null: nullpx
VIH y SIDA

Renuncian seis asesores del gobierno en materia de VIH/SIDA: "A Trump simplemente no le importa"

No ha habido una voluntad política en la administración por contribuir en la lucha contra la enfermedad, advierten. La propuesta de la nueva ley de salud que “frenará importantes avances logrados” fue el detonante de la decisión.
20 Jun 2017 – 4:19 PM EDT

Seis de los 21 expertos del Consejo Asesor Presidencial sobre VIH-SIDA ( PAHCA, por sus siglas en inglés) dimitieron debido a la “falta de interés” de Trump en la lucha contra el virus.

“Hemos dedicado nuestra vida a combatir la enfermedad y ahora sentimos que no podemos hacerlo dentro de un Consejo al que el presidente simplemente no hace caso”, se lee en una columna publicada en la revista Newsweek donde Scott Schoettes y cinco otros miembros del comité (Lucy Bradley-Springer, Gina Brown, Ulysses W. Burley III, Grissel Granados and Michelle Ogle) anunciaron su renuncia hace días.

Allí, enumeran entre sus motivos, la carencia de una estrategia presidencial en la materia y la amenaza que representa una legislación de salud que “afectará a las personas que conviven con el VIH y que frenará importantes avances logrados”.


Más de un millón de personas padecen el virus de inmunodeficiencia humana en Estados Unidos y cada año hay 40,000 nuevos diagnósticos.

“Quizá el público general no está consciente del impacto que tienen el VIH/SIDA en muchas comunidades, o de que apenas 40% de las personas portadoras del VIH en el país tienen acceso a medicamentos que han estado disponibles por más de veinte años. Pero no es aceptable que el presidente evada estas realidades y establezca un gobierno que reste prioridad a la lucha contra esta epidemia”, escribe Schoettes quien también es director de Lambda Legal, una asociación que vela por los portadores del virus y defiende los derechos de los homosexuales.

El comité fue creado en 1995 durante la presidencia de Bill Clinton, con miras a desarrollar una estrategia contra el VIH. Barack Obama se apoyó en él para reducir la tasa de infecciones y facilitar el acceso a los fármacos.

Pero ya desde el comienzo hubo traspiés con Trump: se negó a recibirles durante su candidatura. Una vez electo, cuentan, cerró la web de la Oficina Nacional del Sida y hasta la fecha no ha nombrado a un responsable político (algo que su predecesor hizo a los 36 días de electo).

En ese punto, “empecé a dudar si sería útil o sabio o posible trabajar con esta administración, pero decidí quedarme y ver qué podíamos lograr”, contó Schoettes al Washington Post.

Seis meses después, los intentos de Trump por derogar Obamacare, confirmaron sus peores sospechas.

“Es una medida particularmente devastadora para aquellos que conviven con el VIH. El 40% de quienes reciben medicación lo hacen a través del actual sistema, los recortes serán extremadamente dañinos. Nos encontraremos a gente infectada en una epidemia descontrolada”, asegura en el escrito.


Por eso, él y sus colegas, piden al Congreso que frene este proceso. “Cuando se toman decisiones sanitarias, deben estar presentes expertos que aporten hechos reales basados en la ciencia. No se trata de una cuestión de partido”.

Otra medida que podría afectar la lucha contra el VIH es el recorte del presupuesto de Trump para los Institutos Nacionales de Salud y la eliminación de 300 millones de dólares de ayuda internacional contra el SIDA.

La Casa Blanca negó las acusaciones y destacó la atención que Trump presta a todo lo concerniente a la lucha contra el VIH. “El presidente tiene un gran interés en todo ello”, declaró el portavoz oficial, Sean Spicer.

También advirtió que Trump había contratado a Katy Talento, una experta en VIH/SIDA para asesorar en el Domestic Policy Council, quien está en contacto frecuente con el PEPFAR.

Quince de especialistas continúan dentro del Consejo Asesor Presidencial sobre VIH-Sida.


En fotos: Celebridades con VIH que impactaron al mundo

Loading
Cargando galería
Publicidad