La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Corriente. La delincuencia organizada teía un claro mensaje para el rebelde sacerdote.
Buenos ías, padre solalinde. Alejandro: buenos ías.
El reynosa en el albergue si no le incomoda, voy a terminar de vestirme. ¿lo puedo ayudar en algo?
Reynosa: pues íjate que tengo una duda, padre si uno mata a un cura, ¿se va para el infierno? Alejandro: pues matar es pecado, ahora si el asesino se arrepiente de coraón, mi dios le perdona.
Reynosa: no me haga pecar, padre. Si sigue abriendo la boca de ás, voy a tener que cerársela a la fuerza.
Alejandro: pues no la voy a cerrar, yo no le tengo miedo a nadie. Reynosa: queda advertido, padrecito.
Que tenga un excelente ía. Martha: y que posteriormente, a ríz de eso, vinieron las amenazas de muerte en contra del sacerdote y en contra de mi persona por haber puesto a nivel nacional toda esta informacón.
Maía: algunos vecinos de la comunidad no estaban de acuerdo con su causa, pero el padre nunca imagió hasta ónde iban a llegar para callarlo. ¡padre solalinde!
¡salga ahora mismo! Martha: ya teían los bidones de gasolina para quemar el albergue, para quemarlo a él.
Tomasa: estamos cansados de usted, padre, y que siga protegiendo a estos ladrones, violadores y drogadictos. Alejandro: pero si los migrantes son gente de bien y necesitan de nuestra ayuda.
Varias veces le hemos pedido que cierre el albergue, pero usted contiúa haciendo lo que le place. Alejandro: y no lo voy a cerrar, pero ¿por qé?
Si aqí no se hace nada malo, solamente se defiende los derechos de los migrantes. Tomasa: pero ¿cáles derechos?
Acabemos de una vez con esto. Alejandro: ¡no criminalicen a los migrantes!
¡no, no! ¡esperen, por favor!
Martha: fueron momentos diíciles, creo que fue en alguna ocasón me platió que fue uno de los momentos ás diíciles paraél tambén. Maía: el padre solalinde penó que era el principio del fin.
Alejandro: si van a quemar el albergue, ¡me tienen que quemar a í tambén! Tomasa: aí no, padre, baje los brazos.
Alejandro: inmediatamente mané una carta al papa benedicto xvi, una carta desesperada, dicéndole que no teíamos proteccón, que teíamos los migrantes aí, pero que no teíamos ni siquiera un alambre de úas. Maía: con el paso de los ías, las amenazas, lejos de calmarse, eran ás fuertes.
Alejandro: marthica, qé bueno que viniste. Te estaba esperando justamente.
Martha: enconté esto en la puerta. Maía: el ultiátum haía llegado.
Alejandro: no tiene remitente. "usted es hombre muerto.
Pagaremos 500 mil pesos al que lo mate, desgraciado". Martha: dios ío, esta gente va en serio.
Tocamos a los que estaban atás del negocio del secuestro de los migrantes. ¿qé piensas hacer?
Alejandro: marthica, aqí esá anotada toda mi vida con nombres, fechas y lugares. Si algo me llega a pasar, te autorizo para que lo reveles todo.
Maía: el apoyo de su gran amiga fue fundamental. La periodista seía la encargada de contarle al mundo lo que el padre haía decidido.
Martha: padre solalinde, áblenos sobre las amenazas de muerte que ha recibido. Alejandro: amenazas de muerte he recibido desde siempre, solo que esta vez parece que van muy en serio.
Martha: ¿a qé se refiere? Alejandro: pues que le pusieron precio a mi cabeza.
Estoy muy devaluado, ¿500 mil pesos nomas valgo para ellos? Martha: ¿y qé piensa hacer?
¿pedir proteccón al gobierno? Alejandro: no creo que sea tan importante como para que el gobierno quiere protegerme.
Lo he pensado muy bien, y lo mejor es que me vaya por un tiempo. Martha: pero ¿qé va a pasar con el albergue?
Alejandro: gracias a dios cuento con mucha gente que quiere ayudarme. Aqí lo ás importante es que los migrantes no queden desamparados.
El albergue seguiá abierto. Maía: el exilio voluntario fue diícil, pero le sirvó para difundir su obra pastoral, y sobre todo, su amor por los migrantes.
Dos meses despés, su regreso a guajaca fue triunfal y festejado por todos. Martha: bienvenido, padre solalinde.
Lo extrañamos mucho. Alejandro: y yo a ustedes, por eso regreé.
Me hicieron mucha falta. ¡bravo!
¡bravo! Martha: en nombre de los migrantes que han pasado por este albergue y los miles que ún faltan por venir, quiero darle las gracias.
El albergue es una bendicón. Alejandro: í, "hermanos en el camino" es la casa de todos, y pase lo que pase, siempre vamos a estar aqí para ustedes.
Diana: ayuda humanitaria, fe y bueno, yo creo que esa hermandad. Yo creo que el nombre dice mucho de las acciones a las que se presta, ¿no?
Tratar a las personas eso, como a un hermano. Brindar la ayuda y brindar el servicio.
Eso representa para í. Martha: yo creo que el mejor premio que puede tener solalinde no es un nobel de la paz, creo que ya lo tiene, y es el amor y el cariño de tantas familias de migrantes centroamericanos, latinoamericanos.
Maía: durante el tiempo que paó fuera, el padre solalinde no descanó. Estuvo por europa hablando con parlamentarios, especialmente sobre la crisis de los migrantes en éxico.
Adeás, élix, termió de escribir su libro que tituó "revelaciones de un misionero: mi vida itinerante", que publió precisamente en 2019. Élix: adeás de hermanos en el camino, ya son tres los albergues que el padre ha inaugurado en toluca y tambén en ixtepec, donde contiúa ofreciendo proteccón, asistencia y defensa legal a los migrantes, que se han