Juicios

Jurado se estremece al oír testimonio de la forense en el caso de la niñera dominicana acusada de asesinar a dos pequeños en Nueva York

La forense que hizo la autopsia de los dos infantes asesinados en Manhattan en 2012 revela detalles espeluznantes: 28 puñaladas a una niña de 6 años, cuchilladas por la espalda a un niño de 2 años. “No murieron inicialmente. Eso toma varios minutos, no segundos. Morir desangrado toma minutos”, dijo.

Lucia Krim, la niña de 6 años asesinada junto a su hermano de 2 por una niñera en Manhattan que los estaba cuidando, intentó defenderse del ataque, pero sucumbió a las casi 30 puñaladas que le dio la asesina, mientras su hermano menor fue acuchillado estando de espaldas y se desangró en pocos minutos.

Esa fue la conclusión a la cual llegó la patóloga forense Susan F. Ely, quien les hizo la autopsia a los niños, y quien testificó el lunes en la segunda semana de juicio contra Yoselyn Ortega, la niñera dominicana acusada de asesinar a los dos menores en un departamento de Manhattan hace cinco años.

Sus abogados alegan que está enferma mentalmente y no debe ser responsabilizada del crimen. El testimonio de Ely estremeció a varios miembros del Jurado, según medios presentes en sala, quienes tuvieron que escuchar con lujo de detalles cómo los niños recibieron las heridas que les costaron la vida.

El testimonio de Ely estremeció a varios miembros del Jurado, según medios presentes en sala, quienes tuvieron que escuchar con lujo de detalles cómo los niños recibieron las heridas que les costaron la vida.

Según Ely, Lucia fue apuñalada 22 veces en el cuello y seis veces en el torso, y cortaduras en sus manos y brazos sugieren que intentó defenderse del ataque. Su hermano Leo fue apuñalado cuatro veces en el cuello.

La forense agregó que no murieron de inmediato y que tardaron varios minutos en desangrarse. “No murieron inicialmente. Solo algunas (de las heridas) fueron fatales. Eso toma varios minutos, no segundos. Morir desangrado toma minutos”, agregó. Tras acuchillar a los niños, Ortega intentó quitarse la vida cortándose el cuello.

La dureza de los testimonios en corte y las imágenes de los niños muertos ya provocaron el reemplazo de uno de los jurados la semana porque dijo que ya no podía juzgar imparcialmente a la acusada.


El juicio ha tenido numerosos momentos dramáticos, como cuando la madre de los niños, Marina Krim, le gritó “demonio” a Ortega en sala y le cuestionó “¿por qué me los mataste?”.

Los asesinatos ocurridos el 25 de octubre de 2012 estremecieron a la ciudad de Nueva York, sobre todo a los miles de padres y madres que dependen de niñeras para que les cuiden a sus pequeños.

El crimen ocurrió mientras Marina Krim estaba ausente, acompañando a otra de sus hijas, de 3 años, a una clase de natación.

Ortega, acusada de asesinato en primer grado, se ha declarado no culpable por motivos de demencia y asegura que no recuerda haber matado a los niños.

Antes del crimen, Ortega había trabajado para los Krim durante dos años en uno de los barrios más exclusivos de Nueva York, a una cuadra de Central Park, y tenía una relación cercana con sus patronos. Estos incluso visitaron a la familia de la niñera en la República Dominicana.

Algunos familiares y amigos de Ortega dijeron que antes de los asesinatos la mujer parecía tener problemas emocionales y financieros y que había comenzado a visitar un psicólogo. Una médica que testificó a favor de la defensa en audiencias previas al juicio aseguró que la mujer sufría de serios delirios.

Pero durante el juicio, Thomas Caffrey, un terapeuta que vio a Ortega tres días antes de los asesinatos, dijo que durante la conversación que mantuvieron la acusada le dijo que tenía ansiedad y depresión, pero no pensamientos suicidas o de asesinatos.

"Ella no me habló de ninguna preocupación sobre voces o visiones", dijo Caffrey, quien ha sido terapeuta por casi 40 años. Agregó que la niñera lo "impresionó al verla como una persona preocupada, ansiosa y atemorizada".