Sayda: es de la señora que ayuda a limpiar a mi maá. Abuela: ¿y por qé dices que la van a regalar?
Sayda: la escucé ofrecéndosela a mi prima érica y a la vecina. Me recuerdo que teía cuatro ías de nacida.
Y escucé, porque era úper metiche, entonces escucé que la maá la andaba regalando. Abuela: ¿y tu maá qé dijo?
Sayda: que no se la poía quedar porque ya falta poco para irse a estados unidos. Abuela: eso esá muy raro.
Voy a averiguar bien qé es lo que pasa. No te preocupes, no le va a pasar nada a esta niña.
Te lo prometo. Sayda: la muchacha termió dicéndole a mi abuela que era hija de mi ío, de su hijo mejor.
Entonces mi abuela dijo: "pues es mi nieta, yo la voy a criar. No necesita ársela a nadie ás".
Locutora: poco despés, la propia sayda queó al cuidado de su abuela materna, cuando los padres decidieron emigrar a los estados unidos. Deysi: y le dije a mi maá, pues que éramos vecinas, que si ella poía cuidar de ellos.
Se quedaban en la casa, y haía familias que las apoyaban, pero pues que ella fuera la que se responsabilizara de ellos. Sayda: maá toyita, no me esás dejando ver la televisón.
Abuela: es ás importante lo que tengo que decirte. Necesito toda tu atencón.
Me llamaron de la escuela para decirme que los maestros se quejan de que no pones atencón y que les llevas la contraria. Sayda: pero abuela: pero nada.
Tu maá te encaró conmigo, y yo no puedo fallarle. Ella esá trabajando de sol a sol, rompéndose el lomo en estados unidos para pagarte tu escuela.
Yo no puedo hacerle esto. Sayda: pero no soporto ómo tratan a uno de mis compañeros.
Abuela: ¿y qé compañero es ese? Sayda: se llama camilo.
Las maestras dicen que no es un buen muchacho y que es un pandillero. Y me deían: "ú no defiendas a camilo, porque camilo es un pandillero.
Si los otros se dan cuenta que ú eres su amiga, hasta a ti te pueden matar". Abuela: ¿y es pandillero o no?
Sayda: pandillero seá afuera de la escuela, pero adentro loúnico que quiere es estudiar. Abuela: o sea que tu hermana no estaba exagerando cuando me conó que la haían llamado de la escuela para decir que ú eras una guerrillera.
Sayda: no, pues si defender a la gente es ser una guerrillera, pues eso soy. Soy una guerrillera.
Abuela: hija, qé gran coraón tienes. Siempre sigue lo queél te dicte.
Pero tambén hay que usar la inteligencia. Sayda: y siempre fui aí.
Siempre, como quén dice, he defendido lo indefendible. Locutora: los ías en coán pasaban sin sobresaltos.
Loúnico que cambiaba la rutina de sayda era las llamadas de sus padres desde california. Mujer: saydita, como siempre tan puntual para tu cita.
Sayda: í, seño, hace mucho que no hablo con mis paás. Mujer: pues es que alá, con los gringos, las cosas son muy diferentes.
Solo viven para trabajar. Casa de la familia marínez.
Deysi: vecina, es deysi. ¿ómo esá?
Mujer: muy bien, gracias. Le paso a sayda, que esá impaciente por hablar con usted.
Sayda: madre ía, no sabes cánta falta me haces. Deysi: y ú a í ás, mi hija.
Los ías se me han hecho muy largos sin ustedes. Sayda: ¿cándo regresan?
¿ya casi nos vamos a ver? Deysi: ay, mi hija muy pronto, mi amor.
Tienes que estar pendiente, tu ío va a ir a buscarte. Ya se me esá acabando la tarjeta.
Sayda: nos contaba mi abuela una aécdota de cántas tarjetas mi maá compraba para poder hablarnos. Mi abuela deía: "aí de tarjetas".
Solo le haía aí. Locutora: el 14 de septiembre de 2002 sayda viaó con su ía al ansiado reencuentro con sus padres.
El plan era llegar a los estados unidos sin ser detectados por los agentes de la patrulla fronteriza. Ío: ustedes no hagan ruido y esperen mi señal para correr.
No paren y traten de hacerlo ápido. Ía: pero ¿ómo vamos a hacer, si esá lleno de poliías?
¿ómo vamos a hacer para que no nos vean? Ío: en unos minutos ellos toman su descanso.
A esa hora se ponen menos cuidadosos. Cuando yo les diga, salen corriendo, que del otro lado las esá esperando mi amigo.
Ía: por nada del mundo sueltes mi mando, ¿entendido? Ya estamos muy cerquita de que veas a tus paás.
Conía en í. Locutora: de pronto, su mayor miedo se hizo realidad.
Poliía: ¡ey! ¡ustedes!
¡ustedes dos! ¡deénganse!
Central, he detenido a dos personas en el punto sur, 104. Por aá.
Caminen. Locutora: el arresto las toó por sorpresa, pero lo que pasaía despés, fue ún ás asombroso.
Sayda correía una suerte muy distinta a la de otros detenidos. Ía: no, no me la quite.
Poliía: señora, la niña. La niña.
Ía: todo va a estar bien, tranquila. Poliía 2: ¿nombre?
Sayda: sayda. Aí estuvimos solo un ía.
El siguiente ía le hablaron a mis paás y les dijeron: "te vamos a entregar a tu hija". Locutora: como no teían la residencia legal, los padres de sayda le pidieron a un conocido que viajara a texas y reclamara a la niña.
La ía queó libre con el compromiso de presentarse en las oficinas de inmigracón cuando fuera requerido. Listo, ya llegamos.
Aí esán tus paás. Sayda: no, ellos no son mis paás.
Í, son. Ya ájate, ándale.
Sayda: yo no me voy a bajar aqí. Ájate, chamaca.
Aí esán. Sayda: lévenme con mis paás.
Yo los vía y yo le dije: "ellos no son mis paás. Yo no los conozco a ellos".
Mi maá estaba muy delgada y teía el cabello bueno. Madre ía, qé susto.
No los reconoía. Deysi: ya lo é, mi niña.
Pero ya esás aqí, ya estamos todos juntos como te lo prometimos. Locutora: sayda ya no era la niña dulce y obediente que saló de honduras.
Era buena estudiante, pero su rebelía la volvó indomable. Deysi: ¿por qé tienes todo este tiradero?
Acabo de venir de tu cuarto y esá muy desordenado. Sayda: maá, lo arreglo al rato.
Deysi: yo siempre te he enseñado a ser una mujer limpia y ordenada. Sayda: ni te preocupes, que yo voy a ser una abogada famosa, voy a tener mucho dinero, y alguien va a limpiar por í.
Deysi: ¿y qé crees, que los abogados no limpian? ¿no comen, no se bañan, no lavan?
Pues en lo que te vuelves rica, me dejas todo esto limpiecito. Y no me pongas esa cara, que no te estoy pidiendo ninún favor.
Sayda: ¿por qé me trajeron para aá? Yo ni siquiera quiero estar aqí.
Me quiero regresar a honduras, con mi mami toyita. Todo esto es culpa de ustedes.
Yo lloraba todos los ías y culpaba a mis paás. Les deía que por qé me haían trído para aá, que yo no me queía venir, que yo no hablaba ingés, que no me gusta, quiero regresarme.
Locutora: con mucho esfuerzo, sayda pudo comprar su primer auto a los 19 años. Pero la imprudencia de un trailero hizo que lo perdiera.
Sayda: siento el golpe, y el carro empeó a hacer aí. Y en eso, quedo viendo para aí para el otro lado, en direccón del otro, porque era una salida de freeway, que es de los dos lados.
Y veían los carros de este lado, y yo queé en frente. El señor se baja.
"oh, my god, ¿esás bien? ".
Yo le digo: "señor, ¿qé le paó? " ¿acaso no me vio?
Hombre: peróneme, señorita. Sayda: ¿peróneme?
Casi me mata. Mire ómo me deó el carro.
Hombre: es que no fue mi intencón. Lo que pasa es que vengo manejando ya muchas horas y, a lo mejor, me queé dormido.
Sayda: ¿se durmó? ¿y me lo dice aí, nada ás?
Qé irresponsable. Y yo aí, como seria: "pues no se ande durmiendo, señor.
Trabaje bien, duerma, descanse". Todaía yo en teía el cuello con un dolor y tría esta pierna con dolor, pero yo todaía habándole al señor, pero yo en mi mente estaba preocupada, dije: "este señor me pudo haber matado".
Hombre: llevo ás de 24 horas manejando. Por favor, no le vaya a hablar a la poliía.
Yo hago lo que usted me pida. Locutora: lo que el conductor no saía es que sayda estaba ás asustada que él.
En su condicón de indocumentada, no queía ninún contacto con las autoridades. Sayda: y yo en mi mente dije: "pues que le voy a andar llamando, si no tengo licencia yo.
Me van quitar mi carro y me van a un ticket". ¿y por qé no tendía que hablarle a la poliía?
Hombre: mire, es que me quitan la licencia, y de esto viven mi mujer y siete hijos. Se lo pido por favor.
¿quiere mis papeles? Sayda: a ver, méstreme su licencia de manejo y seguro.
Locutora: a pesar del fuerte impacto, reaccioó con cabeza fía y mantuvo el control para que el chofer no intentara aprovecharse de la situacón. Sayda: esá bien.
Ya áyase antes de que me arrepienta, por favor. Locutora: ese choque marcaía su vida de varias e insospechadas maneras.
Sayda: esa fue mi primera señal de lo que iba a ser mi destino, digo yo. Deysi: hija.
Sayda: te quiero mucho, papi. Te adoro.
Locutora: despés del accidente, la vida de sayda siguó con normalidad, pero los planes de ser una exitosa abogada tuvieron que ser aplazados. Sayda: queía decirles algo.
Voy a tener un beé. Me dio un mareo aí, bien raro.
Dije: "qé raro, yo no soy de marearme", y fue al édico. Era un lunes, fui al édico, y me dijo el édico que estaba embarazada.
Deysi: pero si apenas tienes 19 años. A ver, ¿y quén es el paá?
Sayda: pues es deysi: ah, ya é. Es ese muchacho con el que apenas llevas saliendo dos meses.
Ni lo conoces bien. Sayda: pues í, ya lo hablamos.
Y lo vamos a tener. Deysi: ¿en qé estabas pensando?
Si te trajimos aqí, fue para que tuvieras una mejor vida, otras oportunidades. ¿y me sales con esto?
¿no que queías ser abogada? ¿y ahora?
Sayda: ahora nada, madre. Un hijo no es un impedimento.
Írate ú, con cinco y saliste adelante. Deysi: esos eran otros tiempos.
Le deía: "con un niño no vas a poder seguir tu escuela". Y aun aí, estando embarazada, mi esposo miraba el potencial, miraba la fuerza de ella, y los sueños que ella teía, que ella deía que queía ser muchas cosas.
Y mi esposo: "hay que apoyarla". Padre: mi niña, tranquila.
Todo va a salir bien. Y si hay que doblar esfuerzos en la lavandeía, lo vamos a hacer.
Lo ás importante es apoyar su inteligencia y esos buenos sentimientos que tiene. Sayda: muchas gracias, papi.
Yo é que no los voy a defraudar. Voy a poder criar a mi beé y llegar muy lejos.
Locutora: aunque no abandoó la idea de convertirse en abogada, busó otra carrera que pudiera pagar, y con la ayuda de sus padres, estudó enfermeía. Mientras estudiaba, consiguó un trabajo de medio tiempo en una prestigiosa cínica de beverly hills.
Doctor: buenos ías. ¿con quén empezamos hoy?
Sayda: la primera cita la cancelaron. Pero el resto del ía, todos los pacientes esán confirmados.
Doctor: qédate sentada. Te ves cansada.
El beé no te ha dejado dormir, ¿verdad? Sayda: la verdad, no é lo que me pasa, pero me duelen mucho las rodillas, las muñecas.
Se me esá cayendo el pelo a montones. No me quiero ni levantar de la cama.
Doctor: ¿ómo esá la relacón con tu pareja? Sayda: la verdad, doctor, nunca peleamos, porque ni siquiera nos vemos.
Doctor: tal vez no has dormido bien y por eso te esá afectando. Sayda: íjese que í, duermo bien.
El beé tambén duerme bien toda la noche. No é qé pueda ser.
Me duele todo el cuerpo. Me dice: "¿sabes qé?
Te voy a mandar a hacer unos eámenes". Eso fue un viernes.
Locutora: la siguiente semana, sayda se ocupaba de sus labores regulares, cuando algo llaó poderosamente su atencón. Sayda: mi trabajo era llegar los lunes a la cínica, y reviábamos todos los eámenes édicos de todos los pacientes.
Entonces, en el sistema édico cuando sale algo positivo o negativo, los clasifican verde, rojo, azul. Y veo yo rojo.
Doctor: sayda, ¿puedo hablar un momento contigo? Sayda: ¿es por mis resultados en rojo?
Doctor: í. Los niveles de tu sangre son alarmantes.
Y en base a los íntomas que tienes, el diagóstico no es muy alentador. Sayda: ¿qé tengo, doctor?
Doctor: tienes lupus. Sayda: ¿lupus?
Doctor: í. No sabemos qé tipo de lupus, pero por eso te voy a mandar a hacer nuevos estudios.
Y te voy a remitir con un reumaólogo,él te va a poder ayudar con los dolores del cuerpo. Locutora: el mundo se le derrumó en un instante.
No poía dejar de pensar en la muerte y en el futuro de su beé. Sayda: y les habé a mis paás y les habé a mis hermanos.
Llore, llore y llore, conándoles que me haían diagnosticado con algo que no saía qé era. Pero que el édico me dijo: "te voy a ser honesto, es una enfermedad muy diícil".
Deysi: me dice mi esposo: "¿por qé tendá que pasar tantas cosas esta muchacha? Con tantas ganas de vivir, de trabajar, de hacer sueños realidad".